Mérida, Agosto Martes 25, 2026, 08:12 pm
Mientras las ideologías nacionalistas germánicas alcanzaban un gran prestigio en los medios políticos e intelectuales del mundo desarrollado a inicios de 1900, todas las tesis de Alfred T. Mahan como ideólogo del imperialismo norteamericano fueron escritas en el libro The Influence of Sea Power Upon History publicado en 1890.
Sin embargo entre 1890 y 1897 es en el libro The Interest of América Sea Power se publicaban sus artículos más polémicos. Allí está la conversión del Pacífico Oriental, el Golfo de México y el Mar Caribe. Primero; todas estas aguas debían ser norteamericanas. Segundo; más el control estratégico de todas las islas ubicadas en aquéllas aguas del Caribe, y tercero; la construcción de un canal en el Istmo de Centroamérica, todo bajo el dominio de Estados Unidos.
Alfred Mahan fue el creador del concepto; Hemisferio Occidental. Este Hemisferio es la mitad del planeta; totalmente América, más pequeñas partes de África, Europa y Oceanía. Con esta noción se ampliaba el concepto de la Doctrina Monroe hacia todas las Américas, más las 20.000 a 30.000 islas del Pacifico Oriental que pertenecían a Oceanía, todo, más las islas situadas al Sur del Trópico de Cáncer conformadas entre Melanesia, Micronesia, y Polinesia.
Pero el reparto seguía con el Atlántico Occidental; es la parte del océano mundial de la tierra el cual separa a América de Europa y África. Va desde el Océano Ártico hasta el Océano Austral. Es el segundo océano más extenso de la Tierra, ocupando el 20% de la superficie del planeta, esto representa el 26% del total de todas las tierras sumergidas. Formado hace doscientos millones de años tras la división del supercontinente de Pangea.
Por eso en sus características apreciadas el Océano Atlántico se presentaba como el principal agente de importancia global respecto al clima. De todas sus corrientes dependía el clima de los continentes ribereños. A lo largo de la historia han supuesto una barrera cultural capaz de separar el Viejo y el Nuevo Continente. Esto convirtió toda esta área oceánica en el mayor intercambio comercial. Pero su importancia aún se mantiene por su ubicación geoestratégica siendo el lugar de las grandes batallas del siglo XIX hasta ser el escenario de la Guerra Fría y dictaduras.
Su importancia geopolítica es tal que el ecuador terrestre lo divide en dos partes; Atlántico Norte y Atlántico Sur. Su máxima profundidad está en la Fosa de Puerto Rico el cual se comunica a través del Océano Pacífico por intermedio de lo que luego se concretó como el Canal de Panamá, más el Estrecho de Magallanes y el Pasaje de Drake hacia el Océano Índico a través del Canal de Suez y el Sur de África.
En pocas palabras; toda América entera y las aguas adyacentes pasaban a ser tuteladas por Estados Unidos. Las demás potencias debieron irse. Los frentes de Alemania en el Caribe, Alemania y Japón en el Pacífico debían deponer sus aspiraciones por las buenas ya que era una presión fuera de los términos diplomáticos, pues por las malas sería peor.
Alemania en el Caribe que incluso quería comprar la Isla de Margarita perteneciente a Venezuela le fue rechazada su aspiración por parte del Secretario de Estado Norteamericano el Sr. John Hay, cuando manifestó su intención a través del Káiser a finales de 1800.
Sin embargo con Inglaterra se tuvo cierta actitud de aquiescencia, a excepto de aceptar sus aspiraciones por construir un canal inglés en Centro América o su ambición por adquirir colonias formales en territorio continental.
Respecto a las islas, Alfred T. Mahan impuso una doctrina basada en que no podía existir ningún puerto carbonero en el Pacífico a menos de 2.500 millas de las costas norteamericanas, ni al Norte de México ni al Sur de la Columbia Británica, esto con el fin que ninguna potencia rival pudiera utilizar sus áreas.
Respecto al Caribe los Estados Unidos aceptaron colonias cuyos dueños ya eran potencias europeas, consideradas como avances de la civilización, pero las mismas comenzaban a ser hostiles contra los territorios hispanoamericanos y de paso era inaceptable cualquier indicio de los independientes.
Los territorios hispanoamericanos e independientes en esa primera fase fueron dieciocho países y una dependencia, todos de habla española; Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela y Puerto Rico.
Eran estados débiles, considerados así por Norteamérica quienes no estaban dispuestos a ver como entre aquella isla y territorios se vendían a otras potencias rivales. Se referían a la venta de Haití en la estratégica posición del Paso de Viento, mientras en República Dominicana estaba en riesgo la Bahía de Samaná. Las ofertas de Alemania incluían comprar a Holanda la isla de Curazao y a Venezuela la Isla de Margarita.
Pero otra realidad cambió para el Caribe. En el siglo XIX esta zona no representaba una gran importancia, pero con la apertura del Canal de Panamá la geopolítica las hizo cambiar. Los Estados Unidos declaran que la seguridad del Hemisferio occidental dependía del control del Caribe y que este les pertenecía.
La estrategia norteamericana vino en tres partes;
1. Fortalecer la capacidad naval.
2. Tomarse Islas y puntos estratégicos.
3. Apoderarse del Istmo y construir el Canal de Panamá.
Aquí viene lo más importante y comienza a aclararse algo que tuvo a todo el continente latinoamericano y caribeño confundido. La poca profesionalización que salía y luego regresaba expresaba entre grupos progresistas fue la principal tara social que este continente ha experimentado.
Cuba la mayor de las Antillas. Para Mahan una isla clave en la dominación del Caribe. Características importantes de esta isla;
1. Su tamaño.
2. Complemento del objetivo principal para dominar el paso hacia la Florida.
3. Control sobre el Canal de Yucatán.
4. Con ella interviene El Paso del Viento, hoy en litigio entre Chile y Argentina.
Quedaron sin importancia Haití y la isla St. Thomas. La estrategia sería el dominio de los pasajes La Mona y La Anegada. El Canal de la Mona está entre las Antillas mayores y La Española y Puerto Rico. Desde allí se conecta al Mar caribe y al Océano Atlántico. Mientras La Anegada es un estrecho que separa las Islas Vírgenes Británicas de Anguila en las Antillas Menores. Es un estrecho cuya dimensión es de unos cincuenta kilómetros de anchura, conectando al Mar Caribe con el Océano Atlántico. Junto a este estrecho se encuentra la oceánica Fosa de Anegada.
Hasta más pronto...