Mérida, Mayo Miércoles 27, 2026, 02:35 pm
Luis Brito García proclamó una
Historia Viva contra la antihistoria, pero para incurrir en ella es inevitable:
“…bajar
a los personajes de sus altares panegíricos o levantarlos desde sus quintas
pailas historiográficas: es preciso rebajar las tintas rosadas y dosificar las
negras hasta saber pintar volúmenes con ese claroscuro que llámanos realidad”
Una interrogante pertinente, fundamental y
necesaria que debe llamar la atención de las autoridades y de las instituciones
encargadas de velar por la identidad y el patrimonio viviente de Mérida. ¡Fue
un gasto, una celebración más o un hecho realmente reafirmativo de nuestra
historia!, cada quien tiene su propia lectura. Acaso podemos decir que a partir
de ahora los merideños conocemos más de nuestra historia esplendente de la
época de Independencia: de la estadía de Bolívar en Mérida del 23 de mayo al 10
de junio de 1813, de los próceres y heroínas que se sumaron a su causa, del
bolivarianismo de los merideños de antaño (1842) o simplemente de un Paso de
Bolívar como ahora se pretende celebrar sin reflexionar y sin una propuesta
clara que convierta un hecho histórico relevante en un hito del turismo
histórico cultural.
Contrario a lo circense, el Paso
de Bolívar por Mérida debe convertirse en un aprendizaje significativo de
la historia procera merideña, que se interiorice de manera transversal en las
escuelas, enseñe a los educadores el fervor bolivariano y llame la atención del
pueblo. Ese es y debería ser el verdadero Paso
de Bolívar. ¡Tendrá sentido a futuro seguir gastando en tarimas y sonidos
caros, en trajes de gala y banderas multicolores y al pasar Bolívar seguimos
quedando al desnudo desde el punto de vista historiográfico!
El Paso de Bolívar por Mérida debe estar acompañado previamente de un trabajo pedagógico en las
escuelas que permita a los niños conocer del hecho y transcendencia de la
presencia de Bolívar en Mérida ayer, hoy y siempre a través de la Cátedra
Bolivariana, ¡no basta con disfrazarlos sin ser carnaval! Se trata que estén
conscientes del papel que protagonizan. Ahora son tantos los Bolívar que
desfilan porque sobran los bolívares y los bolivareros, que realmente uno no
sabe ¿Quién
es Bolívar?, si el del caballo blanco o el de la mula rucia, el del
traje de gala en un día de campaña o el vestido de lugareño. Encima de eso
hasta los alcaldes se disfrazan de Bolívar y las alcaldesas de heroínas, de
paso ahora lo más importante no es el mensaje del Bolívar estadista, sino el
traspaso de la espada del guerrero como si fuese el testigo de una carrera
contra el tiempo. A finales de abril de 1813, la situación del ejército era tan
paupérrima que no había comida para alimentar a la tropa ni ropa para vestirla
para que ahora nos la presenten de gala como si fuese un desfile en la corte.
Al efecto, es bueno recordar que el mismo Bolívar en las instrucciones dadas al Dr. Cristóbal Mendoza cuando lo
envió a encargarse del poder ejecutivo de la provincia de Mérida, le instruyó
en oficio fechado el 28 de abril desde el Cuartel General de Cúcuta, entre
otras cosas a que emplee: “…los medios más eficaces, entre
los cuales tendrá en primer lugar, la recolección de gente, armas y dinero que
serán empleados en la defensa y propagación de la libertad” (Escritos
de El Libertador. Doc. 164, p. 221)
En Bailadores al menos algo quedó, una exposición
de Bolívar visto desde el Arte Popular y los dibujos de los niños, un
conversatorio acerca de lo ocurrido y sucedido con la presencia de Bolívar el
19 de mayo de 1813, sobre la aclamación como Libertador. En lo personal plantee
importantes reflexiones que aspiro sirvan de algo. En cuanto a la celebración
no pasó de ser el inicio de la opereta circense con la actuación de actores
políticos que desdicen mucho de la verdadera enseñanza y moral bolivariana.
En cuanto a Mérida capital la escenificación del
Paso de Bolívar se centra en una masificación de actos que en nada concuerdan con
lo ocurrido el 23 de mayo de 1813, que tampoco fue en un solo día, sino en tres
días diferentes: 23 de mayo la aclamación popular, 31 de mayo la sesión del ayuntamiento
y el 4 de junio la contestación y agradecimiento de Bolívar a “los meridianos” como
llamó a los merideños, con un libreto que toma elementos extemporáneos como la
presencia de la Loca de Ejido -disfrazada de Luz Caraballo- que el mismo Don
Tulio Febres Cordero la data en 1810 y la vivencia del Perro Nevado que sucedió
a su salida de Mérida en Moconoque, al noreste de Mucuchíes, el 10 de junio de
1813.
Mientras
escribo esta crónica corre el 4 de los 18 días que Bolívar permaneció en Mérida
y eso a nadie le llama la atención, ya pasó el acto de lucir trajes e imponer
condecoraciones. Pero, ¿Qué ocurrió realmente durante esta larga estadía?, ¿Con
quién o quienes se reunió Bolívar?, ¿Cuál fue el apoyo económico que recibió?,
¿Dónde se hospedó?, ¿Qué acuerdos prevalecieron con las autoridades
eclesiásticas y universitarias? y ¿Cuáles fueron los nombres de los merideños
que se sumaron a la causa? Y lo más importante ¿Cuántas de las heroínas
merideñas existieron de carne y hueso?, ¿Hasta dónde es cuestionable lo de los
cañones regalados a Bolívar, si en la ciudad no existían fundiciones?, ¿La casa
de la Patria fue una donación a manos de Bolívar o después de su partida? y ¿Es
cierto lo del aporte de los 30.000 pesos, en momentos cuando la ciudad
atravesaba por grandes penurias?, todas estas son preguntas sin respuesta o
respuestas que preferimos nunca encontrar… Son de estos pormenores que
deberíamos ocuparnos, antes de preocuparnos por mantener un Paso de Bolívar por Mérida a la fuerza con
una historia rebuscada que año tras año se desdibuja más y más. Es volver a Bolívar en vez de “Bolívar
vuelve”
A
propósito del slogan “Bolívar vuelve”, culmino señalando lo afirmado por el Dr. Diego Carbonell “El Libertador Simón
Bolívar tendrá que volver (…) cuando el bien y la justicia inspire a los
hombres, cuando el amor sea una doctrina internacional y no existan sobre la
faz de la tierra ni follones, ni gendarmes necesarios, ni prevaricaciones
políticas”, mientras esto no ocurra ¡Bolívar vuelve arrecho! cada año. En
otras palabras, el Libertador Simón Bolívar vendrá pronto a Venezuela para
reencontrarse con los bolivarianos. Necesitamos con urgencia que la densidad de
su doctrina nos siga señalando el camino a seguir para el logro del progreso y
bienestar que la patria clama. Lejos en el tiempo están las acciones, las
largas marchas, las brillantes batallas, el duro enfrentamiento con los hombres
y con las circunstancias de su época que ya nos llegan atenuados y difuminados
en el inevitable gris de la historia. Pero que debemos repasar para entender
que tenemos un pasado que nos pertenece y un futuro por alcanzar. ¡Qué viva la Mérida bolivariana, procera y
señera! Aunque para muchos ¡Es más
fácil el disfraz que el compromiso! (LAP) En próximo articulo ideas proactivas acerca del Paso de Bolívar.