Inicio

Opinión



SOLIDARIDAD por Luis Vicente león

Diario Frontera, Frontera Digital,  LUIS VICENTE LEÓN, Opinión, ,SOLIDARIDAD por Luis Vicente león
LUIS VICENTE LEÓN


Esta semana la revista SIC, publicación del Centro Gumilla de la compañía de Jesús, publicó una entrevista que me hizo Juan Salvador Pérez, de la cual me gustaría compartir con ustedes hoy un pequeño extracto de dos preguntas. 


Solidaridad. Alguna vez leí una frase de José Antonio Marina, que decía: “En el mundo de los hombres, Dios actúa a través de los hombres”, es decir, el llamado que nos hace Dios es a estar presentes en el mundo y actuar. La palabra solidaridad, tan de moda, tan en uso, es un derivado del adjetivo latino solidus (sólido, firme, compacto). ¿Cuál es hoy el llamado a la solidaridad para un empresario en términos concretos? 



La función principal de un empresario es producir los bienes y servicios que requiere la población, utilizando eficientemente los recursos escasos y ayudando a que la sociedad pueda maximizar con ellos su curva de utilidad. En el cumplimiento de esa función, los empresarios generan valor, riqueza, empleo, conocimiento, innovación, tecnología, infraestructura, que les permite obtener beneficios, pero también generar impactos positivos sobre el entorno en el que se desenvuelven. Los intereses individuales y colectivos se funden en la labor empresarial, pues un empresario exitoso, eficiente, creativo y serio genera aportes invalorables a la sociedad. Ninguna acción paralela del empresario superará el aporte de su función básica a la sociedad. Pero es evidente que en un país empobrecido y lleno de necesidades, las élites tienen también la responsabilidad de apoyar… el desarrollo de proyectos destinados a la mejora de la calidad de vida de sus trabajadores, comunidades circundantes, del país y del ambiente en general. La característica típica de un empresario es la pasión, y cuando la pone al servicio de una causa, suele generar un efecto multiplicador que va más allá del dinero que invierte en ella. El tiempo, sus ideas, su gerencia, su capacidad de organización de equipos… son el aporte adicional más importante de los empresarios a la sociedad y es igual en sus propios negocios que en los proyectos de solidaridad en los que se puede involucrar. Pocas veces es más claro que en cabeza de los empresarios lo que significa pasar de los buenos deseos a la acción… 



Pobreza. La filósofa española Adela Cortina ha venido planteando que existe una suerte de rechazo cultural a la pobreza, aporofobia (fobia - temor - al pobre) lo define ella, y nos hace una invitación a superar esta conducta excluyente y antidemocrática. ¿Cómo debemos actuar ante la pobreza? ¿Qué debemos hacer ante esta realidad? 



La pobreza se estrella diariamente contra nuestros ojos y debemos aprender a redirigirla a nuestro cerebro y corazón.


Al cerebro porque él entenderá que la pobreza no es exclusiva del pobre sino compartida por toda la sociedad… porque formamos parte de un mismo sistema, que es tan bueno y seguro como la parte más débil de él. A nuestro corazón, porque él será más capaz… de mirar a ese niño en aprietos como si fuera tu propio hijo... 



Entonces, el miedo que entra por tus ojos al ver la pobreza, se convierte en tu cerebro en necesidad racional de ayudar a resolverlo, motivación a participar activamente en proyectos que permitan superarla y en tu corazón, se convierte en compasión y empatía para acompañarlos, ayudarlos y servirles de apoyo.



Superar la pobreza es el gran reto de la humanidad… debemos mostrar que no tenemos miedo a la pobreza sino a no poder enfrentarla con éxito. Hacer visibles las acciones que emprendemos para enfrentarla. Incorporarnos a proyectos sociales que intentan resolverla, pero sobre todo, debemos convertir la cercanía con la población más pobre en una necesidad y un orgullo, que motive a más personas a unirse a la causa de combatirla.

 
Luisvleon@gmail.com





Contenido Relacionado