Mérida, Abril Jueves 02, 2026, 03:56 am

Inicio

Opinión



Diario Frontera, Frontera Digital,  Opinión, ,Por Alberto Jiménez Ure,No soy un mitómano por Alberto Jiménez Ure
Por Alberto Jiménez Ure

No soy un mitómano por Alberto Jiménez Ure



No soy un mitómano por Alberto Jiménez Ure

Fue una caminata sin cronómetro que al final sobrelleva un sello de competencia verificable: mi vida. No estoy físicamente intacto. Fui un niño intervenido por un quirurgo, un ya hombre que experimentaría hiperplasia prostática. Quedé con disfuncionalidad [impotencia, entiéndase bien] y estéril, lo cual me hizo feliz. No fatigaré más en crianza, lo hice cuatro veces con estoicismo porque las madres de mis hermosas hijas partieron dejándome a cargo del trabajo. A ellas las adoro, el varón se incomunicó hostil desde Norteamérica hace casi treinta años.

Forcejeando para que se me respetara un estilo propio elegí el difícil oficio de hacedor de literatura. Temprano supe que las escuelas formales no existen fuera de la simulación de enseñanzas. Maestros, profesores universitarios e investigadores no mostraban algo distinto que sus resacas. Mis pensamientos y formulaciones eran complejos e incomodaban, así lo constaté al publicar mis libros de cuentos, ensayos y novelas [01] 

No fui activista político pero lidié a esa casta extraña de rastacueros, amorfa, detestable por sus adhesiones y actitudes cambiantes. Un día eran revolucionarios  y al siguiente agregados, ministros consejeros o embajadores en sedes diplomáticas de gobiernos sucesivamente deplorados por el pueblo. Yo era un escritor que no podía recibir el Premio de Novela «Rómulo Gallegos» [02] porque, según el jurado argentino Mempo Giardinelli, los peores enemigos del intelectual venezolano son paisanos.

Los cambios de conducción pero que no sistema político en Venezuela (siglos XX y XXI) no han alterado hábitos y costumbres infames entre los ciudadanos presuntamente cultos o miembros de élites. La traición, intriga, emboscada, negación del otro, discriminación y urdimbre peligrosa se mantienen inamovibles. No soy un mitómano por inferir que conocí personajes influyentes, algunos me dieron trato afectuoso, protector. Me sentí honrado por ellos. 

Ya envejecido y en el Corredor de la Muerte, advierto, con tristeza, que mi reputación intelectual continúa en situación de incesante pugilato para lograr que me respeten mi librepensamiento. Mi vida modesta, sin bienes de fortuna, poder de ninguna índole. 

NOTAS.- 

[01]

[02] 

 https://www.elnacional.com/2023/12/por-que-ningun-escritor-venezolano-ha-recibido-el-premio-nobel-de-literatura/  https://www.elnacional.com/2025/07/persistencia-de-tabues-en-la-literatura-universal/ https://www.elnacional.com/2024/02/te-amamos-principe-de-legion/   

albertjure@gmail.com