Mérida, Junio Miércoles 12, 2024, 02:21 pm

Inicio

Opinión



Crónicas Memorables

Cheo García, el guarachero de América y el Caribe por Orlando Oberto Urbina

Diario Frontera, Frontera Digital,  Orlando Oberto Urbina, Cheo García, Opinión, ,Cheo García, el guarachero de América y el Caribe por Orlando Oberto Urbina
Cheo García, el guarachero de América y el Caribe por Orlando Oberto Urbina


Nadie como él le ponía sabor, melodía y voz. Un extraordinario cantante. Así era José Rafael García Añez, quien fue bautizado con ese nombre y se hizo conocido en el mundo de la música latinoamericana como Cheo García: ese que hizo bailar a más de medio mundo, desde el presidente de la república hasta el más humilde venezolano de cualquier rincón del país y del Caribe.

 Por esta razón, se le hizo bien merecido ese nombre del guarachero. Cheo García tenía ese sabor y esa destreza que seguramente aprendió desde muy pequeño, momento en el cual se inició en el canto apoyado por su familia en su ciudad natal, Maracaibo. Dio sus pininos e hizo del canto su vida profesional, pues llevaba la música en su sangre. Era una persona alegre y jocosa, con una personalidad que llevaba emoción en todos sus pasos. Como decía el dicho: el que no bailaba con él era porque tenía el espíritu prestado. La alegría le venía del Lago y el relámpago del Catatumbo, ya que esa región tiene su peculiar movimiento, lo que además le da vistosidad gracias al calor maracaibero, la gaita, y la veneración a la Chinita de Maracaibo.

 La vida de Cheo transcurrió entre Caracas y Maracaibo, donde va a escribir su tema preferido, "Pá Maracaibo me voy", una letra que muy bien resalta su identidad natal, y que Cheo le dedicó a la ciudad que lo vió nacer un primero de mayo de 1926. En plena niñez incursionó en la música, formó parte de una agrupación infantil de la cual logró ser solista. Posteriormente estuvo en diferentes orquestas de Maracaibo, y luego se fue a probar suerte a la capital de la república y a conocer grandes orquestas. En los años cincuenta se abrieron nuevos caminos y plazas importantes en grandes agrupaciones.

 Ya en Maracaibo, Cheo García había debutado con Enrique Manzanas y "Garrido y sus estrellas". Luego, en Caracas, audicionó con el maestro Chucho Sanoja, quien lo contrató para la orquesta de la Radiodifusora de Venezuela, y estuvo allí por dos años, para luego intentar con otras agrupaciones; entre ellas, la de Jacinto Arteta, conocido éste como la "Trompeta de Oro de América", luego se unió a cantar con Pablo Armitano, hasta que se incorporó a "Los Peñiques" de Jorge Beltrán, orquesta base del prestigioso "Show de Victor Saume" que se transmitia por Radio Caracas Televisión (RCTV).

 Los años 60 fueron cruciales para su carrera artística como guarachero. Para entonces, la Asociación Musical de Venezuela le había depuesto el veto al maestro Billo Frómeta, y él estaba restructurando la orquesta, a la que el director llamaba "su tercera república". En razón de esto, Frómeta invitó a Cheo García a ser su guarachero estelar, mientras que los boleros corríerían por cuenta de su paisano Felipe Pirela. Pirela y García llegaron a ser una llave musical en la Billos Caracas Boys, con una experiencia dada por su oficio, y aunada a la picardia de su canto, sabor y pasión. Así fue como pusieron a gozar, llorar y bailar a millones de venezolanos cuando "éramos felices y no lo sabíamos". De esta manera, Cheo García logró poner ese toque mágico a la guaracha, además de interpretar con toda elegancia el porro colombiano, los cuales interpretó acomo ninguno. La Billos Caracas Boys era una extraordinaria conbinación para la música bailable en cada uno de los mosaicos, junto a Felipe Pirela, primero y luego con José Luis Rodriguez, Memo Morales y Ely Mendez.

 Durante 21 años con la Billos Caracas Boys, Cheo García va a lograr la etapa más brillante de sus éxitos, en la que popularizó temas como la "Vaca vieja" (su primer éxito), "Toy contento", "La flor del trabajo", "La negra Leonor", "Caballo alazán", "Pa´Maracaibo me voy" (de su autoría), " No hay quien le gane (al Magallanes) ", "Canto a Caracas", "Ariel", "El profesor Rui Rua", "El brujo", "Si yo tuviera una novia", entre las más populares del repertorio músical con la orquesta de Billo Frómeta. Allí, Cheo García muestra su derroche de talento en giras con la Billos Caracas Boys. Viajó por Colombia, Costa Rica, España y EE.UU. Algunos biográfos manifiestan que Billo Frómeta, fue el auténtico crónista de la ciudad de los techos rojos y que Cheo García fue su voz oficial.

 Después de abandonar a la Billos Caracas Boys, se integró a Los Melódicos entre  1981 y 1982. Luego se fue a " La Tremenda" (1983), que era de la misma organización de Renato Capriles, hasta que Cheo decidió fundar su propia orquesta en sociedad con su amigo y paisano Memo Morales, la cual se llamó "La orquesta de Cheo y Memo".

 Se había cristalizado su sueño compartido; pero, al poco tiempo abandonó la orquesta y se presentó en solitario en centros nocturnos, hasta que eventualmente fue a presentarse con la orquesta de Charlie Frómeta. En aquel mes de noviembre de 1994, actuó por última vez sin saber que será su despedida. En su última presentación tomó su acostumbrado trago de ron para entonar. Esa noche en un reconocido club de Paracotos, entre Miranda y Aragua, sufrió una asfixia y se desmayó. Falleció un martes 20 de diciembre de 1994, mientras todas las radios alegraban sus programas navideños y festivos con la Billos Caracas Boys. Sus familiares y amigos le daban su último adiós al hombre que puso a bailar a todo un pueblo.





Contenido Relacionado