Mérida, Junio Lunes 08, 2026, 08:44 am
Los más recientes acuerdos acerca de la cooperación en
inteligencia artificial (IA) entre India y Canadá representan uno de los
intentos más concretos por parte de naciones distintas a los Estados Unidos, China
o la Unión Europea, para construir una arquitectura de IA. Esta iniciativa
constituye una prueba directa de la visión del primer ministro canadiense, Mark
Carney, a favor de nuevos marcos multilaterales apalancados por potencias de
ingresos medios. En especial en un contexto donde los Estados Unidos consolida
su capacidad de vanguardia, China escala sus sistemas estatales, y la Unión
Europea alcanza un marco jurídico común, por ende, las oportunidades para que
otros actores aporten al nuevo orden tecnológico se limitan y están cada día
más expuestas a frecuentes choques geopolíticos.
Al respecto, India forma parte de Pax Silica, una
iniciativa liderada por los Estados Unidos para coordinar cadenas de suministro
de semiconductores e IA, mientras que Canadá participa como observador. Y el
marco de cooperación bilateral que esperan alcanzar India y Canadá incluye
coordinación de infraestructura, movilidad de talento y gobernanza para avanzar
hacia una arquitectura más amplia de IA en el Indo-Pacífico.
Para esto se cuenta con acuerdos específicos que incluye
un convenio de investigación entre el Consejo de Educación Técnica de toda la
India (AICTE, en inglés) y el programa de becas del Indo-Pacífico para
canadienses, además de la finalización de un memorando de entendimiento
trilateral bajo la Asociación de Tecnología e Innovación entre Australia,
Canadá e India. De esta forma se espera lograr la complementariedad estructural
entre estas economías.
En este sentido, Canadá posee una capacidad de
investigación en IA de clase mundial, reservas de minerales críticos y
abundantes recursos energéticos, todos ellos estratégicamente significativos
para el hardware de la IA. Por su parte, India tiene un gran número de
graduados en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) del mundo, una
infraestructura pública digital en rápida expansión, junto con el interés
genuino de alcanzar soberanía en IA. Además, este país del sur de Asia ha suscrito
compromisos concretos con la cooperación internacional en la materia, como lo
demuestra su organización de la Cumbre de Impacto de la IA en la India 2026,
donde 90 países respaldaron la Declaración de Delhi.
Pero para que este esfuerzo bilateral llegue a buenos
resultados, ambos países deben avanzar hacia la alineación de una arquitectura
tecnológica robusta, condicionando su asociación a acciones y objetivos con
plazos definidos. Esto incluye establecer una base estatutaria para la
gobernanza de la IA, mediante una nueva legislación alineada con marcos
internacionales basados en el riesgo, como la Ley de IA de la Unión Europea o
el Marco del NIST de los Estados Unidos. Tambien acuerdos de uso y provisión de
minerales críticos, junto con voluntad política para gestionar el intercambio y
la movilidad del talento humano.
De esta forma, la construcción de un nuevo orden
tecnológico requiere que los países de ingresos altos y medios avancen más allá
de la retórica y establezcan marcos legales vinculantes, ya que la asimetría
normativa puede socavar la confianza bilateral a largo plazo. En esta etapa de
la transición tecnológica que vive el mundo, la complementariedad estratégica
solo se materializa cuando se integra en una visión holística que vincula
cadenas de suministro, movilidad de talento y gobernanza de datos bajo un mismo
paraguas institucional, intentar hacerlo de otra manera sólo termina en nuevos
y complejos discursos.
@ajhurtadob