Mérida, Abril Domingo 21, 2024, 04:24 am

Inicio

Opinión



Candidaturas y elecciones primarias por Edgar Márquez C.

Diario Frontera, Frontera Digital,  Edgar Márquez C., Opinión, ,Candidaturas y elecciones primarias por Edgar Márquez C.
Edgar Márquez C.


Dos personas amigas me pidieron que haga, nuevamente, referencia a mi planteamiento sobre las deseadas, en el mundo político, elecciones primarias, ante la circunstancia de que se mencionan hasta cuarenta candidatos dentro de lo que se llama, comúnmente, la oposición.

Hago un paréntesis. Eso de oposición resulta una denominación acostumbrada y fácil de entender, pero en lo práctico su uso no resulta exacto, pues no se aprecia una actuación o demostración de oponerse a una gestión, ley o proyecto, en concreto, y que, a la vez, pueda permitir un triunfo o victoria de quienes son los antagonistas de otro sector que ejerce el poder.

Al tema. Han salido a la palestra los nombres de muchas personas, algunos no personalidades, para una eventual elección presidencial, de la que, por cierto, no tenemos precisión constitucional, legal o reglamentaria.  En todo caso, imaginariamente esas elecciones serían en 2024.

En mi artículo anterior sobre esta materia dije que el problema no es que existan muchos candidatos, lo que podría ser bueno si vemos varios elementos.  Por ejemplo, sería positivo si todos los candidatos buscan un universo electoral para tener asidero, para alcanzar apoyos y crecer hacia el futuro, es decir si montan un proyecto político hacia el porvenir, porque si revisamos la lista algunos, mas bien muchos, son nominados de ocasión, de oportunidad, y no personas que amplia visión y vocación hacia más adelante del año electoral.

No me atrevo a decir que algunos son comerciantes de la política, pero podría haber alguno parecido a esa dañina especie. Lo que si es cierto es que la abundancia candidatural podría servir para aglutinar fuerzas disímiles, en ideas, espacios territoriales y en el orden generacional, lo que podría incentivar amplios sectores que no quieren ni siquiera votar.

Si todos los candidatos fuesen intensivos en sus recorridos, y no meramente guerreros del teclado, se podría alcanzar la vastedad electoral y se podría acumular fuerza para una propuesta realmente unitaria.  Claro, es importante destacar que en cada uno de ellos debe haber una ejercitación, una experiencia y unas propuestas concretas y creíbles.

Por eso, me atreví a plantear hace cuatro semanas, y es la razón que llevó a mis amigos a pedirme que insista, la conveniencia de que todos los candidatos aspirantes a la primera magistratura nacional se sometan a un novedoso mecanismo de escogencia del nominado, de la siguiente manera.

Se convoca un gran acto nacional de presentación de cada hombre o mujer enlistado, a través de una comisión o grupo de personalidades, sin el órgano electoral nacional, para enviar un mensaje al país, luego se procede a una especie de cónclave para que esos aspirantes pasen a ser electores del nominado único, y, de una vez, los votantes asumen una distribución territorial de la campaña, de modo que podemos tener coordinadores de campaña por zonas o entidades federales.  Por ejemplo, en el Estado Zulia se podrían tener dos coordinadores, uno para el norte y otro para el sur.

Novedoso método para que el país, donde cuatro quintas partes no quiere saber nada de gobierno y nada de oposición,  pudiera volcar su interés, nuevamente, hacia la política, donde apreciaría desprendimiento y honradez de políticos, conocidos unos y otros menos, pero todos coincidentes en un gran programa de cambio y revitalización del sistema de gobierno. 





Contenido Relacionado