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Achim Wicke Raffler por Carlos Guillermo Cárdenas D. In Memóriam

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In Memóriam
Achim Wicke Raffler por Carlos Guillermo Cárdenas D.


La noticia del deceso de otro amigo de los de verdad. De esos que con sus afectos y querencias, han cimentado una amistad verdadera, de solidaridad y de arraigo, nos entristece. De nuestro entorno han tomado la eternidad varios de los de más estrecha vinculación.

De ese entorno que desde la adolescencia moldeó la personalidad de cada uno de nosotros, que compartimos los juegos de la niñez y de la edad imberbe. Que nacieron en los compartires de las familias, en las calles del vecindario, en las aulas del liceo y la universidad.

Achim Wicke Raffler fue un amigo especial. De aquellos que como la buena solera, el tiempo se encargó de decantar y darle consistencia. Llegó con su hermano Federico cuando eran niños, Federico de 4 años y Achim de 2. Con su madre de origen alemán, cuando aún quedaban destellos de la segunda guerra mundial, el avatar les tuvo como destino estas tierras de montañas y valles. La mamá Wicke se empleó como secretaria de la Universidad de Los Andes, primero en Ciencias Forestales y luego en Cardiología del Hospital Los Andes. Aquí laboró con el profesor Vladimir Ivanoff, cardiólogo llegado de la Europa Central.

 Achim retornó al país natal para culminar como ingeniero de maderas. Las ofertas que lucían atractivas en el país germano no gravitaron en la decisión de regresar a Mérida. Se incorporó como docente de la Escuela de Ingeniería Forestal. Con el declamador del Llano el Cazador Novato, se asoció para explotar la actividad pecuaria en los valles del Arauca, colindante con las Llanuras de Casanare. La lejanía de aquellas tierras, la dificultad de acceso y el peligro de la guerrilla, fueron determinantes para retirarse y regresar de nuevo a los Andes. Fundó la compañía Divensa de grabación y producción disquera, resaltando e impulsando la música recia de nuestro llano colombo-venezolano. Fundó de las primeras emisoras FM con la mayor potencia de cobertura que tuvo el espacio radioeléctrico andino.

En reciente viaje familiar para reencontrarse con sus hijos, una afección cardiovascular lo afectó en las lejanas tierras del estado de Nevada.

Fue un hombre sencillo y laborioso. Emprendedor e impulsor de proyectos en el sector privado. Con optimismo contagiante, incursionó en el sector de la construcción. De vida moderada y discreta, anhelando la superación de los contratiempos que nos afectan como país, amalgamó hasta el final la aspiración por un mundo de respeto y armonía.

 Al registrar el deceso de Achim, expreso mis sentimientos con profundo dolor por la despedida. Él fue de nuestro entorno familiar, con él compartimos no sólo la amistad de tantos años, también nuestras incursiones en la política universitaria y en el mundo regional. 

Paz a sus restos en aquellas tierras nórticas, que servirán de morada final a la hora de la despedida. Nuestro abrazo a sus hijos Thor y Federico. 

Mérida, 28 de enero de 2022




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