Mérida, Abril Domingo 26, 2026, 07:21 am
La Ley de Propiedad Horizontal en su artículo 18 establece claramente: “La administración de los inmuebles de que se trata la ley, corresponderá a la Asamblea General de Copropietarios, a la Junta de Condominio y al Administrador”. Esta tercera pieza del gobierno condominial, el Administrador, es clave fundamental en el buen y saludable manejo económico de nuestra comunidad.
Este Administrador es elegido por mayoría de votos, y puede ser una persona natural o jurídica, quien ejercerá por un año su función, sin perjuicio de ser revocada o reelegida para un periodo igual al cumplido, como lo establece el artículo 19 de la misma ley. Podemos observar claramente, que este cargo no lo ejerce ningún miembro de la Junta de Condominio, es un cargo que se elige de manera distinta, como decimos en criollo, “no mezclar la chicha con la limonada”.
¿Qué función cumple el administrador?
La ley define claramente en su artículo 20 las acciones que debe ejecutar: cuidar y vigilar las cosas comunes, mantenimiento de las cosas comunes, maquinarias y equipos, realizar reparaciones menores y actos administrativos y de conservación urgentes, hacer cumplir el documento y reglamento de condominio, llevar las cuentas con sus ingresos y egresos de manera ordenada, elaborar los recibos de cobro a cada propietario, representar a la comunidad en juicios, llevar los libros del condominio (actas de asambleas, junta de condominio y contabilidad), manejar el personal de mantenimiento, sus contrataciones, sueldos y salarios. Contacto y negociación con proveedores.
¿Debemos tener un perfil de Administrador?
¡Definitivamente, Si! El éxito en el manejo de los fondos comunes está directamente relacionado a la eficiencia y conocimiento del administrador del condominio. Cuando dejamos en manos que no están calificadas la gestión de los recursos económicos estamos generando problemas que a mediano plazo serán complicados de resolver. Una vez que se pierde el rumbo, recuperarlo cuesta.
Lo ideal es que sea un profesional de la administración o con carrera afín. Que conozca todas las leyes que rigen la vida en un condominio más allá de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) Que tenga lo que llaman en el argot popular “don de gente”, una sonrisa y buena educación siempre lograran más que una mala cara. Que demuestre empatía con las cosas del condominio. Algunos consideran que no debería pertenecer a la comunidad del condominio, pues se limitan sus acciones de cobranza a los vecinos morosos para no tener problemas “entre vecinos”, pero eso no es del todo cierto. Hay administradores que viven en la comunidad, y han demostrado ser muy buenos profesionales y manejar la situación de manera muy objetiva.
Para administrar… ¿Una empresa o una persona natural?
Es cuestión de gustos, estilos y sobre todo de bolsillo. Hay empresas que realizan muy buen trabajo, siempre es bueno antes de contratar alguna, pedir referencias a otros condominios, pero siempre será una opción más costosa. En el caso de una persona natural, asegurarse de hacerle su contrato de honorarios profesionales y establecer sus funciones claramente de acuerdo a la LPH y el reglamento interno del condominio. No todos los abogados, administradores o contadores saben de condominios, y es por ello que se pueden cometer errores importantes, sin embargo, existen muy buenas plataformas de aprendizaje con varias organizaciones que tratan el asunto condominial, expertos que frecuentemente salen en los medios de comunicación, libros, publicaciones etc. Solo basta acercarse con la intensión de aprender.
Como podemos observar, gran parte de las fallas en los condominios se deben a “la informalidad con la que se toma la administración del mismo”, es necesario comprender que este cargo, tan importante, debe ser considerado con más profesionalismo, para que nuestro condominio sea gerenciado apropiadamente. La próxima vez que tengan que elegir un Administrador, realice el perfil del administrador que realmente necesitan, soliciten currículo, verifiquen referencias de sus trabajos anteriores y si tiene o no conocimiento de condominios, podemos darnos una sorpresa y encontrar un maravilloso profesional que nos organice el caos en el que se puede haberse convertido nuestro condominio
Danitza Suárez Salas