Inicio

Opinión



Empresas y derechos humanos por Alberto José Hurtado B.

Diario Frontera, Frontera Digital,  Alberto José Hurtado B., Opinión, ,Empresas y derechos humanos por Alberto José Hurtado B.
Alberto José Hurtado B.



En el marco de los derechos humanos, las empresas transnacionales juegan un importa rol como actor internacional. Las relaciones entre los actores, los Estados, así como los organismos que promueven y ejecutan las reglas comerciales internacionales, se desarrollan de manera parsimoniosa en medio de tenues esfuerzos por garantizar los derechos fundamentales a los integrantes de la sociedad.


Al respecto, las empresas transnacionales han evolucionado desde el marco de inversiones extranjeras hasta la inversión directa y cooperación tecnológica, los tratados de comercio bilateral, con estándares de trato justo y equitativo a las inversiones, cláusulas de la nación más favorecida, cláusulas de estabilización, expropiaciones y clausulas paraguas. Marco que, en muchos casos, ha salvaguardado la actuación de estas empresas que no están muy a favor de la protección de los derechos humanos.


Todo esto unido a los vínculos entre estas organizaciones y la impunidad de los Estados receptores de inversión, lo que ha alejado la atención de la conflictividad entre las empresas y las comunidades vulneradas por su acción económica en sectores como: extracción de materias primas, extracción forestal, agricultura y ganadería, energía eólica, extracción de gas, e hidroeléctrica. 


En este ámbito, China particularmente ha vulnerado los derechos humanos en el contexto de sus actividades empresariales en América Latina. Los casos más emblemáticos son los ocurridos desde el 2000 hasta la actualidad. La empresa china Camc Engeenering Co. Ltd. (CAMCE) y Yankuang Group Co. Ltd. (Yankuang): Arco Minero Venezuela, minería/coltán, oro, bauxita, cobre, caolín y dolomita; el Bloque Petrolero el Nogal: Emerald Energy PLC Colombia filial de Sinochem Colombia Hidrocarburos/ Petróleo; Proyecto Cóndor Mirador: Ecuacorrientes es subsidiaria del consorcio chino CRCC-Tongguan Ecuador Minería; Lote 58: China National Petroleum Corporation Perú S. A. (CNPC), Perú Petróleo y potencial gasifico. También el desarrollo de la Represas en Brasil: empresa china State Grid y empresa estatal China Three Gorges Corporation (CTGC), Brasil Hidroeléctrico.


Proyectos donde la participación de estas empresas ha implicado la vulnerabilidad de los derechos humanos de pueblos indígenas en la cuenca amazónica. Donde los principales afectados han sido los Inga, Mapoyo, Eñepá, Kariña, Arawak, Akawako, Baniva, Piaroa, Yekuana y Jivi.


También vulneró y falseo la presencia de comunidades indígenas Juan Tama y cabildo la Pradera y los resguardos indígenas Witack Kiwe, Gorgonia y Getuchá, donde la empresa redujo el área presentado inicialmente y declaró que no existía ninguna comunidad étnica. Y desalojó forzadamente a la comunidad de San Marcos, parroquia Tundayme, cantón El Pangui en la provincia Morona Santiago. Asimismo, Tangoshiari, Carpintero, Kochid, Camisea, Puerto Huallana, Mayapo, Ticumpina, Camana, Timpia, Chirumbia, Cashiarí, Segakiato, Shivankoreni y Poyenterami, además se superpone a la Reserva Comunal Machiguenga. Y, finalmente, la violación del derecho a la identidad de los pueblos en Brasil, afectando su capacidad para participar en la vida cultural que comprende la oportunidad de elegir una identidad y ejercer sus propias prácticas culturales.


Todos estos casos que restringen, reprimen y han producido malas prácticas nacionales e internacionales en la protección de los pueblos originarios e indígenas a lo largo de América Latina, contextualiza una realidad donde el papel de las empresas cada día es mayor, así como su responsabilidad de contribuir en la preservación de los derechos humanos de todos los miembros de la sociedad.


*@ajhurtadob






Contenido Relacionado