Mérida, Marzo Jueves 05, 2026, 07:33 am
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha defendido en público las
reglas que buscan reducir las deudas de los clubes y evitar que aquellos en
manos de propietarios súper ricos usen sus fortunas para dominar el fútbol. En
privado, sin embargo, a menudo, ha seguido una línea más amable.
El examen de miles de documentos relacionados con la gestión de los
clubes más importantes muestra que Infantino participó en las negociaciones que
permitieron que dos de los clubes más ricos cerraran acuerdos muy favorables
cuando se vieron en problemas por el fair play financiero. Esos acuerdos con la
UEFA permitieron al Manchester City y al Paris Saint-Germain evitar las
sanciones más duras, que podrían haber llegado a su exclusión de las
competiciones europeas, antes incluso de fichar a Neymar y Mbappé.
Hasta 2016, Infantino era el secretario general de la UEFA. Desde 2014,
la UEFA aceptó que el PSG y el City valoraran acuerdos de patrocinio por encima
de lo recomendado por los expertos independientes contratados por la propia
UEFA. En el caso del PSG se trataba de cientos de millones de euros, y en el
del City, de decenas de millones, según los documentos de Football Leaks,
obtenidos por Der Spiegel y analizados por Reuters en colaboración con un
consorcio de medios internacionales. La documentación consultada incluye
emails, contratos y presentaciones de los clubes referidos a gran parte de los
últimos diez años.
El Manchester City forma parte del City Football Group, cuyo principal
propietario es el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan. El PSG es propiedad de
Qatar Sports Investments, una institución con respaldo estatal fundada por el
emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani. Los documentos muestran que
los patrocinadores clave de estos dos clubes estaban directamente relacionados
con sus propietarios. La UEFA introdujo en 2010 sus reglas de fair play
financiero y comenzó a evaluar a los clubes en 2013, cuando ya empezó a
cuestionar al equipo francés y al inglés.
Patrocinio inflado
En el caso del PSG, el asunto clave era su relación con la Qatar Tourism
Authority (QTA), una agencia gubernamental para la promoción turística. Según
el contrato de patrocinio, la QTA se comprometió a pagar al PSG entre 700 y
1.125 millones de euros en cinco años, dependiendo de los éxitos deportivos.
Bajo las normas de control financiero de la UEFA si la QTA estaba vinculada al
propietario del club, este debía tasar el patrocinio en función de su valor de
mercado. Los investigadores de la UEFA concluyeron que existía ese vínculo y en
un borrador de informe datado en 2014 decían que el patrocinio estaba “ampliamente
inflado”. El borrador citaba expertos independientes que habían tasado el
acuerdo en tres millones, o menos, al año. Y recomendaba que si no se llegaba a
un acuerdo la UEFA debía contemplar la posibilidad de excluir al PSG de sus
competiciones.
A principios de 2014, el propio Infantino se involucró como intermediario
en las negociaciones, que culminaron ese año con un acuerdo secreto que
permitió al PSG tasar el patrocinio en 100 millones anuales.
En el caso del City, el informe preliminar de la UEFA señalaba que el
jeque Mansour tenía una “influencia significativa” en dos patrocinadores del
club de Abu Dhabi, y que el importe que pagaban era el triple de su valor de
mercado. También concluía que en mayo de 2013 acumulaba pérdidas de los dos
años anteriores que sumaban 233 millones de euros, 188 millones más de lo
permitido. El informe recomendaba sanciones, que podrían llegar a la exclusión
del City de las competiciones europeas.
El club negó los argumentos del informe e Infantino se involucró en facilitar
un acuerdo, y se citó con el consejero delegado del club, Ferran Soriano en
mayo de 2014, para lo que Soriano describió en un mail como “una reunión
secreta en Londres para intentar cerrar el trato”. La UEFA terminó aceptando
que el City tuviera en 2014 y los dos años siguientes contratos con dos
patrocinadores emiratíes tasados en un total de 26 millones anuales más que su
“precio justo” recomendado por los expertos de la UEFA.
AGENCIAS