Mérida, Septiembre Domingo 20, 2026, 10:45 am
Este 21 de septiembre de 2026 se cumplen los 216 años de la fundación de la Universidad de Los Andes, por haber sido creada mediante decreto por la Junta Superior Gubernativa de Mérida el 21 de septiembre de 1810, con el nombre de Real Universidad de San Buenaventura de los Caballeros de Mérida. Esta funcionó hasta el 26 de marzo de 1812. Veinte años después, en 1832 sería denominada Universidad de Mérida por disposición del presidente José Antonio Páez y en 1883 Universidad de Los Andes por decisión del gobierno de Antonio Guzmán Blanco. Sin embargo, la propia institución universitaria ha desconocido aquella fecha histórica de 1810, por imposición de la Iglesia de Mérida ante autoridades rectorales, de distintos momentos, al prevalecer como tal el falso momento del establecimiento del Real Colegio Seminario de San Buenaventura de Mérida como Universidad, el 29 de marzo de 1785. Mucho hemos escrito al respecto en defensa de la fecha en la que se iniciaba el proceso emancipador de Venezuela y de Mérida en particular, pues dicha Junta fue la que declaró la independencia no solamente de España, sino también de Maracaibo, el 16 de septiembre de 1810, toda vez que ambas ciudades formaban parte de la Provincia de Mérida de Maracaibo. Esta como capital política, la otra como capital eclesiástica.
El reiterado desconocimiento por parte
de autoridades universitarias ulandinas, en contubernio con autoridades
eclesiásticas merideñas, nos obliga como historiador y profesor de la Cátedra
de Historia de la Universidad de Los Andes a seguir insistiendo en dicha
falsedad histórica, la que hemos demostrado en distintos trabajos publicados en
libros, artículos de revistas y de periódicos, ponencias de Congresos
nacionales e internacionales y en Conferencias, todos ellos publicados dentro y
fuera de la ULA, algunos de los cuales referimos al final de esta exposición.
Tres premisas necesarias para que se entienda la sostenida preocupación por el
tema: en primer lugar, la explicación epistemológica a partir del crecido
número de documentos e historiografía específica, la obcecada actitud, sobre
todo, de los Rectores de la Universidad desde 1981, de no aceptar lo que la
ciencia de la historia ha demostrado hasta la saciedad, y, particularmente,
porque hemos evidenciado que la mayoría de los universitarios que aspiran regir
los destinos de la Universidad de Los Andes, a partir del 2027, no conocen ese
hecho histórico fundacional de la institución y el debate generado al respecto
desde hace más de medio siglo dentro y fuera de la Universidad. No tiene
sentido exponer en extenso nuevamente nuestros puntos de vistas en defensa de
la fecha del 21 de septiembre de 1810, pero sí presentar datos precisos, “para
neófitos e iniciados”, a través de lo que hemos denominado “Decálogo de argumentos para su conocimiento
y valoración”. Señalamientos de diez hechos en orden cronológico, entre muchos
otros, que desmientes una fecha (1785) y prueban la otra (1810), de manera
sencilla y concisa. Esto porque ahora cuesta mucho leer textos largos,
analíticos y explicativos:
1. 29
de Marzo de 1785: El Obispo Fray Juan Ramos de Lora dicta unas Ordenanzas para
la creación de una Casa de Educación en Mérida destinada a los jóvenes
inclinados a los eclesiásticos, sin autorización del Rey como correspondía.
Ello con el dictado de las asignaturas Gramática Latina, Teología y Filosofía.
No es un Seminario, es solo una escuela de primeras letras para cubrir la
necesidad inmediata de Curas de la Diócesis de Mérida de Maracaibo. El 9 de
junio de 1787, el Rey Carlos III llamó la atención al Obispo por haber
realizado esa creación sin su permiso, pero le autorizó para la conversión de
la Casa de Educación en Seminario, que funcionaría en el viejo Convento de los
Franciscanos y asignándole bienes que habían pertenecido a los expulsados Jesuitas
en 1767. Su hijo, Carlos IV confirmó en 1789 el establecimiento del Seminario
con el nombre de Real Colegio Seminario Conciliar de San Buenaventura. El 2 de
noviembre de 1790 inició sus actividades este instituto eclesiástico con cinco
niños de Mérida, Trujillo y Maracaibo, en el edificio mandado a construir por
Ramos de Lora con sus propios recursos. Siete días después falleció el primer
Obispo de Mérida.
2. 11
de Octubre de 1794: El nuevo Obispo, Fray Manuel Cándido Torrijos, ordenó la elaboración
de unas verdaderas Constituciones y reformar el Colegio Seminario, pues las
dictadas en 1785 no eran propias para un instituto de esta naturaleza, como lo
mandaba el Concilio de Trento de 1545-1563. Se encargó al Licenciado Hipólito
Elías González la redacción de las nuevas constituciones, comprendiendo además
de sus autoridades y el personal subalterno (Rector, Vicerrector, Secretario,
Cocinero y Aseador). Una nueva estructura curricular para enseñar Gramática
(Mayores y Menores) para instruir a los estudiantes en la Doctrina Cristiana y
rudimentos de Sagradas Escrituras; Filosofía para enseñar Ética; Teología;
Derecho Canónico y Teología Moral y Práctica. Cátedras propias de un Seminario
y no de una Universidad, aunque algunas se dictaban en ésta, como se mandaban
las Leyes de Indias en las instituciones universitarias establecidas desde 1551
en Perú y México.
3. 9
de enero de 1800: El Dean de la Catedral de Mérida, Francisco Javier de
Irastorza, solicitó primero al Gobernador de la Provincia de Maracaibo y
después al Rey Carlos IV la conversión del Colegio Seminario en Universidad. El
Gobernador pidió simultáneamente la Universidad para Maracaibo. Ello dio origen
a un voluminoso expediente, solicitándose la opinión de la Universidad de
Caracas. Sus doctores determinaron que en Mérida no existían condiciones ni
académicas ni administrativas para que procediera esa solicitud. Esto incidió
notablemente en la decisión real final seis años después. El 18 de junio de
1806, por Real Cédula de esta fecha, el Rey Carlos IV no accedió a ambas
peticiones. Solo confirió recursos económicos para que el Seminario tuviera “catedráticos
idóneos y becas para los niños pobres, nuevas Constituciones pues la existentes
no eran suficientes y que únicamente otorgara grados mayores y menores en
Teología, Filosofía y Derecho Canónico, y no en Derecho Civil”.
4. 28
de Abril de 1807: En tanto el Rey resolvía la disputa universitaria entre
Mérida y Maracaibo, fue nombrado en 1802, como nuevo Obispo de la Diócesis el
Dr. Santiago Hernández Milanés, quien de nuevo advirtió la carencia de unas
Constituciones para formar verdaderos Seminaristas. Se propuso redactarlas,
pero solo concluyó en unas normas de carácter administrativo. Dada la
determinación de 1806 del Rey Carlos IV, en 1807 el Obispo inventó e hizo creer
a los merideños que el monarca con esa cédula había establecido una
“Universidad a manera de Academia”. Una nueva falsedad de la Iglesia. Aquellas
disposiciones eran de 1806 eran muy claras: no habrá Universidad en Mérida.
Ello no ocurrirá hasta 1810.
5. 21
de Septiembre de 1810: La Junta Superior Gubernativa de Mérida, cinco días
después de haber decidido la Independencia de España y de Maracaibo, decretó la
creación de la Real Universidad de San Buenaventura de Mérida de los Caballeros
a partir de los estudios y catedráticos que existían en la ciudad, pero
agregando asignaturas que correspondían a una Universidad: Derecho Civil,
Medicina y Matemáticas, en tanto se elaboraban las Constituciones
correspondientes, siguiendo las que el Rey Felipe II había aprobado para la
Universidad de Caracas en 1725, cuatro años después de su fundación. La nueva
universidad venezolana solo funcionó durante dieciocho meses, en razón del
terremoto que azotó la ciudad el 29 de marzo de 1812 y el inicio de la guerra
de independencia con la retoma del poder por las fuerzas militares leales a
España. El 15 de marzo de 1832, veinte años después de esos sucesos, el
Presidente José Antonio Páez dispuso la reapertura de la Universidad con el
nombre de Universidad de Mérida, el nombramiento del Pbro. Dr. Ignacio
Fernández Peña, como primer Rector, encomendándole la redacción de los primeros
Estatutos universitarios, siguiendo lo que simón Bolívar había autorizado para
la Universidad de Caracas en 1827.
6. 21
de Septiembre de 1910: Con el nombre de
Universidad de Los Andes, conferido por el Presidente Antonio Guzmán
Blanco el 23 de septiembre de 1883, esta institución universitaria conmemoró el
21 de septiembre de 1910 el Primer Centenario su Fundación, durante la gestión
del Rector Ramón Parra Picón. Se designó una Comisión para la celebración,
presidida por el Catedrático Tulio Febres Cordero, quien, además de elaborar el
programa de los actos académicos y literarios correspondientes, diseñó la
Medalla conmemorativa de los cien años e incluso preparó el Menú de la Cena de
ese día para las autoridades e invitados especiales. En el Archivo Histórico de
la Universidad de Los Andes reposa el grueso expediente que registra y da
cuenta de lo acontecido. Así se mantuvo la situación hasta que el Arzobispo
Acacio Chacón Guerra, con motivo de los 150 años de la creación de la Casa de
Educación-Seminario de Fray Juan Ramos de Lora en 1935, cambió la verdadera
fundacional de la Universidad de 1810 por la de 1785, sin autorización alguna
de las autoridades universitarias, quienes aceptaron lo que en adelante se
conmemoraría hasta el siguiente momento histórico de 1958.
7. 17
de Septiembre de 1958 - 21 de Septiembre de 1960: Al inicio de la era
democrática, con la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, el Consejo
Académico de la Universidad de Los Andes (Actual Consejo Universitario),
presidido por el Rector Pedro Rincón Gutiérrez, decretó el 17 de septiembre de
1958 que la verdadera fecha de fundación de la ULA era la del 21 de septiembre
de 1810, y que se escogía ese día y mes para en adelante dar inicio anual a sus
actividades. Así se hizo, pues el 21 de septiembre de 1960 la Universidad
conmemoró su Sesquicentenario de creación. Nuevamente con actos y discursos que
reconocían lo acontecido en 1810 y 1910. Sin embargo, a fuerza de la tradición
impuesta por la Iglesia, la institución escogería el 29 de marzo para celebrar
incorrectamente su hecho fundacional, a pesar de las distintas advertencias que
se hicieron desde la Facultad de Humanidades y Educación y de historiadores,
universitarios e intelectuales merideños y venezolanos que comenzaron a señalar
ese error con escritos de rigurosidad científica. Realidad que se prolongó en
el tiempo, acentuándose a partir de 1981.
8.
29 de Marzo de 1985: A pesar de los señalamientos formulados por varios
universitarios acerca del falso Bicentenario que se había programado desde
1984, durante el último año del rectorado del Dr. José Mendoza Angulo, el
recién electo nuevamente Rector, Dr. Pedro Rincón Gutiérrez, se prestó a la
comparsa conmemorativa, olvidando que había sido el firmante del mencionado
decreto de 1958, orientado entonces por el historiador-documentalista de la
Universidad de Los Andes Eloy Chalbaud Cardona, su suegro. La razón para que
ambos rectores llevaran adelante la inconsistente celebración, en el orden
histórico, estuvo revelada por la intervención de Mons. Baltazar Enrique Porras
Cardozo, quien había llegado a Mérida en 1981 en la condición de Obispo Auxiliar
de la Diócesis de Mérida. Comprobado está, por declaraciones periodísticas, que
esta autoridad eclesiástica que fue el nuevo autor intelectual del desaguisado
acto conmemorativo, pues se hizo coincidir con la venida a la ciudad del Papa
Juan Pablo II en 1985, siendo el encargado de organizar la visita papal a
Venezuela. Ante el debate generado, la propia Universidad solicitó a la
Academia Nacional de la Historia una opinión al respecto, y ésta institución
rindió un Informe en el confirmó que la auténtica fundación aconteció el 21 de
septiembre de 1810 (“Informe de la Academia Nacional de la Historia sobre los
Estudios Superiores en Mérida”, Boletín de la Academia Nacional de la Historia,
269 (Caracas, enero-marzo de 1985), pp. 271-273).
9. 21 de Septiembre de 2010: Ante la
insistencia, desde la Cátedra Libre de Historia de la Universidad de Los Andes,
que coordinamos desde 2003 por designación del Consejo Universitario, se acordó
la realización del acto correspondiente para “rememorar”, que no para
“conmemorar” la correcta fecha fundacional. El Rector Mario Bonucci Rossini dio
unas palabras en las que reconocía lo que recordaba, siempre insistiendo en el
origen eclesiástico de 1785 de la ULA. El Discurso de Orden estuvo a cargo del
historiador de la Universidad Central de Venezuela Ildefonso Leal con el título
de “Dos siglos de historia de la Universidad de Los Andes”, en el que demostró
que efectivamente la creación de la institución universitaria merideña
aconteció el 21 de septiembre de 1810 (Actual. Investigación. Revista de la
Dirección de Cultura de la Universidad de Los Andes, 71 (Mérida, enero-abril
2011), pp. 9-28).
10. 1804-2026:
Estos dos años representan hitos historiográficos acerca de la discusión, sin
solución de continuidad en el tiempo. En 1804, el viajero francés Francisco
Depons dejó constancia en su memoria de la estadía en Venezuela lo siguiente:
“que en Mérida existía un Colegio Seminario desde 1785 y que para aquel año el
Consejo de Indias estudiaba si se establecía una Universidad o no en esta
ciudad”. En 2026, el historiador de la Universidad de Los Andes Alí Enrique
López Bohórquez sigue insistiendo y
demostrando, hasta la saciedad, que lo establecido por Fray Juan Ramos de Lora
el 29 de marzo de 1785 fue una Casa de Educación convertida en Colegio
Seminario Conciliar el 9 de junio de 1787 por disposición del Rey Carlos III y
que sería la Junta Superior Gubernativa de Mérida la autora intelectual y
material del establecimiento de una Universidad en Mérida. Entre uno y otro
autor, existe una extensa historiografía de más de cien autores: historiadores,
escritores, eclesiásticos y universitarios, dentro y fuera de Mérida, que han
reconocido y aceptado en estudios o señalamientos en diferentes trabajos que la
Universidad de Los Andes fue fundada el 21 de septiembre de 1810 y no en 1785.
Entre muchos otros: Tulio Febres Cordero, Juan Nepomuceno Pagés Monsant,
Guillermo Tell Villegas, Ramón Parra Picón, Gonzalo Picón Febres, Caracciolo
Parra Pérez, Humberto Tejera, Julio César Salas, Diego Carbonell, Roberto Picón
Lares, José Humberto Quintero, José Rafael Febres Cordero, Emilio Menotti
Spósito, Carlos Febres Pobeda, Antonio Spinetti Dini, Miguel Ángel Burelli
Rivas, Carlos Chalbaud Zerpa, Tulio Chiossone, Pedro Rincón Gutiérrez, Mariano
Picón Salas, P. N. Tablante Garrido, Carlos César Rodríguez, Ildefonso Leal,
Armando Rojas, Héctor García Chuecos, Leonel Vivas, Robinzon Meza, Bernardo
Celis Parra, Miguel Montoya Salas, Freddy Criollo Villalobos, William Lobo
Quintero, Ángel Lombardi, Pedro María Molina Márquez, etc.
Cerramos estos argumentos remitiendo a
la lectura de los documentos correspondientes a los expuesto en los dos
primeros volúmenes de la Historia de la Universidad de Los Andes del Eloy
Chalbaud Cardona (Mérida, Ediciones del Rectorado de la Universidad de Los
Andes, 1966-1968 y de algunos de nuestros estudios sobre los señalados diez
argumentos de Alí Enrique López Bohórquez: La fecha de fundación de la
Universidad de Los Andes. 21 de Septiembre de 1810. Reflexiones históricas e
historiografía comprometida. Mérida, Consejo de Publicaciones ULA, 2010, 376
p.; La Fundación de la Universidad de Los Andes.21 de Septiembre de 1810.
Estudio crítico e incómodo pero necesario. Mérida, Rectorado de la Universidad
de Los Andes Cátedra Libre de Historia de la ULA, 2011, 134 p.; y Un Siglo de
Historia de la Universidad de Los Andes. Mérida, Vicerrectorado Administrativo,
2011, pp. 7-122 y 163-235.
(*) Alí Enrique López Bohórquez: Dr. En
Historia (UCV, 2003). Coordinador de la Cátedra Libre de Historia de la
Universidad de Los Andes. Profesor Jubilado Activo de la Escuela de Historia
(1975-2026).