Mérida, Junio Lunes 15, 2026, 09:42 pm
20/11/18. Cuando el Chapo Guzmán quiso saludar al narcotraficante Rodolfo
Carrillo Fuentes después de una reunión en 2004, éste "lo dejó con la mano
estirada". Fue ahí que el Chapo decidió que lo mataría, contó el lunes un
testigo clave de la fiscalía en el juicio del capo narco mexicano en Nueva
York.
Durante casi cuatro horas, en su tercer día de testimonio, Jesús "el
Rey" Zambada relató varios asesinatos cometidos presuntamente por el
Chapo, acusado de traficar más de 155 toneladas de cocaína a Estados Unidos
durante 25 años y que puede ser condenado a cadena perpetua si es hallado
culpable, destacó AFP.
Uno de ellos fue el de Rodolfo Carrillo Fuentes, narco del cártel de
Juárez y su esposa Giovanna Quevedo baleado frente a un cine de Culiacán,
Sinaloa, en 2004. Sus dos hijos pequeños, a su lado, sobrevivieron.
Según Zambada, tras una reunión entre el Chapo y Rodolfo (hermano menor
de los capos narcos Amado y Vicente Carrillo Fuentes, líderes del cartel de
Juárez), cuando el primero quiso saludarlo "Rodolfo lo dejó ahí con la
mano estirada".
"El Chapo estaba enojado" y dijo "que lo iba a matar"
porque "no aguantaba más a Rodolfo", contó el Rey, según el relato de
la reunión que le hizo su hermano Ismael "Mayo" Zambada, cofundador
del cartel de Sinaloa y coacusado del Chapo.
Este asesinato desató una guerra entre el cartel de Sinaloa y los
Carrillo Fuentes, que vengaron la muerte de Rodolfo matando a uno de los
hermanos del Chapo, Arturo Guzmán.
El testigo, detenido en México en 2008 y extraditado después a Estados
Unidos, también relató cuando el Chapo ordenó supuestamente el asesinato de
Julio Beltrán, disidente del cartel de Sinaloa y protegido por la policía de
Durango.
Un pistolero que participó en la operación contó al Rey Zambada "que
lo habían acribillado a balazos, que le habían cortado la cabeza y que le había
quedado colgando por un pedacito".
También contó de los planes frustrados del Chapo y Mayo para matar a un
policía limpio, José Luis Vasconcelos, "un alto mando de la Procuraduría
General de la República (...) que no colabora con nadie y no acepta dinero de
la droga".
El Chapo, protegido por 30 a 40 pistoleros, usaba pistolas, rifles tipo
AK-47 y hasta bazucas y no dudaba en matar cuando lo consideraba necesario para
proteger los negocios del cartel y ampliar su poder, según el testigo del
gobierno.
AGENCIAS