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Mis primeros pasos en la era audiovisualpor Jim Morantes

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JIM MORANTES



Retomando la academia de vida que me correspondió experimentar en el ámbito audiovisual, se puede comparar con la rigidez de la cátedra universitaria impartida a mediados del siglo XX por parte de cualquier universidad ortodoxa, es decir, bastante rígida y estricta en la sustancia requerida, afortunadamente se le incorporó algunas variables extra que proporcionaron plusvalía satisfactoria; complementada con  la diversión de andar rodeado de amigos y de recorrer el casco metropolitano, el eje panamericano y los pueblos del sur del estado Mérida.


Tuve el privilegio de aprender de hombres versátiles, bohemios, alegres, creativos  y versados en diversas lidias con mucha experiencia acumulada, los cuales de forma teórica práctica,  me enseñaron  lo básico del mundo televisivo (1995), allí contribuyó el buen carácter y la creatividad del productor Luis Cornejo, la experiencia logística operativa de Alberto Tirso Menéndez, las ocurrencias artísticas y la formación  teatral  de Carlos Danés, las anécdotas jocosas de Valmore Gómez Jerez y por supuesto la guía constante de Nelson Arrietti.


En esa época  Carlos, Luis, Nelson y mi persona almorzábamos con regularidad  en el restaurante que quedaba ubicado en la Av. 2 Obispo Lora con esquina de la  calle 30, donde anteriormente funcionaba el famoso Bar el Gato de Marcial Albornoz, según Ricardo Parada Quiñones, ese bar era el centro de encuentro de los estudiantes de la época (Michel Rodríguez Villenave, después rector de la ULA, los hermanos Vento, Rafael Castro, entre otros concurrían los fines de semana) y personajes de Mérida como Mario Charal y la colonia italiana, algunos jugaban domino, compartían amenas conversaciones y disfrutaban de un buen ambiente musical con la fría bien fría que combinaba con comida criolla (sancocho gallina, pollo guidado, carne frita, parrillas) permitía tener una jornada de esparcimiento y quien no podía pagar porque quedaba corto, dejaba empeñado el reloj, la cartera, la cédula de identidad o su palabra y a los días pagaba la cuenta con la honorabilidad de la palabra, característica de los andes.


Hoy en día, en ese lugar se encuentra ubicada la empresa Claroscuro, en 1995 ese restaurant era atendido por sus dueños, Carlos y no me acuerdo del nombre de su socio, excelentes personas, muy amables, la comida tenia buena calidad y precio era accesible, en esas conversaciones de poetas, cuando pedía las papas fritas y le colocaba mayonesa con salsa de tomate, Nelson Arrietti me decía con fuerte ahínco, Jim deja la mayonesa que eso te hace daño y evita la Coca Cola con full hielo, toma jugos naturales fríos pero sin hielo, conserva el protocolo en la mesa, deja el relajo, instrucciones a la que Cornejo y Danés no le prestaban mayor atención porque hacían lo mismo que yo, después de la comida venia el postre y el café guayoyo a modo de digestivo que corría por cuenta de la casa, de allí nos dirigíamos a diversas locaciones a seguir con nuestra rutina creativa. 


En principio aprendí el manejo de la cámara implementando planos de fácil desempeño, me refiero al plano general, gran plano general, plano completo, primer plano, primerísimo primer plano, plano medio, plano detalle, plano americano, paneo, plano acercamiento, zoom in, zoom out, plano picada, simultáneamente compre equipos de edición Panasonic 1980, generador de caracteres, sincronizador de imagen (RM), consola de video marca Videonics y consola de audio (Bohem), cada máquina debía tener conectado un televisor de salida o un ponchador de imagen (Sony), sin tomar en consideración las lámparas de iluminación, los parales, trípodes, micrófonos, equipo de sonido y tocadiscos, para la musicalización, etc.


 Como dato curioso la enorme cantidad de equipos en el estudio generaban demasiado calor y tuve la necesidad de incorporar 2 extractores grandes con un ventilador para mantener la temperatura ideal. Los costos de inversión eran elevados (todo se pagaba en dólares) con relación al retorno del capital invertido, ya que la pasión mueve la intención y después si viene la remuneración.


Si quieres saber más del recorrido, nos vemos en la próxima parte de amigos y sígueme en Twitter  @JIMMORANTES






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