Mérida, Junio Domingo 16, 2024, 11:48 am

Inicio

Opinión



Desde mi Parroquia

"A las puertas de un nuevo año" por Padre Edduar Molina Escalona

Diario Frontera, Frontera Digital,  Padre Edduar Molina Escalona, Opinión, ,"A las puertas de un nuevo año" por Padre Edduar Molina Escalona
"A las puertas de un nuevo año" por Padre Edduar Molina Escalona


En el umbral de 2022 se abre la esperanza de "nuevos tiempos" como don y gracia para los hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a seguir apostando por un mundo en paz, en justicia y en amor fraterno.

 

Un nuevo año es la grandiosa oportunidad para hacer resplandecer la belleza de los pequeños gestos, el desafío de perdonar de corazón las miserias humanas como también el Padre Dios nos perdona; ocasión propicia para dar lo mejor de cada uno de nosotros para reconstruir una Venezuela que nos necesita a todos unidos y con mayor conciencia de lo colectivo, por encima de los intereses personales y egoístas, una apuesta al desarrollo del bien común.

 

Al abrir las puertas de un nuevo año en medio del caos nacional de divisiones ideológicas, con una familia fragmentada por la dolorosa migración forzada, aunado a la continuidad de la despiadada pandemia del coronavirus, se nos presenta el reto de "formar personas maduras, capaces de superar fragmentaciones y contraposiciones y reconstruir las relaciones para una humanidad más fraterna”, tal como lo ha pedido el Papa Francisco en lo que ha llamado Pacto Educativo Global.

 

La alegría del año nuevo nos convoca a todos a aceptar con entusiasmo el reto de "no perder la esperanza", en Cristo el humilde Niño del pesebre; en Él encontramos palabras de Vida, su encuentro produce compasión para ayudar a tantos hermanos rotos en la orilla del camino. En su mirada la ternura de hacernos como niños para descubrir el valor de las pequeñas cosas y llenar nuestro corazón del calor humano que necesita este mundo frío e indiferente al hermano.

 

Que el 2022 nos permita sacar la mejor lección de la experiencia pandemia, el intercambio de pequeños gestos de amor concreto”, como dice el Papa Francisco, algo que no es alienante, ni superficial o evasivo; sino al contrario, es algo que ensancha el corazón, lo abre a la gratuidad, al don de sí mismo, y puede generar también dinámicas culturales, sociales y educativas.

 

El 2022 es un desafío para rescatar la belleza de cada persona, la misma que describió el santo Pablo VI: “no esa falsa, hecha de apariencia y de riqueza terrenal, que es vacía y generadora de vacío. No. Sino aquella de un Dios que se ha hecho carne, aquella de los rostros, la belleza de los rostros la belleza de las historias; aquella de las criaturas que forman nuestra casa común y que, como nos enseña San Francisco, participan en la alabanza al Altísimo”.

 

Que la ilusión de vivir el 2022 nos lleve a todos a no perder la fe en la belleza para soñar un mundo mejor. Belleza que se desborda cuando ponemos el valor de colocar a la persona en el centro y nos ponemos todos al servicio de la comunidad. Para ello se necesita coraje y también creatividad, añadió el Papa.

 

Es el tiempo de un proyecto en común que cree en la belleza como forma de crecimiento humano y nos permita a todos soñar juntos un mundo mejor.

 

Asumamos todos el compromiso de ser custodios de esta belleza de los pequeños gestos, de la alegría del dar desde nuestra pobreza, de reinventarnos nuevos caminos de encuentro y fraternidad en tiempos de pandemia y sobre todo de hacer resplandecer en cada gesto cotidiano el Dios-con-nosotros que se hecho carne de nuestra carne para darnos vida en abundancia y una paz que ya nadie nos podrá quitar.

 

Feliz año nuevo para todos mis queridos lectores, desde mi Parroquia. 

 

Mérida, 2 de enero de 2022





Contenido Relacionado