Mérida, Mayo Sábado 02, 2026, 02:21 pm
El color en la redacción del tiempo
Mérida amaneció hoy
con un silencio distinto, un gris que no es de lluvia, sino de ausencia. Se nos
fue Alfredo Aguilar, y con él, esa seguridad mansa de quien sabía ser
faro sin necesidad de estridencias.
Solemos cometer el
error de creer que las personas que sostienen nuestro mundo son eternas. Nos
acostumbramos a su presencia, a sus suéteres de colores que desafiaban la
rutina y a esa mano siempre extendida que no sabía de facturas ni de esperas.
Alfredo era la personificación de la generosidad silenciosa.
Como bien describe
Jacqueline Goldberg, la muerte es esa "Señora con sombrero"
que camina a nuestro lado; una presencia poética pero implacable que hoy
decidió llamar a su puerta. Sin embargo, me gusta pensar en Alfredo bajo la
lente de Marco Aurelio: alguien que no temió al final porque vivió con la
virtud de los justos. El emperador decía en sus Meditaciones que la
inminencia de la muerte debe determinar lo que pensamos y hacemos; Alfredo no
necesitó leerlo para cumplirlo: él vivió en presente, resolviendo la vida de
los demás.
Su legado no está
solo en los archivos periodísticos, sino en esa frase que era su firma y su
promesa: "Tranquila, yo me encargo". Y lo hacía. Siempre lo
hacía. Estoy segura de que ya está organizando una redacción allá arriba,
vigilando que no perdamos el norte. Se va el Secretario General, pero se queda
el amigo que nos enseñó que el periodismo, antes que noticia, es humanidad.
Descansa en paz,
Alfredo. Nosotros nos encargamos de que no se olvide tu color.
Lecturas
para abrazar la ausencia
Honrar la memoria
de quienes parten es también buscar refugio en los libros que nos ayudan a
entender este tránsito. Hoy, en honor a Alfredo, recomendamos tres obras que
miran a "la señora con sombrero" a los ojos:
1. "Una
señora con sombrero" (Jacqueline Goldberg): Una obra
poética sobre la despedida que nos recuerda que la muerte está a la vuelta de
la esquina, esperando pacientemente, pero que puede ser narrada con la suavidad
de un cuento.
2. "Guillermo
Jorge Manuel José" (Mem Fox): Un recordatorio de
que la memoria es lo que nos mantiene vivos. Así como el protagonista ayuda a
recuperar recuerdos, nosotros guardamos hoy cada gesto de Alfredo.
3. "Meditaciones"
(Marco Aurelio): El manual definitivo para vivir con propósito. La
mejor forma de honrar a los que se van es emular su virtud y su entrega, tal
como hizo nuestro querido Alfredito.
"En
momentos como este, recordamos que la literatura no es solo un conjunto de
historias, sino un puerto seguro. Los libros son, y serán siempre, la fuente de
consuelo más inagotable para quien necesita un consejo silencioso o un impulso
para levantar el ánimo. En sus páginas, la muerte deja de ser un abismo para
convertirse en una conversación, y la ausencia se llena con el eco de voces
que, como la de Alfredo, nunca terminan de marcharse. Porque mientras existan
palabras, nadie se va del todo."
Gracias
a Librería Temas por facilitarnos el material necesario para hacer estas
reseñas.