Mérida, Abril Domingo 26, 2026, 04:36 am
La economía
digital ya no es sólo un nicho de mercado o un sector particular de la economía,
sino que se ha convertido en el núcleo central de las economías del mundo. Esto
debido, en gran media, al impulso dado por la alta conectividad a la Internet,
la innovación tecnológica y el comercio transfronterizo. A lo cual se le
agregan eventos como la pandemia del COVID-19 y la conflictividad geopolítica
que han acelerado la transformación digital de las empresas, forzándolas a participar
de plataformas digitales y a desarrollar una infraestructura digital resiliente.
Sin embargo, el
pujante crecimiento de la economía digital carece de reglas claras y
consistentes que rijan los flujos de datos, la ciberseguridad y las
transacciones digitales. Para lo cual iniciativas multilaterales como la “Joint
Statement Initiative on Electronic Commerce (JSI)” de la Organización Mundial
del Comercio (OMC), emerge como una solución clave.
Acordada en el
marco de la Undécima Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en diciembre
de 2017 en Buenos Aires, Argentina. Un grupo de 71 miembros de la organización
acordó iniciar trabajos exploratorios para futuras negociaciones acerca de los
aspectos del comercio electrónico relacionados con el comercio. Para enero de
2019, 76 países miembros confirmaron su interés de iniciar negociaciones en la
materia. El 25 de junio de 2024, 91 miembros de la OMC participaban en estos
debates, lo que representaba más del 90% del comercio mundial discutiendo las
pautas que deben regir el presente de la economía digital y el comercio
electrónico. Y el 26 de julio de 2024, mediante declaración conjunta, se
presentó el texto estabilizado de la JSI (ver: INF/ECOM/87).
Esta
iniciativa promueve reglas simplificadas que reducen barreras a las
transferencias transfronterizas de datos, facilitan el comercio electrónico y
fomentan la confianza en las plataformas digitales. Además, permite a los
países regular los datos personales de manera nacional, siempre que sea
consistente con las normas de la OMC, lo que genera un entorno comercial más
predecible, reduce costos de cumplimiento y amplía las oportunidades de acceso
a mercados globales.
La JSI abarca
seis áreas clave: habilitación del comercio electrónico; apertura del comercio
electrónico; confianza y comercio digital; transparencia, cooperación y
desarrollo; telecomunicaciones; y excepciones. Al armonizar marcos legales y
mejorar las salvaguardias para las transacciones digitales, esta iniciativa busca
crear un entorno estable para el comercio digital. Esto es esencial para
garantizar que las empresas, especialmente las pequeñas y medianas (Pymes),
puedan competir e innovar sin verse limitadas por barreras comerciales. Además,
las Pymes pueden utilizar las plataformas digitales para superar barreras
geográficas, conectar con clientes internacionales, reducir costos de
transacción y mejorar su eficiencia operativa.
El enfoque de la
JSI en los flujos de datos también resalta la importancia de la ciberseguridad.
Dado el aumento de las transferencias transfronterizas de datos, resulta
fundamental proteger la información privada y garantizar la confianza del
consumidor. Y por ser un ámbito prioritario es esencial el desarrollo de
iniciativas nacionales de promoción de la ciberseguridad y el desarrollo de
infraestructuras digitales seguras.
Así, se tiene
un primer esfuerzo multilateral que responde a los desafíos de la
transformación digital que vive el mundo. Una respuesta consensuada a partir de
la cual se requiere mayor coordinación, principalmente en la consolidación del
marco normativo al comercio electrónico y la mejora en la infraestructura
digital de los países miembros de la OMC. Además, se reconoce la importancia de
una mayor formación de la población en habilidades digitales avanzadas para el
mejor aprovechamiento de las nuevas plataformas digitales que facilitan el
comercio internacional.
@ajhurtadob