Mérida, Mayo Sábado 02, 2026, 02:19 pm
Venezuela es hoy más
que nunca un país donde el mundo fija la mirada, le observan con atención y lo
vislumbran en el futuro próximo como un paraíso para la inversión en
diferentes áreas del desarrollo económico.
Para quienes no lo han
percibido el gran ensayo de transformación económica, política y social
del continente americano en este siglo XXI que se ha puesto en
marcha en nuestro país es un compromiso de la primera potencia del mundo para desplazar
el modelo socialista que se impulsó bajo la tutela del fracasado y
arruinado castrismo y se financió desde la engañosa y fraudulenta
revolución bolivariana cuyo máximo exponente el ególatra y manipulador
comandante Hugo Chávez, irresponsablemente y sin medir las consecuencias
futuras aperturo sin control alguno las arcas de nuestra nación, para
consolidar como algunos de ellos pretendían en un principio, un proyecto
político ideológico continental, que finalmente por lo inviable y tergiversado
en el tiempo término en lo que hoy todo el mundo conoce, en un sistema
antagónico al progreso, al bienestar ciudadano, controlador y asociado con el
crimen organizado en diferentes partes del mundo.
Siendo esto un tema
complejo que trajo a varios países involucrados del mundo grandes problemas
como acentuar la pobreza, la inmigración descontrolada, el desmembramiento
familiar, el secuestro institucional, el crecimiento desmedido de
la desigualdad social, manipulación y control de la justicia entre otros nos
indican que desmontar este entramado construido durante décadas llevará su
tiempo, tendrá su costo y si todos colaboramos bajo el esquema planteado de
transformación real también llegarán las recompensas de manera progresiva
todas equivalentes al esfuerzo y compromiso que cada venezolano en su
área ponga para la construcción de la nueva Venezuela.
Exigir para construir
y consolidar cada región dependerá del conocimiento y ánimo de sus dirigentes
en especial de la oleada emergente que está surgiendo en medio de esta crisis y
que persigue fervientemente una transición que converja en una relegitimación
de los poderes y la suscripción urgente de un nuevo, creíble y sostenible
pacto social.
Los venezolanos
sitiados e impactados por el acontecer noticioso veraz o no, que a diario y
hora tras hora surge de las acciones y decisiones tomadas y el desarrollo
de los acontecimientos producto del cambio de rumbo del país y sus
expectativas futuras, tienen cifradas sus esperanzas y expectativas
reales en las inaplazables y urgentes mejoras salariales que permitan el
acceso sin excusas y dificultades a la canasta básica y bienes
esenciales.
Esta necesidad
considerada primordial para el equilibrio económico y emocional de la sociedad
venezolana debe planificarse y anunciarse de acuerdo a la realidad y las
condiciones en que se encuentra el país, de acuerdo a las proyecciones
futuras de ingresos externos por diferentes conceptos e internos asegurados por
la reducción de la burocracia y depuración de la carga laboral que tiene
el estado así como el saneamiento de todas las finanzas internas que
genera el país por impuestos nacionales estadales entre muchos otros.
La expresión Venezuela
fue saqueada que se repite en voz de cientos de periodistas de
investigación está presente e impresa en miles de casos en el país en
todos los niveles de la administración pública y muy especialmente en
casos escandalosos y casi incuantificables en el exterior pues todos los
días se agregan elementos que parecieran no tener fin por la extensión de
tentáculos en cualquier parte del mundo.
Los dineros y bienes
confiscados y por confiscar a funcionarios señalados, procesados y
solicitados en el presente y en el futuro son otro elemento a ser
considerado para resarcir los daños a los venezolanos víctimas del sistema y
para equilibrar las deudas causadas por la irresponsabilidad administrativa de
quienes han administrado los recursos de todos los venezolanos.
Tocar este tema es
necesario ya que los montos que hasta ahora se conocen alcanzan una cifra
considerable permanentemente en ascenso, que pasarán a formar parte de un
capital que debe ser destinado en gran parte a resarcir el daños físicos,
morales y económicos causado a miles de venezolanos que fueron desaparecidos,
asesinados, encarcelados , expropiados confiscados sus derechos laborales ,
desconocidas sus prestaciones sociales y a miles que se les negó
arbitrariamente el pago del suministro de bienes y servicios prestados a
instituciones oficiales entre otros casos más.
En cada región
la prioridad es la recuperación económica comenzando por la estabilidad
laborar y equilibrio salarial acompañado de que se haga justicia en todos los
casos de atropellos y violación de los olvidados y desconocidos derechos
constitucionales.
Y en segundo lugar el
pueblo venezolano en cada rincón del país pide, clama y exige elecciones para
todos los cargos de representación popular, pese a las circunstancias actuales
y limitantes existentes.
Sin embargo a mi
criterio son muchos los elementos e intereses que están en juego en
medio de asuntos medulares que aún no están resueltos, todos
cabalgando bajo estrategias desconocidas para los venezolanos que deben
interpretar la locura mediática y manipuladora que se ejerce sin piedad,
ni control alguno.
Concluyo que los
venezolanos en esta etapa inédita de características volátiles en su
mayoría de consecuencias impredecibles , en un ambiente de tensión requieren
una hoja de ruta básica con fechas probables de acciones que cubran sus
expectativas que ya comienzan a convertirse en exigencias motorizadas bajos los
mismos medios y esquemas de actuación del pasado.
Muchos elementos
sueltos deben hilvanar para lograr una cohesión social democrática y
transformadora, asumida con responsabilidad, que permita desarrollar con
efectividad una nueva cultura de actuación, entendimiento y depuración
necesaria del espectro político criollo.
Mi consideración va
directamente a señalar que se observan que los patrones de conducta
y actuación precaria de la dirigencia en Venezuela sigue siendo la misma ¿o me
equivoco?
En las encuestas
realizadas en Venezuela hay dos favoritos en cuanto a su liderazgo y actuación:
María Corina Machado y Donald Trump, simplemente porque han hecho algo
distinto y le han dado resultados tangibles y fehacientes a los venezolanos.
La esperanza es
finalmente salarios dignos, elecciones, para que finalmente
ambos trabajen juntos y cumplan lo prometido.