Mérida, Abril Domingo 26, 2026, 07:21 am
El pasado sábado once de los corrientes fue celebrado un encuentro vecinal en la Parroquia Jacinto Plaza del Municipio Libertador, en medio de la mayor armonía, integración y responsabilidad social. Por ello, personalmente felicité a los promotores y a los asistentes. Creo que ese es el camino para fortalecer el sistema democrático de gobierno, porque los vecinos somos todos, no se puede vivir aislado y las soluciones consensuadas o acordadas son las que prevalecen en el tiempo.
La Parroquia Jacinto Plaza es un territorio con miles de habitantes. Allí se han desarrollado iniciativas vecinales de mucho éxito en asuntos educativos, sociales, culturales, deportivos y religiosos, lo cual resulta un buen ejemplo a ser imitado por otras comunidades de nuestro estado. Al decir sociales, me refiero a los servicios públicos.
Debo destacar que allí se han dejado de lado las diatribas políticas y grupales para ir en la búsqueda de soluciones reales y sentidas por la comunidad, lo que ha dado lugar a la existencia de un liderazgo aceptado, respetado y asistido por la comunidad. Algo reconfortante, porque en muchos sitios aún persisten odiosas separaciones, intrigas políticas y desconocimiento de los liderazgos vecinales. Estos merecen el mayor respeto.
Durante mi intervención, al cierre del evento, me referí a la actualidad política nacional, partiendo del hecho cierto de que ya hay candidatos en la escena para competir en el proceso de elecciones primarias, pautadas para el veintidós de octubre. Es un proceso que debe merecer nuestro máximo respeto y apoyo, pues se trata de un sano ejercicio de la democracia.
Igualmente, destaqué que con respecto a lo estadal o merideño, durante la elección de gobernadores me correspondió asumir las banderas de la renovación política de nuestra entidad y que para ello presenté mi candidatura bajo varias premisas necesarias. En primer lugar, por tener experiencia administrativa, por ser partidario de la unidad y de la integración de todos los factores políticos, por tener buenas relaciones con la universidad y los empresarios, por creer en los poderes creadores de la comunidad, por ser cristiano desde niño y por saber que la política no es para engrosar los bolsillos, sino para servir.
Dije que durante la campaña propuse escoger un candidato unitario, bien a través de una elección directa del electorado o a través de conversaciones directas. La respuesta fue negar mi liderazgo y trayectoria y sostener que “cuando mucho” llegaría a sumar tres mil votos. Sí. Esos tres mil se multiplicaron por veinte. De haber tenido dinero para cubrir los gastos de giras por todos los municipios, el resultado habría sido otro.
También me referí a la formación de los nuevos líderes políticos y sociales. Sostuve que ese es un trabajo al que debemos vincular a nuestra universidad y a muchos importantes profesionales merideños que tienen voluntad para asumir cursos, talleres, conferencias y jornadas de estudio y reflexión. De la misma manera, expresé que la parroquia Jacinto Plaza necesita un plan de desarrollo en lo urbano y social, para lograr mejores niveles de calidad de vida. Las condiciones están dadas, tanto por la calidad de su liderazgo social como por la presencia de una gran población de adolescentes y jóvenes, requeridos de buena educación y oportunidades de trabajo.`
Agradecido
Expreso mi gratitud a los dirigentes nacionales y regionales del partido Fuerza Vecinal. Con quienes compartí el pasado fin de semana un excelente encuentro. Desde hace tiempo expreso mi predisposición a consolidar la unidad de los partidos, de los dirigentes que no somos chavistas y que podamos alcanzar compromisos mutuos. Gracias por la invitación.