Mérida, Mayo Lunes 25, 2026, 10:16 pm
Durante el último mes han muerto 10 pacientes renales
en una unidad de diálisis del estado Táchira por la falta de insumos y
medicamentos para dializar el tiempo que corresponde. Por esta razón un grupo
de pacientes les pidió este viernes 5 al Gobierno nacional y al regional instalar
máquinas móviles en algunos puntos.
Hernán Rodríguez es paciente de la unidad de diálisis
Biasanca, en San Cristóbal. Indicó que la entidad tiene dos unidades de
emergencia, Hospital Central y Hospital del Seguro Social, y cinco
extrahospitalarias, las cuales se encuentran en condiciones críticas por
máquinas dañadas y falta de productos médicos.
Precisó que la emergencia es con los filtros de las
máquinas, llamados riñones artificiales, por ser los que cumplen la función de
purificar la sangre y limpiarla, pero como el insumo no se consigue en el país,
el proceso de diálisis no se está cumpliendo en su totalidad y hay maquinaria
inoperativa.
“Solicitamos a
Doriana Dirupo, que es la jefe de Nefrología del Seguro Social de Caracas, que
nos ayude a solventar este problema que tenemos en las unidades de diálisis:
estamos requiriendo los filtros de las máquinas. Los filtros en las máquinas de
diálisis son urgentes. Aquí en Biasanca son 15 unidades y solo 7 están
operativas; en Cedianca hay 16 máquinas y solo 7 están operativas, y cada
semana se coloca inoperativa una máquina. Lo ideal sería que tuviéramos una
diálisis de cuatro horas, pero en la actualidad se están haciendo dos horas y
media, dos veces a la semana, cuando nosotros requerimos tres veces a la
semana, como mínimo”, explicó.
Precisó que de 83 pacientes que tenía Cedianca, en el
último mes han fallecido 10 por no tener el tratamiento como es debido. Acotó
que en el Táchira hay más de 700 personas en la misma situación, pues no
cuentan con Heparina, medicamento que diluye la sangre para que funcione mejor
la máquina; no tienen Vancomicina, antibiótico para quienes usan catéter; falta
foseal, que se usa para eliminar el fósforo del organismo; tampoco consiguen
hierro ni tratamiento para aumentar la hemoglobina.
Por ello, Rodríguez solicitó al Gobierno colombiano,
a las ONG que hacen vida en el país, a la Organización de Estados Americanos
(OEA), al Parlamento europeo, entre otros, instalar una unidad móvil de
diálisis para los pacientes del Táchira del lado colombiano de la frontera.
“Pero que nos obvien los requisitos para poder pasar la frontera, que es el
carnet fronterizo y el pasaporte. Yo soy uno de los que no tienen esos
documentos”, dijo.
Precisó que hay pacientes que cuentan con un donante
vivo, pero no consiguen dónde los trasplanten, ya que desde hace dos años no lo
hacen en Mérida, Caracas, Valencia, ni Barquisimeto, que eran los lugares
habituales.
66 % de la máquinas paralizadas
Luz Martínez, familiar de paciente renal, indicó que
ante la falta del dializador general de las máquinas, 66 % de estas se
encuentra fuera de servicio. Acotó que aunque se realizó una solicitud al
Gobierno nacional, no ha existido respuesta.
“El paciente
debe realizar 12 horas semanales de diálisis, pero por falta del filtro
solamente se le están dando 6 horas a la semana, lo cual ha llevado a que
nuestros pacientes estén deteriorados, y hay casos en esta unidad en que en un
mes han fallecido por complicaciones. El paciente renal necesita 4 horas de
diálisis, 3 veces a la semana, para poder botar las toxinas, que es lo que les
causa los estragos, los complica y de inmediato mueren si no se hacen el
tratamiento”, manifestó.
Indicó que cuando necesitan transfusiones no cuentan
con disponibilidad de sangre. Además, los exámenes que requieren previamente no
los hacen los entes públicos, solo los privados, y tienen un precio que se
ubica entre los 600 y los 700 bolívares. Por este motivo solicitó que doten con
los insumos necesarios para los bancos de sangre de cada unidad.
Martínez recordó que la unidad de diálisis del
Hospital Central de San Cristóbal tiene más de seis meses cerrada por un
problema en el techo, y en el Seguro Social tampoco están recibiendo pacientes,
por lo cual una persona que llegue en condiciones críticas no puede cubrir las
necesidades de diálisis. Por otra parte, al buscar en las unidades
extrahospitalarias, por la falta de filtros tendrían que sacrificar a uno de
los pacientes que están entrando seis horas semanales, lo que puede significar
la muerte.
“30 pacientes están incomunicados”
Elcida Sánchez de Ramones es paciente renal y vive en
El Nula, a unas cuatro horas de la capital tachirense. En el lugar un puente se
cayó desde hace meses e incomunicó a la comunidad, lo que ha generado que al
menos 30 personas no puedan recibir tratamiento.
“Nosotros
venimos de un campo. Yo vengo de la vía El Nula, y somos alrededor de 30
pacientes. El puente se cayó y pasar es un sacrificio. De esos pacientes
algunos han muerto y otros están bregando por pasar y ver si arreglan ese
puente. Están muriendo de descuido por ese puente que se cayó”, manifestó.
Relató que en su caso se traslada en moto, lo que significa un riesgo después de que sale de recibir tratamiento, pues su organismo no está en condiciones. “¿Qué tal que yo salga de una máquina y me caiga y me mate? Allá hay donde colocarlas… Que nos lleven una máquina de diálisis a Fernández Feo. Por eso llamo al Presidente, a la gobernadora. La gente votó por la gobernadora, le dio la confianza para que también nos ayude a nosotros”, agregó.
EL PITAZO