Mérida, Abril Domingo 26, 2026, 05:59 am
El pasado domingo 23 de julio, en horas de la mañana, su
Santidad Francisco presidió en la Ciudad del Vaticano la III Jornada Mundial de
los Abuelos y de los Mayores, bajo el lema "su
misericordia se extiende de generación en generación”, tomada del Evangelio
de Lucas (1, 50). Nos recordó aquel encuentro bendito entre la joven María y su
pariente anciana Isabel (Lc 1,39-56).
Llena del Espíritu Santo, se dirige a la Madre de Dios con la oración hecha por
los cristianos por siglos: “Bendita tú
eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre”, a lo
que responde la Virgen María con las palabras inspiradas por el Espíritu, con
un hermoso himno conocido como el “Magníficat”.
En este himno María reconoce, como dice el Papa en su
mensaje para esta Jornada, que “el
Espíritu Santo bendice y acompaña cada encuentro fecundo entre generaciones
distintas, entre abuelos y nietos, entre jóvenes y ancianos… Dios desea que,
como hizo María con Isabel, los jóvenes alegren el corazón de los ancianos, y
que adquieran sabiduría de sus vivencias. Pero, sobre todo, el Señor desea que
no dejemos solos a los ancianos, que no los releguemos a los márgenes de la
vida, como por desgracia sucede frecuentemente”.
Por tanto, se nos impone
el reto de renovar en cada familia la participación de cada abuelo y persona
mayor con una mejor escucha, con una superior valoración de su presencia como
custodios de la memoria e identidad de nuestras tradiciones, costumbres y
cotidianidad humana. Un abuelo siempre tendrá algo nuevo que contar, fruto de
sus experiencias y sabiduría, como lo enseña Jesús: “el Reino de los cielos es semejante a
un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas” (Mt 13,52).
También insiste el mensaje de esta Tercera Jornada Mundial,
sobre la importancia de la cercanía y presencia de los jóvenes en su entorno
para ayudarles a descubrir que “no todo
depende de sus capacidades”, haciendo que les anime, que les demos
esperanza, para que estén convencidos de que “todo lo que han vivido no se perderá y que sus sueños pueden
realizarse”.
Qué bueno que hoy los abuelos y mayores puedan dejar
resonar en sus corazones la alegría de María exultando en Dios que ha obrado
maravillas nuevas y sorprendentes, fiel a la promesa hecha por Dios a los que son firmes en su fe como el
anciano Abraham.
Los jóvenes están llamados a mirar con detenimiento el
ejemplo de sus abuelos, que lejanos a esta cultura de la inmediatez y la
superficialidad, nos legaron vidas profundas, en las que las realidades más
grandes y los sueños más hermosos no se realizaron en un momento, sino fruto de
un crecimiento y una maduración; en camino, en diálogo, en relación. Bien lo
resalta el Papa Francisco: “es un
proyecto de amor que va más allá de nosotros mismos, atraviesa pasado, presente
y futuro, abraza y pone en comunicación las generaciones”.
El mensaje nos deja otra importante lección, cuando las
fuerzas decaen no es tiempo de lamentarse por las ocasiones perdidas, miremos
hacia adelante con esperanza, dejémonos plasmar por la gracia de Dios que, de
generación en generación, nos libra de la parálisis de actuar para hacer el
bien y de los remordimientos del pasado, que nos impiden vivir la misericordia
de un Dios que nos libera de toda esclavitud del mal.
En esta importante jornada pastoral dirigida por el Dicasterio
para los Laicos, la Familia y la Vida, dirigiendo una gran campaña de
celebración y compromiso con los hermanos de la tercera edad, participaron en
Roma los abuelos con sus nietos, con un bonito símbolo, cinco personas mayores,
en representación de los cinco continentes, hicieron la entrega de Cruz
Peregrina de la JMJ Lisboa 2023, a cinco jóvenes que parten hacia Portugal, significando
la transmisión de la fe de generación
en generación. Junto con el compromiso de los abuelos de rezar por los
jóvenes que participaran de esta XXXVIII Jornada Mundial de la Juventud, y de
acompañarles con su bendición.
Nuestra parroquia Santiago Apóstol de la Punta se honra
en tener como co-patrona a Santa Ana, patrona de ancianidad. El pasado 26 de
julio celebramos la jornada con la imposición de la santa unción por la salud
de todos, junto con el talento de los boleristas merideños que llenaron de
inmensa alegría a nuestros mayores.
Que san Joaquín y santa Ana bendigan y colmen de salud a
nuestros queridos abuelos.
Mérida, 30 de julio de 2023