Mérida, Enero Lunes 30, 2023, 12:37 am

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Asia Central: pandemia y descontento por Alberto José Hurtado B.*

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Alberto José Hurtado B.


Da la impresión que la pospandemia del nuevo coronavirus (COVID-19) ha iniciado en gran parte del mundo, y con esta la recuperación de las actividades productivas y del ingreso de los hogares que aseguran la disminución de los niveles de descontento social evidenciados en años previos. Para que esto ocurra es necesario el compromiso gubernamental para aceptar y atender los problemas creados por el COVID-19, el interés privado en reactivar la iniciativa empresarial y la disposición regional para consolidar esfuerzos cooperativos que permitan una posición única ante el mundo.


En este sentido, durante 2021 las cinco repúblicas de Asia Central celebraron 30 años de independencia. Y aunque no lucharon por independizarse de la Unión Soviética, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Turkmenistán y Uzbekistán han logrado una auténtica autonomía, han aprendido a sobrevivir como naciones soberanas y avanzan en sus esfuerzos por coludir a nivel regional. Sus sistemas políticos y económicos, aunque carecen de libertad, han madurado lo suficiente como para protegerse de las amenazas existentes en su región más próxima —Rusia y su interés expansionista—.


Estos logros se pusieron a prueba durante 2021 como consecuencia de la pandemia del COVID-19. En la segunda mitad del año, Asia Central se enfrentó a una segunda ola de contagios, alcanzando un millón y medio de casos y 22.000 muertes entre la población combinada de 74 millones de personas. A pesar de esto, el gobierno de Turkmenistán sigue negando la existencia de casos o muertes, pero esto no lo ha librado de los efectos de la pandemia.


La estabilidad política de los regímenes autoritarios de Asia Central se mantuvo en gran medida intacta en toda la región. El líder kirguís Sadyr Japarov, que llegó al poder tras las protestas callejeras de octubre de 2020, consolidó su gobierno al ganar las elecciones presidenciales de enero de 2021. Impulsó un referéndum constitucional para ampliar sus poderes en abril y aseguró un resultado favorable en las elecciones parlamentarias de noviembre de 2021.


Por otra parte, la única crisis interna grave en Tayikistán fueron las protestas en la región autónoma de Gorno-Badakhshan en noviembre. El presidente de Turkmenistán, Gurbanguly Berdymukhamedov, avanzó en sus planes de sucesión dinástica, al tiempo que adoptaba un comportamiento habitualmente excéntrico. Y las elecciones presidenciales en Uzbekistán devolvieron a Shavkat Mirziyoyev al cargo con un bajo porcentaje de participación del electorado, a pesar de la ausencia de una oposición real.


A nivel regional, se celebró en agosto de 2021 la tercera reunión consultiva de los jefes de Estado de Asia Central, con una agenda de cooperación transfronteriza pragmática. A esta reunión asistieron todos los presidentes a pesar de una serie de enfrentamientos armados por tierra y agua entre Kirguistán y Tayikistán a principios de año. Al final se acordó como meta:  prestar mayor atención a la diplomacia de los pueblos y, en especial, al diálogo entre mujeres para agilizar la confianza y el entendimiento mutuo en Asia Central. También hubo un reconocimiento táctico de que el regionalismo de Estado a Estado avanza con dificultad.


En 2022, la gestión de la COVID-19 y los casos de descontento popular serán prioridades para los gobiernos de Asia Central. Ninguno de los países tiene previstas elecciones nacionales este año, lo que elimina algunos detonantes de protestas. No se puede descartar una reanudación de las hostilidades fronterizas entre Kirguistán y Tayikistán. Y el mayor riesgo para Asia Central en 2022 es la situación en Afganistán, que seguirá en el centro de la política exterior y de seguridad mundial.


* @ajhurtadob






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