Mérida, Abril Martes 28, 2026, 08:16 pm
Primera tarde con mi hija en el Estadio. El gigante la recibió pletórico,
soleado. Benigna tarde otoñal, magnífica moqueta verde. «Me encanta, papi, de
verdad, pero me impresionó más la primera vez que entré en Sushi 99».
Volvió Messi pero el primer detalle de calidad lo puso una delicadísima
asistencia de Suárez que Malcolm centró demasiado fuerte y el 10 no pudo
impactarla para marcar. Ataque y gol azulgrana, asediando la portería de Pau
López, silbado cada vez que tocaba el balón por su paso por el Español, y en
especial por el pisotón con que agredió a Messi en una semifinal de Copa.
El Betis no la sacaba bien pero los errores en el mediocampo azulgrana le
daban aire y pese al dominio general del Barça, eran los andaluces quienes
gozaron en los primeros minutos de las ocasiones más claras. Joaquín en el 6
chutó fuera de milagro.
Messi en el 11 nos recordó que es Messi, aunque al final la jugada no
acabara en nada. Serie mítica de recortes, que si hubieran sido pases toreros
probablemente el toro habría salido indultado. Folclore independentista
habitual en el minuto 17:14, muy tenue, como si por fin la realidad empezara a
hacer promedio con el sentimiento. Y muy en la tónica del partido, de dominio
culé y ocasiones béticas, Júnior adelantó a su equipo tras una jugada
individual de mucho mérito, con soberbio regate incluido para dejar sentado a
Sergi Roberto. Octava jornada de 12 en que el Barcelona se ponía por detrás en
el marcador.
Tarde espesa del Barça, desordenado en la presión, Tello y Loren pudieron
marcar el segundo y un Betis muy superior se instaló en la fase del partido en
que empezó a perdonarles la vida a los de Valverde. Interesante como siempre lo
que proponía Quique Setién, muy de dieta de hospital lo que proponía el
Barcelona. Justo y merecido en el 33, Joaquín marcó -libre de marca- el segundo
de la tarde y de su equipo. Preocupante el retorno defensivo de los
mediocampistas locales. El Barça, fuera del partido, llegaba tarde a
absolutamente todo. Primera parte soñada del Betis de Quique Setién, insólito
naufragio culé en lo que parecía una dulce tarde. Y mi hija dijo, justo antes
del descanso: «y encima, los domingos por la noche, Sushi 99 está cerrado».
Arturo Vidal le dio electricidad al equipo y el Barça volvió del descanso
como habiendo despertado. Messi a punto estuvo de marcar pero su rosca se le
fue un poco. Al Barcelona le sobraba dominio y le faltaba contundencia en la
resolución. El Betis sabía lo que tenía que proteger y trataba de volver a dormir
el partido. El Barça mantenía el ritmo pero desde la precipitación y la poca
finura. En el 10, Messi le filtró una asistencia estelar a Malcolm para que
centrara pero Arturo Vidal rechazó el balón en lugar de empujarlo. Munir
sustituyó precisamente a Malcolm. Suárez la tuvo en el 12 pero se le fue aunque
por muy poco. Aplaudido Joaquín -bella emoción- cuando fue sustituido por
Sergio Canales. Por fin algo hermoso que decir de la turba.
Tello tuvo el tercero en el 19 en una ocasión más clara que cualquiera de las que había tenido el Barça. Pero todo empezó a cambiar en el 20 cuando Mateu Lahoz pitó un penalti cometido sobre Jordi Alba, que Messi coló por la escuadra. Aleñá entró por Busquets. Y cuando la remontada parecía posible, Ter Setegen, que nunca falla, se comió un inofensivo disparo de Tello. Piqué enseguida acudió a darle consuelo. El Barça se hundió con el 1 a 3 y el Estadio enmudeció. Pero en el 33, Messi filtró otra de sus asistencias a Munir, que se la puso a Vidal para el 2 a 3. En el 36, Rakitic fue expulsado -justamente- por doble amarilla. Más difícil todavía. Ter Stegen pudo parar lo de Junior pero no pudo evitar que Sergio Canales consiguiera el 2 a 4. El Var dio el 3 a 4 en el descuento, de Messi, pero no hubo tiempo para más.
¿Mal partido del Barça? Sí. Pero también una muy meritoria victoria del Betis, con un estilo y un toque del balón dignos de los mejores equipos de Europa. No todo el mundo marca 4 goles en el Camp Nou.
ABC