Mérida, Junio Jueves 04, 2026, 02:57 pm
ZABALA DE LA SERNA
Diario EL MUNDO de Madrid
Fotos: Plaza 1
Venía la corrida trastabillada con el cambio de ganadería -Montalvo por Lagunajanda-, la gente se repuchó y se perdió una tarde rica en muchas cosas sin ser triunfal. José Garrido, en su versión más templada y a la vez bruta, se quedó en la frontera, o más lejos, de la Puerta Grande con un lote para ella: Laborioso, un toro de formidable clase de Casa de los Toreros, y Caprichoso, un buen toro de Montalvo, llevaban las llaves. Una sola oreja se antojó premio insuficiente en su cómputo final. La noticia quizá estuvo en la revelación de un torero necesario, un todoterreno tremendamente capaz, listo como un hurón, llamado a funcionar: Ismael Martín. Y a su nombre se pudo sumar, a última hora, Samuel Navalón, por el palo de buen muletero, con el otro toro de nota de Juan Ignacio Pérez-Tabernero. Que también mereció un triunfo de ley.
Cuando a las 19.20 saltó el sobrero, Laborioso, de Casa de los Toreros, gigantón de armoniosa cara, toro ochentero, nadie presagiaba que se encaramaría en el podio de los toros de la feria. Fue cogiendo ritmo con un tranco templado y un modo de descolgar que ya se definió en un quite por chicuelinas. Desarrolló clase, mucha clase, y profundidad. Garrido se contagió, durante un tiempo, de todo lo bueno del toro -después de un prólogo de rodillas improcedente- y ofreció la versión más templada que le recuerdo. Una mina de oro colgaba del pitón izquierdo de Laborioso. JG lo toreó extraordinariamente bien en una primera serie de naturales, notablemente bien en otra y luego mantuvo la cosa entonada -y algo amontonada- con el toro aportando la calidad. Una soberana estocada y la bellísima muerte volvieron a elevar todo hasta una oreja a la que no quito nada. Pero a Laborioso lo arrastraron con una más...
Esa que faltaba fue a buscarla con todo ante el buen cuarto, de Montalvo, un toro bajo, el de más cortas manos junto con el sexto, los dos más hechurados de una corrida manilarga y no sé si frágil o torpe, malandada. Devolvieron dos. Garrido se fue a porta gayola, abrió faena de rodillas -¡otra vez!- y se amontonó aún más en esta ocasión por la buena mano derecha del toro, que fue yendo a menos. Pudo ser su gran tarde y se quedó en la frontera.
Ismael Martín bulló en banderillas y colocó en sus dos toros un tercer par de banderillas sensacional; se fue a porta gayola -los tres toreros lo hicieron y no perdonaron un quite-; encajó una voltereta terrible con un Montalvo que no se sabía si era reparado de la vista o un cabrón; y se la jugó con el encastado sobrero de Fermín Bohórquez, que exigía todo por abajo. Un pinchazo le privó de la oreja pero no de la vuelta.
Samuel Navalón, después de que no
le hicieran caso con el peor presentado, el tercero, toreó muy bien al notable
último -especialmente por la mano izquierda- y cobró una voltereta, pero toros
así hay que matarlos. No se pueden ir.
FICHA DEL FESTEJO
PLAZA DE LAS VENTAS. Miércoles, 3 de junio de 2026. Vigésima tercera de feria. Tres cuartos.
Toros de MONTALVO; cuatro cinqueños -1º, 3º, 4º y 6º-; un sobrero de CASA DE LOS TOREROS (1º bis), extraordinario de clase y profundidad y otro (5º bis) de BOHÓRQUEZ, encastado; notables el 4º y 6º, los más hechurados dentro de un conjunto serio y frágil o torpón de manos; el 3º de pobre presencia.
JOSÉ GARRIDO, de visón y oro. Estocada (oreja); media tendida y dos
descabellos. Aviso (saludos).
ISMAEL MARTÍN, de sangre de toro y oro. Estocada (petición y
saludos); pinchazo y estocada. Aviso (petición y vuelta al ruedo).
SAMUEL NAVALÓN, de blanco y oro. Estocada. Aviso (saludos); pinchazo
y estocada. Dos avisos (saludos).