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In memoriam

PBRO. JESÚS URRIZA GOLDARACENA por Cardenal Baltazar Porras Cardozo

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PBRO. JESÚS URRIZA GOLDARACENA por Cardenal Baltazar Porras Cardozo


El martes 14 de febrero recibimos la noticia del fallecimiento del Padre Jesús Urriza, en Pamplona, España, por complicaciones del Covid que contrajo en el hospital donde lo estaban atendiendo. Había nacido en Pamplona, Navarra, el 10 de enero de 1944, hijo de Silvino Urriza y Juana Goldaracena. Estudió en el Seminario de su ciudad natal que contaba entonces con numerosas vocaciones. Pasó a concluir los estudios eclesiásticos en el Seminario Hispano Americano de Madrid, semillero de vocaciones para América Latina, promovido por la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana, OCSHA, organismo de la Conferencia Episcopal Española. Fue ordenado de sacerdote por Mons. Enrique Delgado Gómez, Arzobispo de Pamplona y Tudela el 23 de junio de 1968.

 

Formó parte del numeroso grupo de sacerdotes vasco-navarros que vinieron a Venezuela desde los años sesenta del pasado siglo para atender parroquias en el centro del país y en la costa oriental del lago de Maracaibo; con entusiasmo y entrega sembraron mucho bien que recuerdan con cariño los feligreses. Casi todo su ministerio presbiteral lo desarrolló en nuestra patria, siendo uno de los pocos que quedan de aquella pléyade de misioneros diocesanos.

 

Ejerció como Vicario Parroquial en Turmero, Edo. Aragua, Antímano y Macarao en Caracas donde fue nombrado párroco por el Cardenal Jorge Urosa desde mediados del 2007 hasta su viaje a España para chequeos médicos en diciembre de 2021. Lo suplió durante dos meses su amigo y compañero Pbro. José María Alemán quien venía cada año a atender las vacaciones del P. Jesús. Tenía en mente regresar si así se lo recomendaban los médicos.

 

Tuve ocasión de visitarlo en varias ocasiones en la parroquia de Nuestra Señora de Curucay de Macarao, antigua población absorbida por el crecimiento de la capital. Muy ordenado, había levantado el inventario de todos los libros parroquiales desde el siglo XVIII hasta nuestros días. Músico y compositor trasmitió su buen arte a jóvenes y adultos. Ebanista, tenía un amplio taller donde talló imágenes religiosas y profanas para las capillas e iglesias de su jurisdicción y por encargos de particulares.

 

El presbiterio de la Arquidiócesis de Caracas ha ofrecido sufragios por su eterno descanso, con corazón agradecido por el tiempo que sirvió y promovió capillas, centros de formación y de servicio social. Expresamos al Sr. Arzobispo de Pamplona y Tudela las condolencias y agradecimiento por el testimonio de uno de los hijos de aquella tierra que enalteció el gentilicio misionero vasco-navarro. Paz a sus restos.

6.- 16-2-23 (2624)





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