Mérida, Febrero Lunes 16, 2026, 11:00 pm
La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) reiteró su llamado a la liberación de todos los presos políticos en el país, en un contexto nacional aún en definición tras la detención de Nicolás Maduro. Así lo expresó monseñor Jesús Andoni González de Zárate Salas, arzobispo metropolitano de Valencia y presidente del episcopado venezolano, al referirse a las recientes excarcelaciones anunciadas por las autoridades como una señal que debe concretarse con mayor claridad y celeridad.
En declaraciones ofrecidas a medios vaticanos, el prelado subrayó que la Iglesia insiste en la promoción del diálogo, la paz y la reconciliación como caminos indispensables para superar la profunda polarización política que ha marcado la vida del país en las últimas décadas. En ese marco, destacó que la Iglesia local procura ser un espacio de encuentro y acompañamiento para la población, especialmente en momentos de alta incertidumbre institucional y social.
De acuerdo con lo reseñado por Vatican News, González de Zárate valoró el anuncio de un número significativo de liberaciones como una noticia positiva, aunque advirtió que el proceso ha estado rodeado de preocupación e incertidumbre entre los familiares de los detenidos. Señaló que no se ha ofrecido información precisa sobre quiénes serán beneficiados ni sobre el alcance real de estas medidas, lo que ha generado angustia en las familias, muchas de las cuales permanecen durante horas e incluso noches en las afueras de los centros de reclusión a la espera de nuevas excarcelaciones.
El clamor general de la población es la liberación de todos los presos políticos, como los obispos lo hemos pedido reiteradamente”, afirmó el arzobispo, al tiempo que cuestionó la lentitud del proceso y la falta de transparencia en su ejecución.
El presidente de la Conferencia Episcopal también contextualizó esta demanda dentro de una crisis social y económica prolongada, marcada por salarios precarios, inflación persistente, deficiencias en los servicios públicos y una caída sostenida de la producción nacional, factores que, aseguró, afectan de manera directa la vida cotidiana de la mayoría de los venezolanos y superan incluso las preocupaciones estrictamente políticas.
Pese a la incertidumbre, el prelado señaló que el país vive sentimientos encontrados entre la preocupación por las consecuencias del actual escenario y la esperanza de una mejora real y duradera. En ese sentido, destacó el valor simbólico y espiritual de la reciente celebración de la Divina Pastora, el pasado 14 de enero, como una expresión de la fe y la resiliencia del pueblo venezolano en medio de la crisis.
La multitudinaria participación en esta manifestación de fe demuestra que, aun en tiempos difíciles, el pueblo encuentra consuelo y fortaleza en sus convicciones espirituales”, afirmó, al insistir en que la dignidad humana, la justicia y la reconciliación deben ser el eje de cualquier proceso que busque la estabilidad y la paz en Venezuela.
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