Mérida, Junio Lunes 08, 2026, 09:57 am

Inicio

Opinión



Diario Frontera, Frontera Digital,  Opinión, ,Por Douglas C. Ramírez Vera,El enfoque esquizofrénico de la economía por Douglas C. Ramírez Vera
Por Douglas C. Ramírez Vera

El enfoque esquizofrénico de la economía por Douglas C. Ramírez Vera



El enfoque esquizofrénico de la economía por Douglas C. Ramírez Vera

El estudio de la esquizofrenia no es un monopolio de la psiquiatría o de la psicología; también en los modelos físicos y económicos ocurren estos fenómenos.

En la física, la teoría del caos estudia el comportamiento impredecible de sistemas dinámicos no lineales. Demuestra que fenómenos complejos, aunque sigan leyes deterministas exactas, son tan sensibles a sus condiciones iniciales que pequeñas variaciones producen resultados drásticamente diferentes a largo plazo (conocido como el "efecto mariposa" y “estructuras fractales”).

La base de esta teoría de sistemas complejos rompe con el determinismo clásico de la física que afirmaba que si conoces el estado (condiciones iniciales) exacto de algo, puedes predecir su futuro con total precisión. En estos modelos complejos ocurren varias condiciones que alteran la estabilidad determinística. Primero, por la sensibilidad a las condiciones iniciales, segundo, por la no linealidad y en tercer lugar, por los atractores extraños: por ejemplo, un cambio minúsculo en el inicio de un sistema —como una ínfima milésima de grado en la atmósfera— se multiplica exponencialmente con el tiempo, lo que vuelve imposibles las predicciones a largo plazo. En segundo lugar, los sistemas caóticos tienen variables que se retroalimentan y no se suman de manera simple, por lo que las soluciones matemáticas no pueden calcularse mediante proporciones directas. Por último, aunque el sistema parezca un desorden total, está matemáticamente delimitado. Los atractores extraños son estructuras o formas fractales que rigen los límites entre los que oscila el comportamiento caótico sin llegar a repetirse jamás de forma idéntica. En la economía este tipo de enfoque se conoce como economía de la complejidad (Mercados como Sistemas Caóticos)

La economía tradicional asume que los mercados se mantienen naturalmente en perfecto equilibrio por las condiciones de convergencia y que las crisis son sólo irregularidades externas. La economía de complejidad transforma completamente este paradigma al ver la economía como un ecosistema vivo como un clima o hormiguero hecho de millones de agentes que interactúan constantemente, donde las crisis financieras y burbujas son resultados naturales de la interacción humana no lineal en lugar de fallas del sistema, y donde las tablas del mercado de valores muestran patrones fractales descubiertos por Mandelbrot, lo que significa que las fluctuaciones diarias son matemáticamente idénticas a las de una década.

La economía del comportamiento (el factor humano) integra la psicología en las finanzas para desbaratar el mito del “homo economicus”, el que toma decisiones perfectamente racionales; destaca que los sesgos cognitivos, donde los atajos mentales, el miedo, la codicia y las emociones crean imprevisibilidad, y el efecto de manada, donde el pánico o la euforia de los inversores desencadena bucles caóticos de retroalimentación que conducen a oscilaciones extremas del mercado.

Tanto la histéresis como las analogías con respecto a los sistemas esquizofrénicos son conceptos avanzados utilizados por la teoría de la complejidad y la economía del comportamiento para describir sistemas que pierden el control o conservan una "memoria" de traumas pasados; aquí, explico cómo estos dos fenómenos se aplican a economías y sistemas complejos. La histéresis en los sistemas de memoria se refiere a una situación en la que el estado de un material depende de su historia más que de las fuerzas actuales, como un imán manteniendo su magnetismo después de que el campo sea removido, mientras que en economía describe cómo crisis temporales como recesiones largas causan daño permanente, El sistema no vuelve a su equilibrio anterior porque fue moldeado por el pasado, y la destrucción del tejido empresarial ocurre cuando un fuerte aumento de los tipos de interés o políticas económicas contradictorias  rompe con empresas sanas. Aunque las tasas de interés bajen más tarde, o traten de corregir parcialmente las políticas, esas empresas se han ido, ya que la economía conserva el recuerdo de la crisis.


Los sistemas esquizofrénicos: Mercados divididos y loops de retroalimentación

Aunque "esquizofrénicos" es un término médico, en los campos de la economía de complejidad y del comportamiento sirve como una poderosa metáfora para sistemas con personalidades fracturadas o dinámicas contradictorias. El principal síntoma se produce cuando la economía real, marcada por el desempleo, la inflación y las crisis a nivel de la calle, colapsa mientras que el mercado de valores sigue subiendo a niveles récord, también cuando gobiernos interinos vienen a arreglar los problemas que ellos crearon, aplicando la misma receta que condujo al caos.

El sistema económico se comporta como si existiera en dos realidades separadas, no comunicantes, un estado caótico "esquizofrénico" que ocurre cuando los agentes enfrentan incentivos contradictorios. Por ejemplo, los bancos centrales están instando a los ahorradores a controlar la inflación, mientras que los gobiernos están promoviendo el gasto para evitar una recesión. Los actores económicos pueden congelarse o entrar en pánico debido a la confusión, perdiendo contacto con los fundamentos en un estado conocido como psicosis del mercado, donde los precios de activos en burbujas, como ocurrió con las empresas “PUNTO COM”, o los bonos basura del mercado inmobiliario o la euforia de criptomonedas; se separan completamente de su verdadero valor. El mercado comienza a funcionar sólo con base en historias y creencias personales, desconectándose de la realidad física o la matemática real de la economía.

Ambos conceptos muestran que la economía no es una máquina perfecta que se ajuste de manera automática e inmediata, pero muestran que la economía es un organismo complejo que puede sufrir trauma (histeria) y crisis de identidad (esquizofrenia del mercado).

Un sistema esquizofrénico institucionalizado es donde la narrativa matemática del Estado choca frontalmente con la realidad empírica del ciudadano. En la economía de la complejidad y la economía política, este fenómeno ocurre por dos razones: por las limitaciones metodológicas (y manipulaciones) de la estadística tradicional, y por las distorsiones extremas que sufren los sistemas económicos bajo un control severo. Aquí explico la física y la lógica detrás de las paradojas que señalo.


Recesión con desempleo a la baja: El "Efecto Desánimo" y la Informalidad

Una economía esquizofrénica también puede surgir cuando las cifras oficiales van en contra del sentido común, como sucede en una recesión que coincide con un descenso en el desempleo, o cuando la devaluación de la moneda se acelera junto a un mercado limitado, o un aumento de la pobreza y elevados impuestos.

El sentido común dice que, si la economía se contrae, el desempleo debería subir. Sin embargo, las estadísticas oficiales suelen medir el desempleo bajo la definición de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), lo que genera una desconexión caótica:

El sesgo del trabajador desanimado: Para contar como "desempleado", la persona debe estar buscando trabajo activamente. Si la recesión es tan destructiva que la gente pierde la esperanza y deja de buscar empleo, la estadística la borra de la "Fuerza Laboral Activa". Al reducirse el universo de medición, la tasa de desempleo baja artificialmente, aunque haya más pobreza.

El refugio de la informalidad: En crisis severas, la destrucción del empleo formal obliga a la gente a sobrevivir en el mercado informal (buhonería, servicios sin registrar, subempleo). Las encuestas oficiales a menudo registran a cualquiera que haya trabajado una sola hora a la semana como "empleado", ocultando la precarización real del sistema.

Devaluación, pobreza y altos impuestos con "Inflación a la baja"

Esta es la máxima expresión de la esquizofrenia económica. ¿Cómo puede acelerarse la pérdida de valor de la moneda (devaluación) y subir la pobreza, mientras el gobierno reporta que los precios suben más lento (desinflación)?

  • Destrucción brutal de la demanda (Paz de los cementerios): Los altos impuestos y la pobreza extrema pulverizan el poder adquisitivo de la población. Como la gente literalmente no tiene dinero para comprar, los comerciantes se ven obligados a congelar o bajar los precios para poder vender algo, o simplemente reducir el volumen de transacciones. La inflación baja, pero no por estabilidad, sino por la inanición del mercado.

  • El mercado restringido y la brecha cambiaria: Cuando el mercado de divisas está restringido (controles de cambio), la estadística oficial suele medir los precios utilizando un tipo de cambio oficial artificial o promedios ponderados que no reflejan la calle. Mientras tanto, la devaluación real ocurre en el mercado paralelo, que es el que de verdad empuja la pobreza y los costos de reposición de las empresas.

  • Canastas de medición obsoletas: Los índices de precios oficiales (IPC) miden una canasta de bienes teórica. En economías con crisis severas, los patrones de consumo cambian drásticamente (la gente solo compra comida básica y medicina). Si el IPC oficial sigue midiendo tecnología, entretenimiento o servicios públicos subsidiados (cuyas tarifas el gobierno congela por decreto), la estadística mostrará que la inflación cae, ignorando que el costo de la comida real se está disparando.


El diagnóstico desde la complejidad: "La Ley de Goodhart"

Cuando un sistema complejo es presionado al extremo por regulaciones, impuestos y distorsiones, se cumple la Ley de Goodhart: "Cuando una medida estadística se convierte en el objetivo de la política económica, deja de ser una buena medida".

El sistema se vuelve esquizofrénico porque el gobierno empieza a gobernar para "arreglar el indicador" (la cifra de inflación o desempleo o el índice de Gini) mediante decretos y subsidios insostenibles, o aplanar los ingresos, en lugar de arreglar la realidad económica profunda. El resultado es un país que vive una fantasía en los reportes de prensa oficiales y una tragedia en los bolsillos de sus habitantes.

Sin embargo, los informes del BCV indican que, incluso cuando hay un aumento en la emisión de dinero cada mes, la devaluación se acelera mes a mes, el BCV informa que las tasas de inflación están disminuyendo, y cuando este sistema contradictorio se convierte en lo habitual, la narrativa del Estado choca directamente con la realidad que viven los ciudadanos de a pie.  A diciembre de 2025, Venezuela cerró, según el BCV, con una inflación acumulada del 475,28 %, con un tipo de cambio de 298,14 bolívares por dólar y con una inflación en diciembre de 13,6%. Como muestran los datos en la tabla 1 siguiente:

alt

En la figura anexa (Ilustración 1), vemos la evolución del dólar oficial, partiendo de un tipo de cambio oficial al 4 de enero de 2026 de 297,8214 bolívares por dólar, llegando al 5 de junio de 2026 a 545,7739 bolívares por dólar. Es decir, del 4 de enero al 5 de junio, el incremento del precio del dólar aumentó en más del 83%, aunque la depreciación real de la moneda sea de más del 45%.

alt

¿Cómo pretende el BCV mostrar la información de la inflación y la devaluación? Eso lo podemos ver en la Ilustración 2. Obviamente se ve rara ("weird, weird"): es como deducir gráficamente que, a mayor devaluación, menor inflación.

alt

 

Con esta información, si se hace un análisis estadístico y econométrico, se encontraría una correlación negativa entre la devaluación e la inflación, y sí se calcularía una elasticidad inflación-devaluación; la inflación sería inelástica y negativa. ¿Dónde está el error?

En economía, los efectos de la devaluación sobre la inflación interna se conocen como el efecto Pass-Through (traspaso cambiario a precios). Antes en la IV República, ese efecto era significativamente menor que 1. El análisis matemático anterior o gráfico (que insinúa el BCV) contendría una distorsión metodológica común: comparar una variable de nivel (el precio nominal del dólar) contra una variable de velocidad (la tasa de inflación mensual).

Para evaluar correctamente el Pass-Through, la matemática debe reflejar la teoría económica. Debemos comparar velocidad contra velocidad: la tasa de variación mensual del dólar frente a la tasa de inflación mensual. Si recalculamos los datos comparando el crecimiento porcentual del dólar en cada mes frente a la inflación de ese mismo mes, el panorama cambia por completo:

Recálculo Técnico Correcto (Velocidad vs. Velocidad):

  1. Correlación de Pearson: +0,91 (correlación positiva casi perfecta).

  2. Elasticidad promedio: 1,04 (prácticamente unitaria y positiva).

El Verdadero Comportamiento del Pass-Through en 2026:

Al corregir el enfoque metodológico, los números finalmente se alinean con la realidad económica de Venezuela:

  • Sintonía casi perfecta (correlación +0,91): Existe una dependencia absoluta entre ambas variables. Cuando el ritmo de devaluación se acelera, la inflación se dispara inmediatamente; si el BCV logra frenar el ritmo del dólar, la inflación cede al mismo tiempo.

  • Elasticidad Unitaria (1,04): Un resultado de ~1 significa que el traspaso cambiario en Venezuela es casi inmediato y simétrico. Por cada 1 % que aumenta el ritmo de depreciación del bolívar, la tasa de inflación mensual se incrementa en aproximadamente un 1,04 %. Esto refleja una economía con expectativas indexadas, donde los comerciantes ajustan precios al instante para no perder por la estructura de costos.

El ejemplo claro del período: abril y mayo

  • En abril: El BCV intervino fuertemente y el dólar oficial solo subió un 2,80 % (aunque el dólar promedio subió un 8,51%) respecto a marzo. Como el Pass-Through es directo, la inflación mensual cayó a su punto más bajo hasta ese momento (10,6 %).

  • En mayo: El dólar volvió a tomar velocidad y subió un 12,78 % (el dólar promedio subió un 8,57%) . Aunque la inflación de mayo fue baja en términos históricos (6,3 %), el piso de los precios se mantuvo presionado debido a este nuevo impulso cambiario.

En la práctica, los tipos de cambio paralelos representan una brecha cambiaria frente al dólar oficial. Los precios referenciales en dólares han crecido más que el tipo de cambio oficial. Desde el rigor de la teoría económica, catalogar el fenómeno local como "inflación en dólares" es una imprecisión teórica: el dólar, como moneda, solo pierde poder adquisitivo generalizado a través de la expansión de su propia liquidez por parte de la Reserva Federal en los Estados Unidos. Lo que ocurre en Venezuela es una distorsión de precios relativos donde el ajuste del dólar de referencia (especialmente en plataformas del mercado informal) actúa como un mecanismo de cobertura que internaliza el riesgo cambiario. Si desglosamos el planteamiento desde la perspectiva de la microeconomía y la teoría institucional, este enfoque aclara perfectamente la dinámica que observamos en este cierre del primer semestre de 2026:


El costo de oportunidad y fricción transaccional

En un entorno con severas restricciones y encaje legal alto, convertir la liquidez en bolívares a una moneda dura no es un proceso inmediato ni gratuito. El diferencial o spread entre la tasa oficial del BCV y las plataformas P2P no es un mero capricho especulativo; es el reflejo de:

ü  Costos de transacción: El tiempo, las comisiones y las barreras operativas para migrar de la moneda local a un activo digital o físico de refugio.

ü  Prima por liquidez: El valor que el mercado le asigna a la disponibilidad inmediata de la divisa frente a un bolívar cuyo uso transaccional está limitado o penalizado implícitamente por la velocidad de circulación.

El Riesgo Cambiario como Prima de Seguro

Cuando los agentes económicos fijan precios referenciales en dólares por encima de la tasa de cambio del día, no están experimentando "inflación" de la divisa, sino que están cobrando una prima por riesgo de reposición.

En su estructura de costos, el comerciante o productor sabe que el tiempo que transcurre entre la venta del bien en bolívares (o incluso en dólares subvaluados a tasa oficial) y la conversión efectiva a moneda dura real conlleva el riesgo de un salto cambiario abrupto (un overshooting). Por ende, el precio referencial inflado actúa como un seguro financiero contra la devaluación esperada.

Arbitraje e Integración de Mercados Regionales

Cambiar el bolívar al dólar, al euro o al peso colombiano es crucial. En las regiones fronterizas o en los mercados financieros locales, el costo de oportunidad se mide de forma multilateral. Si el BCV intenta apreciar artificialmente el tipo de cambio oficial (provocando el atraso cambiario), el mercado paralelo —libre de regulaciones— tiende a arbitrar esa ineficiencia de inmediato. La brecha cambiaria ensanchada es la respuesta natural del mercado ante el costo de oportunidad de mantener activos en una moneda expuesta a la discrecionalidad de la política monetaria.

Bajo esta óptica, la proyección exponencial para el mes de junio cobra aún más sentido analítico. No es que el valor intrínseco de los bienes esté aumentando de forma generalizada por causas monetarias del dólar; lo que está aumentando es el costo de la incertidumbre y la fricción institucional para acceder a la divisa. El mercado formal genera el embudo, y el mercado paralelo le pone precio a la velocidad y al escape de ese embudo.


[1] ORCID: https://orcid.org/0009-0001-5282-0006