Mérida, Mayo Sábado 09, 2026, 06:34 am
La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) difundida por la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) reveló que más de la mitad de la población en Venezuela vivió durante 2025 en condiciones de pobreza multidimensional.
El cálculo se hizo a partir de aspectos como ingresos, empleo, vivienda, servicios, educación y salud. El dato, no obstante, es más bajo que el registrado el año anterior, cuando se situó en 57 %.
En todo caso, sigue estando 16 puntos por encima del registrado en 2014, cuando se disparó la crisis económica en el país caribeño, agregó el estudio, que tomó como muestra a 11.352 hogares entre marzo y junio del año pasado.
Hace doce años, “la pobreza multidimensional afectaba a 39 % de los hogares”, añadió la investigación.

El estudio también midió la pobreza monetaria o de ingresos, que alcanzó al 68,5 % de los hogares venezolanos, un porcentaje que también disminuyó respecto al año anterior, cuando se ubicó en 73,2 %.
Además, el porcentaje de los hogares en pobreza extrema cayó de 36,5 % en 2024 a 31,7 % en 2025, lo que quiere decir que en 1 de cada 3 hogares los ingresos “no alcanzaron ni siquiera para la satisfacción de las necesidades alimentarias”.
“Decir que hay mejoras porque disminuyó la pobreza sería subestimar el estudio”, indicó la directora del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB y coordinadora de la Encovi, Anitza Freitez, citada en una nota de prensa.
Freitez añadió que “es preocupante que la pobreza multidimensional no mejore”, y advirtió que “las otras dimensiones que dan cuenta del bienestar de la población no han mejorado: los servicios públicos, las condiciones de vivienda y el acceso a la educación”.
Tras el inicio de la crisis en 2014, la economía venezolana encadenó ocho años de recesión que resultaron en una pérdida del 80 % de su producto interno bruto (PIB).
El país entró en un ciclo hiperinflacionario que comenzó en 2017 y se extendió hasta 2021, año en el que finalmente el gobierno comenzó a reportar indicadores de crecimiento de un dígito.
Sin embargo, el salario mínimo mensual permanece congelado en 130 bolívares desde 2022, unos 27 centavos de dólar al cambio actual. Aunque es complementado por bonificaciones —recientemente aumentadas a $240 por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez— los trabajadores indican que no es suficiente.
La profesora Anitza Freitez detalló que los aspectos técnicos de la Encovi han mutado dependiendo de los recursos con los que cuentan para la investigación. Esta edición de la encuesta cubrió 22 de los 24 estados de Venezuela; solo quedaron por fuera Amazonas y Delta Amacuro por razones logísticas.

La vocera ofreció detalles sobre la educación y los servicios básicos. Durante su discurso, señaló que en los últimos 10 años el grupo etario que ha tenido mayor acceso a la educación es el de estudiantes entre 12 y 17 años de edad, es decir, el correspondiente a la educación secundaria.
Aclaró que en la población de entre 18 y 24 años de edad se notó un mayor efecto de la crisis venezolana, debido a que su presencia en el sistema educativo se redujo de forma progresiva en la última década.
La Encovi detalló que para 2025 la demanda potencial de educación fue de 11.064.592 personas; sin embargo, solo se escolarizó a 7.128.882 estudiantes.
También indagaron sobre los motivos que afectaron la asistencia regular a los colegios en Venezuela. Los datos sugieren que la falta de servicios públicos se convirtió en la principal razón de las inasistencias a clases.
Asimismo, Freitez explicó que 64 % de los encuestados reportó contar con servicios de recolección de basura en sus residencias. El resto de los consultados debe optar por otras alternativas para la disposición de desechos.
“Hay hogares que deben utilizar otras formas para la eliminación de la basura que son menos adecuadas, como la deposición de la basura al aire libre o en espacios públicos, lanzarla a cuerpos de agua y la quema de basura. Todas ellas son formas que generan contaminación”, explicó la experta.
De acuerdo con Freitez, estas alternativas para desechar basura representan un riesgo para la salud pública, en especial para las poblaciones más vulnerables, como niños, niñas y personas de la tercera edad.
En relación con el acceso al agua potable, la encuesta resaltó que para 2025 el 78 % de la población contaba con suministro. Esto refleja un aumento de 6 % en la interrupción del servicio en comparación con 2014, cuando el 84 % de los hogares sí recibía agua.
Con información de El Diario