Mérida, Octubre Lunes 12, 2026, 06:35 pm
Las fuertes lluvias registradas el 10 de octubre provocaron deslizamientos de tierra en la carretera que conecta a la ciudad de Maracay con la parroquia de Choroní, en el estado Aragua.
Estas afectaciones en el terreno aceleraron las medidas preventivas que la Alcaldía del municipio Girardot ya tenía previstas ejecutar en la arteria vial, luego de que comenzaron con el despeje de los restos que obstaculizaron la vía producto de las lluvias para permitir el regreso de los temporadistas por el asueto del 12 de octubre.
Tras un análisis de la situación, el alcalde de la jurisdicción Rafael Morales anunció que a partir del martes 13 de octubre continuará el despliegue del plan integral de intervención y trabajos de remoción de escombros con maquinaria pesada, por lo que la circulación se mantendrá restringida.
Morales explicó, en un reporte de Unión Radio, que las lluvias acumuladas entre los últimos 8 a 10 días agravaron la condición de la montaña, lo que activó puntos de deslaves sobre una vía cuyo terreno ya se encontraba resentido.
“Esperamos que el jueves o a más tardar el viernes estén estabilizados estos 28 puntos”, precisó el alcalde.

Las obras de contingencia responden a un estudio técnico realizado previamente por la Dirección de Ingeniería Municipal de Girardot, el cual analizó en detalle los 38 kilómetros de la ruta que separan a la alcabala de Las Cocuizas (kilómetro 0) de la costa aragüeña.
De acuerdo con el informe, el sismo de magnitud 7,5 alteró la geología del Parque Nacional Henri Pittier. En ese sentido, el ingeniero municipal José Quijada detalló que el movimiento telúrico fracturó las rocas, rompió los puentes naturales que mantenían unidos los bloques de montaña y aflojó las raíces del arbolado.
Estos daños previos redujeron la capacidad de absorción del suelo, ya que antes del evento sísmico, la tierra soportaba un alto nivel de saturación de agua sin desmoronarse; sin embargo, tras el sismo, la masa del terreno puede ceder con tan solo un 11 %.
Por esta razón, precipitaciones moderadas o continuas desencadenan derrumbes que anteriormente solo se producían ante tormentas extremas.
El diagnóstico topográfico elaborado por las autoridades de Girardot clasificó la vulnerabilidad de la carretera en los siguientes parámetros:
– Amenaza elevada: 16 de los 38 kilómetros bajo estudio (equivalente al 42 % de la ruta) se encuentran catalogados en amenaza alta o muy alta

– Zona roja continua: se delimitó una franja ininterrumpida de máximo riesgo de 6,1 kilómetros de longitud, ubicada entre el kilómetro 5+500 y el kilómetro 11+660
– Infraestructura hídrica e inclinación: existen 21 sectores críticos que acumulan 14 kilómetros de fallas, 123 quebradas que atraviesan la calzada y un 38 % del trazado bordado por precipicios con más de 35 grados de inclinación bajo la vía
Para organizar los trabajos, la arteria se dividió en tres sectores de acuerdo con sus características físicas:
– Sector A (Km 0 al 14 – Tramo Rocoso): pendiente extrema que alcanza la cumbre a 1.609 metros sobre el nivel del mar. En el 43 % del trayecto rocoso hay paredes con pendientes superiores a 45 grados sobre la calzada, lo que genera caída directa de rocas
– Sector B (Km 14 al 28,8 – Suelos y Bosque): Zona atravesada por 58 cauces con alta pluviometría, donde predominan los deslaves de lodo, vegetación y troncos
– Sector C (Km 28,8 al 38 – Tierras Bajas): Área de menor pendiente expuesta al material y al agua que descienden de las zonas superiores

Como parte del plan integral diseñado antes de la contingencia del fin de semana, la municipalidad estableció un cierre nocturno obligatorio entre las 6:00 pm y las 6:00 am mientras persista la inestabilidad post-sísmica.
Si se registran lluvias en la zona, se autorizará el paso únicamente tras tres horas consecutivas sin precipitaciones, exclusivamente en horario diurno y previa inspección de la calzada.
Para brindar un tiempo de respuesta de entre 15 y 20 minutos ante nuevos derrumbes, la Alcaldía de Girardot distribuyó maquinaria pesada en cinco puntos estratégicos desde el kilómetro 0 hasta el 27,7 de la carretera a Choroní.
Las labores técnicas abarcan el saneamiento de taludes con retiro de rocas sueltas, la limpieza de 69 alcantarillas y badenes, el sellado del pavimento socavado y la poda selectiva de árboles inestables previamente autorizada por Inparques.
Con información de El Diario