Mérida, Abril Lunes 27, 2026, 04:35 pm
Desde
abril de 2008, en plena crisis financiera global, no cotizaba en los
mercados un yuan tan débil. La divisa china ha roto este lunes la barrera psicológica de los 7 dólares, cuatro
días después de que el presidente estadounidense, Donald Trump,
decidiera imponer nuevos aranceles a productos importados de China.
Aunque oficialmente el Banco Popular de China, la entidad central del
país, aseguran que la responsable de la bajada es la «mano invisible»
que mece al mercado, sí que reconocen su relación con la subida
arancelaria. Los analistas, de hecho, especulan directamente con la
intencionalidad del desplome y avanzan que el fin del conflicto está
cada vez más lejos. La caída de la divisa china por las
tensiones entre Pekín y Washington ha tenido sus consecuencias en los
mercados en el día de hoy. El principal indicador de Wall Street, el Dow
Jones, se está anotando unas pérdidas de más del 3%.
Una jornada negra que también ha sufrido Europa. En concreto, el Ibex 35
perdió un 1,35% y se situó por debajo de la barrera psicológica de los
8.800 puntos. De esta manera, el selectivo español se situó en mínimos
del pasado mes de enero. Además, los principales parqués europeos
también se tiñeron de rojo. En concreto, la Bolsa de Londres se anotó la
mayor caída, con unas pérdidas del 2,47%, mientras que el CAC francés y
el DAX alemán retrocedieron un 2,19% y 1,80%, respectivamente. Lo cierto es que Pekín prometió «represalias»
después de que Trump anunciase, a partir del 1 de septiembre, tasas
adicionales del 10% a productos chinos valorados en 300.000 millones de
dólares. Según el portal de noticias financieras Yicai en cifras des
esta mañana recogidas por Efe, cada dólar se intercambiaba por 7,0258
yuanes según la tasa «onshore», la que opera en los mercados locales,
tras haber subido un 1,23% en las operaciones de la mañana, lo que
supone la cuota más alta desde abril de 2008. Un portavoz del Banco Popular de China ha asegurado en la página web del organismo que la depreciación del yuan viene dada por «las medidas unilaterales y el proteccionismo comercial», así como por «la imposición de subidas arancelarias contra China»,
en lo que supone ser un respuesta clara al último giro de la guerra
comercial que Pekín y Washington mantienen desde marzo del año pasado. De
hecho, uno de los principales argumentos de Trump para justificar su
ofensiva comercial es la supuesta manipulación de Pekín de su divisa
para evitar que se aprecie en exceso, lo que lastraría la competitividad
de sus exportaciones. Y es que un yuan más débil significa que los productos chinos denominados en dólares son más baratos,
lo que compensaría el impacto que tendrían los nuevos aranceles.
Aunque, por el otro lado, Pekín deberá asumir el aumento del coste de
sus importaciones, en un momento de apertura de China a los mercados
internacionales. Consciente de que la sombra de la duda recae
sobre ello, el banco central chino ha insistido hoy en que las
fluctuaciones del yuan se ajustan al mercado, al tiempo que ha recalcado
que su divisa nacional «sigue siendo estable y fuerte» y
ha garantizado que tiene «experiencia, confianza y habilidad» para
mantener la estabilidad dentro de un «nivel apropiado» -aunque no indicó
cuál es ese nivel- en los tipos de cambio. Además, el banco central ha
aseverado que perseguirá con «mano dura» la especulación a corto plazo. Los expertos aseguran que este no será el último movimiento del mercado. Desde Monex Europe aseguran que el debilitamiento del yuan «es un evento que bajo el filtro de Donald Trump es calificado como una manipulación competitiva de la moneda. Dado que este tema ha estado en el centro de su discurso, la reacción del mandatario no se hará esperar y, en consecuencia, podría esperarse un movimiento más volátil de los mercados». Por
su parte, Julian Evans-Pritchard, analista de la consultora Capital
Economics, apunta a que la paz comercial se ve ahora muy lejos. «El BPC
ha permitido que el renminbi caiga a su nivel más bajo en una década en
respuesta a las tensiones comerciales. Parece que ha decidido que,
viendo las cada vez más sombrías perspectivas de un acuerdo con EE.UU.,
merece la pena impulsar al sector exportador chino vía depreciación,
pese a que atraiga la ira de Trump», apunta en declaraciones a Efe. El
analista recuerda que, en anteriores ocasiones, el BPC intervino para
evitar que el yuan cruzase la línea del 7 por dólar, y afirma que esta
acción «sugiere que prácticamente han abandonado la esperanza de firmar
un acuerdo comercial con EE.UU». De hecho, en su opinión, el hecho de
que el banco central haya vinculado la depreciación con los aranceles
muestra que han «convertido la tasa de cambio en un arma». ABC