Mérida, Abril Sábado 18, 2026, 09:39 pm
Después de meses de preparativos, comenzó en Roma
este miércoles 3 de octubre la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos centrada en los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.
En una plaza de San Pedro llena de fieles, frente a
la Basílica vaticana, y en un día especialmente luminoso, el Papa Francisco
presidió la Misa de apertura del Sínodo, Misa de gran solemnidad que se
desarrolló en gran parte en latín.
En su homilía, el Santo Padre animó a los Padres
Sinodales en los trabajos que comenzarán esta misma tarde, y les aseguró que
“la Iglesia los mira con confianza y amor”.
El Papa pidió a los Padres Sinodales “trabajar para
revertir las situaciones de precariedad, exclusión y violencia a las que están
expuestos nuestros muchachos”.
“Nuestros
jóvenes, fruto de muchas de las decisiones que se han tomado en el pasado, nos
invitan a asumir junto a ellos el presente con mayor compromiso y luchar contra
todas las formas que obstaculizan sus vidas para que se desarrollen con
dignidad”.
Aseguró que los jóvenes “nos piden y reclaman una
entrega creativa, una dinámica inteligente, entusiasta y esperanzadora, y que
no los dejemos solos en manos de tantos mercaderes de muerte que oprimen sus
vidas y oscurecen su visión”.
Toda la homilía del Papa se articuló en torno a la
importancia de que los Padres Sinodales se dejen guiar por el Espíritu Santo
para el éxito del Sínodo.
El Papa invocó al Espíritu Santo para que “nos dé la
gracia de ser Padres sinodales ungidos con el don de los sueños y de la
esperanza para que podamos, a su vez, ungir a nuestros jóvenes con el don de la
profecía y la visión”.
“Que nos dé la
gracia de ser memoria operante, viva, eficaz, que de generación en generación
no se deja asfixiar ni aplastar por los profetas de calamidades y desventuras
ni por nuestros propios límites, errores y pecados, sino que es capaz de
encontrar espacios para encender el corazón y discernir los caminos del
Espíritu”.
Recordó que “nuestros jóvenes serán capaces de
profecía y de visión en la medida que nosotros, ya mayores o ancianos, seamos
capaces de soñar y así contagiar y compartir esos sueños y esperanzas que
anidan en el corazón”.
Pidió también permanecer durante todo el Sínodo en
“escucha los unos de los otros para discernir juntos lo que el Señor le está
pidiendo a su Iglesia. Y esto nos exige estar alertas y velar para que no
domine la lógica de autopreservación y auto-referencialidad que termina
convirtiendo en importante lo superfluo y haciendo superfluo lo importante”.
El Pontífice insistió en la importancia de la escucha
para el éxito de los trabajos sinodales, una escucha “sincera, orante y con el
menor número de prejuicios y presupuestos” que permita “entrar en comunión con
las diferentes situaciones que vive el Pueblo de Dios”.
“Escuchar a
Dios, hasta escuchar con Él el clamor del pueblo; escuchar al pueblo, hasta
respirar en Él la voluntad a la que Dios nos llama”, insistió.
El Papa finalizó repitiendo las palabras del Papa
Pablo VI en el mensaje a los jóvenes del 8 de diciembre de 1965 con motivo de
la clausura del Concilio Vaticano II, en el que exhortaba a “ensanchar” los
corazones “a las dimensiones del mundo, “a escuchar la llamada de vuestros hermanos
y a poner ardorosamente a su servicio vuestras energías”. “Luchad contra todo
egoísmo. Negaos a dar libre curso a los instintos de violencia y de odio, que
engendran las guerras y su cortejo de males”, concluyó.
Comienzo de los trabajos sinodales
Los trabajos sinodales comenzarán este mismo
miércoles 3 de octubre por la tarde con el discurso apertura que pronunciará el
Papa Francisco.
Se trata del tercer Sínodo convocado durante el
presente Pontificado. El primero fue la III Asamblea General Extraordinaria y
el segundo la XIV Asamblea General Ordinaria sobre el tema de la familia.
Los trabajos del Sínodo abierto hoy se desarrollarán en tres unidades de trabajo bajo los epígrafes de “Reconocer: la Iglesia en escucha de la realidad”, “Interpretar: fe y discernimiento vocacional”, “Elegir: caminos de conversión pastoral y misionera”.
ACI PRENSA