Mérida, Enero Lunes 30, 2023, 02:41 pm

Inicio

Opinión



Asia Pacífico y los mercados digitales por Alberto José Hurtado B.

Diario Frontera, Frontera Digital,  Alberto José Hurtado B., Opinión, ,Asia Pacífico y los mercados digitales por Alberto José Hurtado B.
Alberto José Hurtado B.


La región de Asia Pacífico lidera el mundo en materia de acuerdos regionales para facilitar la consolidación de mercados digitales. Es común que los acuerdos comerciales donde participa algún país de esta parte del mundo incluyan una variedad de disposiciones acerca del comercio digital. Para comprender la predisposición a este tipo de vínculo de nueva generación es importante conocer sus principales características, ordenar los arreglos hasta ahora suscritos y esquematizar hacia dónde pueden ir —o deben ir—.

El esfuerzo regional para alcanzar consensos en materia de los mercados digitales ha incluido todos los Tratados de Libre Comercio (TLC) con capítulos sobre comercio electrónico o comercio digital suscritos desde el 2000. En esta iniciativa destacan los principales actores de la región: China, Corea del Sur, Japón, India, Australia, Nueva Zelanda, Singapur, Vietnam y Malasia, que no han dejado pasar la oportunidad para potenciar sus ventajas en este tipo de comercio.

De igual forma, un papel preponderante ha tenido la firma de acuerdos comerciales megarregionales —países que agrupados constituyen una proporción importante de la producción, la población, el comercio y la inversión mundial—, donde las economías de Asia Pacífico destacan por su liderazgo mundial. Entre estos acuerdos destacan: la Asociación Económica Integral Regional (RCEP por sus siglas en inglés), el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (T-MEC) y el Acuerdo Económico y Comercial Integral entre la Unión Europea y Canadá (CETA), cada uno con capítulos sobre comercio electrónico. Así como dos acuerdos comerciales digitales independientes, el Acuerdo de Asociación de Economía Digital (DEPA), que reúne a Singapur, Nueva Zelanda y Chile, y el Acuerdo de Economía Digital entre Singapur y Australia (SADEA).

Las disposiciones sobre comercio electrónico en estos acuerdos comerciales se pueden agrupar en cuatro categorías: 1) facilitación del comercio digital, 2) reducción de las cargas comerciales y regulatorias, 3) protección de los consumidores, y 4) preservación de la autonomía de los gobiernos. En la primera categoría destacan las disposiciones diseñadas para facilitar el comercio en línea, incluyendo la eliminación de los aranceles aduaneros sobre las transmisiones electrónicas, el trato no discriminatorio de los productos digitales, las normas a transacciones electrónicas nacionales, la autenticación electrónica, las firmas electrónicas y las disposiciones comerciales sin papel. De esta manera, se pretende abrir y unificar el entorno regulatorio del comercio digital.

En la segunda categoría están las disposiciones que minimizan los impuestos y demás compromisos regulatorios que asumen en la actualidad los proveedores de servicios digitales. Al respecto se incluyen el acceso y el uso de Internet para el comercio electrónico, el libre flujo de datos, la prohibición de los requisitos de localización de datos, la prohibición de la transferencia forzada de códigos fuente y los datos abiertos del gobierno. Eliminando estas restricciones se busca que los servicios digitales fluyan con mayor libertad entre países.

La tercera categoría responde a la necesidad de preservar los intereses de los consumidores, incluyendo disposiciones para la protección del consumidor en línea, la protección de la privacidad y la información personal, además de la protección contra mensajes electrónicos comerciales no solicitados. El objetivo es mejorar la confianza de los consumidores en el comercio de servicios digitales, con incidencia en la tasa de aceptación de estas nuevas actividades económicas.

Finalmente, la cuarta categoría incluye disposiciones que preservan la autonomía de los gobiernos para regular las actividades alrededor del comercio digital. Es decir, es potestad del sector público responder a los retos de ciberseguridad, gestión del espectro, cooperación, entre otros. De esta forma, se reserva a los gobiernos el espacio necesario para abordar diversos objetivos de política social y garantizar la seguridad nacional.

* @ajhurtadob





Contenido Relacionado