Mérida, Abril Lunes 27, 2026, 10:52 am
Una candidata republicana tradicional derrotó este
martes a dos furibundos trumpistas en las primarias de Arizona para las
elecciones al Senado del próximo noviembre. Lo que debía de haber sido un
resultado normal en un estado sin demasiada trascendencia nacional, ha sido
visto como una medida de la fuerza del trumpismo, por el perfil extremo de los
candidatos que se presentaban. Además, el escaño de Arizona es uno de los más
débiles de los republicanos, que solo tienen una mayoría de dos en el Senado de
Estados Unidos.
La victoria de la congresista Martha McSally fue
contundente. Con solo el 9% de las mesas escrutadas sumaba el 51% de los votos
y Associated Press proyectó que ya había ganado la primaria. McSally es una
republicana tradicional, respaldada por el establishment, igual que lo era el
senador al que va a sustituir, Jeff Flake. Sus dos rivales, la antigua senadora
estatal Kelly Ward, y el exsheriff Joe Arpaio, representan la cara más agria
del trumpismo xenófobo. Ward llegó a hacer un comentario ofensivo en los
últimos días sobre el otro senador de Arizona, John McCain, fallecido el pasado
sábado e indisimulado enemigo de Trump.
Arpaio, por su parte, es el exsheriff del condado de
Maricopa que fue condenado por discriminar a los latinos, es decir, por
racista. Arpaio fue uno de los primeros defensores de Trump en 2015, compañero
de teorías conspirativas como que Barack Obama no había nacido en EE UU y
también uno de los inspiradores de su actitud hacia la inmigración ilegal.
Arpaio fue la primera persona que obtuvo un perdón presidencial de Trump. Ward
y Arpaio fueron arrasados en las urnas este martes, en un nuevo signo de que el
trumpismo auténtico solo funciona con Trump. Esa es la señal que vienen dejando
las elecciones primarias que se han celebrado este año.
El drama del Partido Republicano en Arizona, un
estado donde controlan la Gobernatura, el Legislativo y los dos senadores, es
una especie de laboratorio de la división del partido a nivel nacional. En
2012, Mitt Romney ganó este estado por nueve puntos. En 2016, Donald Trump ganó
por cuatro puntos, menos de 90.000 votos. La retórica sobre los inmigrantes no
funcionó en un estado con frontera con México y un 30% de población latina, de
los cuales más del 40% son millenials. El sur de Arizona y Phoenix son
demócratas desde hace años. Esa doble tendencia, el auge (lento) del voto
latino y el del voto urbano, amenazan la hegemonía tradicional republicana en
Arizona a largo plazo. Y con Trump, esa situación se ha acelerado.
Ninguno de los dos senadores del estado apoyó a
Trump. El fallecido John McCain y Jeff Flake nunca fueron moderados en sus
políticas, pero dejaron claro desde el principio que Trump les parecía un
peligro para el partido. McCain hundió la reforma sanitaria de Trump con su
voto. El pasado octubre, Flake anunció que no se presentaría a la reelección
con un emocionante discurso en el Senado en el que denunció la “alarmante
complicidad” del Partido Republicano con la “degradación de la política” de
Trump. Flake se vio incapaz de hacer una campaña de primarias contra los
candidatos de Trump y se retiró. Ha insinuado que se presentará a la
presidencia contra Trump.
El presidente felicitó a McSally atacando de paso a
Flake en un tuit: “Martha McSally, que se presenta en las primarias de Arizona
para el Senado, fue apoyada por el rechazado Jeff Flake… y lo rechazó. ¡La
primera vez que pasa!”. En realidad, Flake declinó apoyar a ninguno de los
candidatos porque, según dijo, su apoyo no sería bueno.
En el lado demócrata, la congresista Kyrsten Sinema
ganó sus primarias como se esperaba. El escaño de Jeff Fake estará ocupado por
una mujer. En las encuestas de emparejamiento de candidatos, que no son muy
fiables antes de las primarias, Sinema ganaba a todos los candidatos
republicanos. Solo con McSally estaba casi empatada.
Los números afianzan la sensación de que el escaño de
Arizona es clave para mantener la mayoría en el Senado. El otro es el escaño
republicano de Nevada, un estado donde los republicanos también sienten la
presión del voto latino y el voto urbano. El otro escaño de Arizona, el de
McCain, será ocupado por un republicano nombrado por el gobernador como
sustituto hasta 2020.
En cuanto a la carrera para gobernador, el actual gobernador republicano, Doug Ducey, ganó las primarias para enfrentarse al demócrata David García, que ganó cómodamente entre los demócratas.
EL PAÍS