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Wuhan, del coronavirus a las inundaciones

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WUHAN


Tras superar la epidemia, su epicentro sufre las fuertes lluvias que azotan al centro y sur de China, que han afectado a 34 millones de personas y causado riadas con 140 muertos

Por culpa del coronavirus, 2020 está resultando un año nefasto en todo el mundo. Pero hay ciudades sobre las que parece haber caído una maldición como Wuhan, el epicentro donde estalló la pandemia en enero y el lugar más castigado por la enfermedad Covid-19. De los 83.000 contagiados y 4.643 fallecidos que reconocen las cifras oficiales chinas, en Wuhan hubo 50.000 infectados y 3.870 víctimas mortales. Cuando la ciudad todavía no se había recuperado de esta catástrofe, ni del impacto económico y psicológico de los 76 días de confinamiento que sufrieron sus once millones de habitantes, se enfrenta a otra tragedia: las inundaciones por las lluvias torrenciales que están azotando al centro y sur de China.

Desde el mes pasado, estas fuertes precipitaciones han afectado ya a 34 millones de personas en 27 de las 31 provincias chinas, donde han dejado al menos 140 fallecidos y desaparecidos. Según informa la agencia estatal de noticias Xinhua, la situación es especialmente delicada en la ribera del Yangtsé, que baña Wuhan, capital de la provincia central de Hubei. Al pasar por esta megalópolis también el río Han, y hallarse entre los lagos Dongting y Poyang, Wuhan se encuentra en riesgo de sufrir inundaciones si las lluvias persisten.

«El nivel del agua está muy alto en el río Yangtsé y será peligroso si sigue el mal tiempo, ya que llevamos varias noches de lluvias muy fuertes durante dos o tres horas seguidas», explica por teléfono desde Wuhan Li Longtai, un estudiante de Ciencias Medioambientales. En sus 24 años de vida, no recuerda unas precipitaciones tan grandes como estas. Aunque él se considera afortunado porque no se contagió del coronavirus y ya ha vuelto a la universidad para retomar sus estudios, se lamenta de que «la ciudad no está teniendo mucha suerte este año».


Para que no se desborde el Yangtsé, el tercer río más largo del mundo tras el Amazonas y el Nilo con 6.340 kilómetros, las autoridades han protegido las orillas con sacos terreros que llegan a los dos metros de altura, según informa el periódico «South China Morning Post». Además, han cerrado 188 muelles de los barcos que cruzan el río y movilizado a 12.000 vigilantes para que controlen las zonas más peligrosas, por donde ya no se puede pasear. El jueves, el puerto de Hankou, uno de los distritos de Wuhan, registró que el agua había subido hasta los 27,91 metros, 60 centímetros por encima del nivel de alerta. Para los próximos días se prevén más lluvias y el aumento del caudal de los afluentes del Yangtsé. Las imágenes que llegan de Wuhan muestran algunos tramos ya anegados de los parques y paseos a orillas del río.


Arrasando con todo lo que encuentran a su paso y dejando un panorama de lodo, muerte y destrucción, las lluvias y riadas avanzan hacia el este del país, provocando además corrimientos de tierras en las montañas y amenazando a los embalses. Tal y como recoge Xinhua, los diques de la provincia de Jiangxi se enfrentan a una «situación extremadamente seria».

Se han desatado tantos rumores de que la presa de las Tres Gargantas podría reventar que las autoridades los han negado

El temor ha llegado incluso a la gigantesca presa de las Tres Gargantas, ya que por internet circulan una fotos de Google Maps que muestran una deformación de sus muros de contención. En las redes sociales se han desatado tantos rumores de que la presa podría reventar que las autoridades han tenido que salir al paso para negarlos. «La distribución de los desplazamientos horizontales y verticales está relacionada con la altura del embalse y sigue las leyes de deformación de la gravedad del cemento en una presa», asegura en un comunicado en WeChat la operadora estatal de las Tres Gargantas. A su juicio, «no hay ningún problema» y las operaciones de desagüe siguen funcionando con «normalidad y seguridad».


Con un coste de 248.000 millones de yuanes (31.000 millones de euros), la presa de las Tres Gargantas tiene 32 generadores y es la de mayor capacidad de producción eléctrica del mundo: 22.500 megavatios. Aunque es una obra faraónica de ingeniería, desde el principio ha sido muy criticada por su impacto medioambiental en el Yangtsé y por sus riesgos en caso de rotura. Una catástrofe que muchos temen en China en este año maldito del coronavirus.

ABC






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