Mérida, Enero Domingo 29, 2023, 06:40 pm

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COLOMBIA VOTA por Luis Loaiza Rincón

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Luis Loaiza Rincón


Colombia mantiene una vieja alianza con los Estados Unidos y, aunque a veces exista mayor o menor cortesía, el trato bilateral es de privilegio. Las diferencias con Venezuela en las últimas décadas, también ayudan.

 

Para bien, y para mal, la política norteamericana dirigida a Colombia, y al resto de la región, está centrada principalmente en el tema de las drogas y en el de la seguridad hemisférica que los norteamericanos consideran amenazada, entre muchos otros factores, por los conflictos armados internos, la inestabilidad política, el crimen organizado y las migraciones de ilegales.

 

Los Estados Unidos también monitorean la expansión del conflicto colombiano fuera de sus fronteras y sus potenciales consecuencias en Ecuador, Perú y Panamá. Además, consideran muy importante la situación de la amazonía y las amenazas que generan la deforestación y la minería destructiva.

 

Desde hace mucho las guerrillas, los narcotraficantes y los grupos paramilitares colombianos, aparte de dejar su indeleble huella en suelo patrio, se han movido intensamente en las fronteras y en los territorios de terceros países, haciendo de la gobernabilidad un desafío.

 

La complejidad de estos problemas, aparte de la ayuda norteamericana, exige cooperación regional. El respeto de los derechos humanos y del derecho internacional público son fundamentales y está claro que las políticas unilaterales de carácter punitivo, además de no funcionar, generan su propio laberinto.

 

Con esta situación de fondo, y en el marco de un profundo descontento social, Colombia vota en los próximos días y lo hará con la esperanza de cambiar. Por ahora, resulta claro que la mayoría de los colombianos no quieren vivir lo que les ha tocado a millones de venezolanos que huyen de la pobreza y de la falta de oportunidades, transitando por sus ciudades en interminables caminatas, sólo con la esperanza en el corazón. Ellos ya han vivido su propio infierno. Dios quiera que atinen.





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