Mérida, Mayo Martes 21, 2024, 12:43 pm

Inicio

Opinión



Amores y desamores por ALIRIO PÉREZ LO PRESTI

Diario Frontera, Frontera Digital,  ALIRIO PÉREZ LO PRESTI, Opinión, ,Amores y desamores por ALIRIO PÉREZ LO PRESTI
Amores y desamores por ALIRIO PÉREZ LO PRESTI


¿Quién gana y quién pierde en una batalla de desamores en la cual cada parte se jacta de lo mucho que le sangran y no le sangran las heridas… a la vez? Tal vez haya asuntos que se deben discutir en la intimidad y si la cosa aprieta, con un buen asesoramiento legal. Solo el implacable paso del tiempo pone cada cosa en su lugar, de manera imposible de revertir. El uso de la dimensión artística tiene dimensiones de capacidad infinita. Potencialmente en el arte todo podría caber. No así en el buen arte. Esa capacidad no la tiene el ser humano en su esencia de limitaciones, de ahí que envalentonarse a través del eterno recurso del pobre Narciso a veces es solo un atajo, que nos conducirá por tropiezos que desconocemos y le dan pie a la incertidumbre más pura. Sobre todo, cuando el circo libera la entrada para las masas y con microscopio logran ver cada acto del mago que solía sorprendernos por sus virtudes.

Los días que pasan

Si a algo le he temido en mi naturaleza más profunda es dar espacio para el odio. El odio carcome las entrañas de quien lo vive y puede dar espacio a la aparición de la ruindad. De ahí que hay causas perdidas a las que me he visto tentado a claudicar para no entrar en el terreno de la acumulación de oscuridades que amargan la existencia e impiden ver con claridad. El horror de aceptación de la injusticia me ha llenado de un estoicismo que solo puede ser producto del cúmulo de vivencias y resolución de situaciones. En vivir y no dejarse arrebatar los buenos espacios por los malos momentos. En no perder el buen tono a pesar de las circunstancias.

Aterrizando en tierra de todos y de nadie

La fortuna me ha bendecido con los amigos que tengo. Hemos podido tejer una trama de afectuosidades y reconocimientos recíprocos que conforme va pasando el tiempo mejor se van cimentando. Los nuevos espasmos de época dan espacio para reencuentros y si somos muy hábiles, para el sosiego. En eso se nos van las horas y los días, mientras nos preparamos para un nuevo viaje, que por más que parezca un desplazamiento, siempre es un encuentro con nosotros mismos. 





Contenido Relacionado