Mérida, Abril Domingo 26, 2026, 04:52 am
El deceso de un amigo y compañero de luchas universitarias es un golpe penetrante y lacerante. Cuando ese compartir se remonta a los años de juventud creadora, la razón para deplorar ese acontecimiento se agiganta. Desde algún tiempo los signos de debilitamiento orgánico eran notorios y ostensibles. Una afección cardiovascular minó aquella humanidad dinámica y creadora. Su delgada contextura y de ánimo alegre selló el temperamento que le fue auténtico.
El Colegio de Médicos del Estado Mérida, la Escuela de Medicina y la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Los Andes y el Hospital Universitario de Los Andes constituyeron su quehacer y su pasión. El abrazo de apretón cerrado, la expresión directa y afectuosa y la anécdota oportuna y espontánea marcaron su identidad.
No fue hombre de ambages ni rodeos. Directo y contundente cuando las circunstancias lo exigían. Fue hombre de equipo y leal a su pensamiento. El socialcristianismo lo llevó en las venas, muchas con pasión arrolladora.
En lo universitario cuando llegó a la Universidad de Los Andes, sus inicios desde profesor de escalafón básico hasta la titularidad, la jefatura de Departamento, la dirección de la Escuela de Nutrición y Dietética y de la Escuela de Medicina y por último el decanato de la Facultad de Medicina, fueron logros por una constancia persistente y continua. La Asamblea de la Facultad de Medicina, por mayoría calificada lo eligió decano, ejercicio que desempeñó con capacidad y talento. El Claustro Universitario profesoral lo eligió representante al Consejo Universitario. En todas demostró amplitud en la gestión, firmeza en la ejecución y ponderación en la decisión.
La noticia de su deceso nos afectó dolorosamente. Múltiples manifestaciones de condolencia se expresaron durante estos días.
Joe Freitez O´Callaghan fue universitario a tiempo completo, mejor a dedicación exclusiva. Apegado a la jurisprudencia académica, el desempeño fue pulcro y recto. Salió de sus gestiones con las manos limpias.
Ya no escucharemos su expresión: “ay mamá”. Al Joe cariñoso y dicharachero. Al compañero solidario y leal. Al universitario de elevadas virtudes. Se ha marchado otro gran universitario.
CGCD/30 de mayo de 2021