Mérida, Enero Martes 31, 2023, 06:00 am

Inicio

Opinión



DESDE MI PARROQUIA

“El mercadillo de Santiago" por Padre Edduar Molina Escalona

Diario Frontera, Frontera Digital,  Padre Edduar Molina Escalona, Opinión, ,“El mercadillo de Santiago" por Padre Edduar Molina Escalona
“El mercadillo de Santiago" por Padre Edduar Molina Escalona


La historia de los mercadillos es de vieja data, para conocer sus orígenes habría que remontarse mucho en la historia. Los intercambios comerciales caminan de la mano con el desarrollo de la humanidad. Los movimientos humanos siempre encontraron lugares propicios que favorecieron el intercambio de su mercancía excedente por aquella de la que carecían. De esta manera los mercados se constituyeron en puntos de encuentro entre los diferentes pueblos. Y así con el transcurrir del tiempo se organizaron comunidades, que después llegarían a ser ciudades, tal como lo refiere el filósofo Platón en La República.

 

Las actividades comerciales favorecieron también el intercambio de ideas y conocimientos. En torno a los mercadillos se generó no sólo el progreso económico del comercio sino, también, culturalmente se alcanzó grandes avances en las ciencias y en las artes. Por tanto el origen del comercio, tal y como lo conocemos hoy, tienen su inicio en la venta ambulante que fue evolucionando hasta convertirse en los mercados antiguos y más tarde en las ferias.

 

El comercio en mercadillos vino a dar vida a las ferias, fiestas o celebraciones populares, navideñas, de artesanías, entre otras, convirtiéndose en motor del crecimiento económico y del tejido social de los pueblos y ciudades.

 

El mercadillo ha recibido a lo largo de la historia distintos nombres como son: mercado al aire libre, mercado de pulgas, mercado de abastos, rastro, bazar, mercado persa, mercado de las pulgas, entre otros tantos nombres.

 

En España dos de los más antiguos y conocidos son “El Rastro” de Madrid (del siglo XVIII) y “Los Encantes” de Barcelona (que se remonta al siglo XIV). Otros se han hecho famosos por aparecer en obras literarias de fama universal, como el Mercado de los jueves en Sevilla, mencionado por Cervantes en su obra “Rinconete y Cortadillo”, o el zoco de El Cairo que aparece en “Las mil y una noches”.

 

En nuestro país la situación deprimente de la economía, sumado a la escasez o el alto costo de la vida, ha traído como positivo la cultura del emprendimiento, toda una propuesta para reinventarse, crear nuevas formas de intercambio y fuente de la economía familiar. 

 

Desde la pastoral de la Iglesia venimos apoyando este novedoso proyecto con el nombre de "Mercadillo de Santiago", en torno a las celebraciones de mayor tradición religiosa y cultural como las navidades, fiesta de la Candelaria, semana Santa y el patrono Santiago. En los espacios de nuestra típica plaza Bolívar, de gran vida y concurrencia, sumado a la participación de sus ricas y variadas manifestaciones de cultura y religiosidad popular, que han permitido desarrollar toda una agenda cultural que ameniza con alegría la participación de la comunidad.

 

También es importante resaltar el espacio formativo, permitiendo al emprendedor recibir charlas, compartir de experiencias y nuevas tendencias con voluntarios calificados que nos ayudan a crecer en calidad y cultura emprendedora.

 

El trabajo de alianzas y equipo ha sido vital, gracias al decidido apoyo de la Asociación Civil Trabajo y Persona en unión a nuestra Arquidiócesis, nos han permitido en estas pasadas navidades reunir unos cuarenta emprendimientos, toda una gama de productos de gran valor familiar, desde alimentos, vestidos, productos de limpieza, hogar y moda. El esfuerzo y la constancia no han faltado, aunado a los enormes sacrificios de nuestras emprendedoras. Un trabajo que nos une a todos y nos invita a entender los  mercadillos como fuente de progreso, desarrollo, dinamizadores económicos, pero también parte de la cultura, de la identidad de nuestras comunidades.

 

Quiera Dios que nuestros gobiernos municipales y regionales potencien más y muestren más interés en ellos, facilitándoles mejores emplazamientos, acondicionando dignamente aquellos donde ya están ubicados, propiciando el trabajo de los comerciantes no sedentarios, creando las mínimas infraestructuras para su protección y desarrollando políticas integrales de acompañamiento y promoción.

 

Mérida, 9 de enero de 2022





Contenido Relacionado