Mérida, Julio Viernes 24, 2026, 04:42 pm
Estados Unidos comenzará a aplicar desde este viernes nuevos aranceles a productos importados desde 60 países, con tasas que partirán del 10% y podrán alcanzar el 12,5%, después de que finalice un esquema temporal de gravámenes implementado a comienzos de año por el presidente Donald Trump.
La medida fue anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) y está basada en investigaciones sobre la falta de aplicación efectiva de prohibiciones contra bienes fabricados mediante trabajo forzoso. Los países afectados concentran cerca del 99,4% de las importaciones estadounidenses.
“El 2 de junio de 2026, el Representante Comercial de Estados Unidos determinó (...) que los actos, políticas y prácticas de las 60 economías investigadas relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado no son razonables”, señaló el comunicado de la oficina comercial.
El USTR determinó que la tarifa del 10% corresponde a los países que cuentan con una prohibición contra la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, que han asumido compromisos para implementar esos controles mediante acuerdos comerciales o que poseen sistemas parciales destinados a impedir el ingreso de ciertos productos vinculados con esa práctica.
Entre esas economías se encuentran Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y Reino Unido.
Para algunos productos procedentes de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Suiza, la tarifa será de entre 10% y 12,5%, descontando los aranceles existentes bajo las reglas de nación más favorecida. En tanto, otros países investigados enfrentarán el nivel máximo establecido del 12,5%.
China no figura dentro de esta nueva lista, debido a que mantiene un régimen comercial separado con Estados Unidos, con aranceles específicos aplicados a sus productos.
El nuevo esquema sustituye a los aranceles generales del 10% que la Casa Blanca había impuesto de manera provisional mientras buscaba una alternativa tras un fallo de la Corte Suprema que limitó la capacidad del Ejecutivo para establecer ciertos gravámenes comerciales sin autorización del Congreso.
Para implementar las nuevas tarifas, la administración recurrió a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta que permite imponer restricciones económicas contra países considerados responsables de prácticas comerciales injustificadas, irrazonables o discriminatorias. /AGENCIAS