Luego, y por casi una hora, Trump contestó preguntas de los periodistas estadounidenses y argentinos, entre ellos Clarín. Ante una pregunta sobre si el apoyo de EE.UU. dependía de los resultados de las próximas elecciones legislativas, el republicano comparó la situación argentina con la relación que mantiene con Nueva York, por la candidatura del opositor Zohran Mamdani. "No voy a mandar un montón de dinero a Nueva York", comparó. "No voy a ser generoso con un comunista que toma el dinero y lo arroja por la ventana. Son billones de dólares", siguió el paralelismo.
"También es así con la Argentina. Si Milei no gana, creo que sé con quién va a competir. Es de extrema izquierda, una filosofía que metió en este problema en Argentina. Si Milei pierde, no seremos generosos con Argentina". No quedó claro a qué candidato se refería.
Luego le dio la palabra a Bessent. "Estamos confiados en que al presidente y su coalición les va a ir bien en las elecciones", dijo Bessent. "Esta ayuda está sujeta a políticas económicas fuertes. Volver a las políticas fallidas del peronismo genera que Estados Unidos reconsidere la situación", agregó el funcionario.
Luego Trump profundizó y pareció referirse a una posible reelección de Milei: "Si pierde, no seremos generosos", dijo. Desde Buenos Aires, el vocero Manuel Adorni y Santiago Caputo salieron a aclarar que Trump se había referido al 2027. "Clarísimo el presidente Trump: Si en 2027 Argentina retrocede, Estados Unidos dejará de apoyarnos", señaló el asesor.
"Las elecciones serán muy pronto. Es una gran elección, será vista por todo el mundo porque hizo un gran trabajo", dijo Trump. "La victoria es muy importante. Las encuestas te dan bastante bien, pero creo que serán aún mejores después de esto".
"Nuestros acuerdos están sujetos a quién gane las elecciones. Porque con un socialista es muy diferente hacer inversiones", profundizó el republicano.
En el almuerzo estaban presentes el canciller Gerardo Werthein; el ministro de Economía, Luis Caputo; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei y el embajador argentino en Washington, Alec Oxenford.
Por el lado de Estados Unidos, además de Trump y Bessent, estaban el vicepresidente JDVance, el secretario de Estado Marco Rubio, la jefa de Gabinete Susie Wiles, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el representante de Comercio Jamieson Greer, el secretario de Energía Chris Wirgt y el embajador en Buenos Aires Peter Lamelas.
Por un cambio de agenda de última hora de la Casa Blanca, Milei no se reunió a solas en el Salón Oval, como estaba originariamente programado, porque Trump canceló la bilateral que tenía programada con Milei antes del almuerzo. Igualmente se sacaron en el simbólico despacho una foto juntos, la imagen que el argentino tanto buscaba.
No hubo explicaciones oficiales de la Casa Blanca sobre el motivo del cambio de planes, y los periodistas acreditados al evento se enteraron del cambio sorpresivo cuando ingresaron a la sede del gobierno estadounidense.
En la agenda original, Milei iba a ser recibido por Trump a las 14, hora argentina, y luego irían juntos al Salón Oval para sostener una bilateral a solas de unos 15 minutos, donde el jefe de la Casa Blanca suele presentarse ante los periodistas brevemente con su invitado. Allí, Milei obtendría su foto tan deseada en la icónica oficina de los presidentes estadounidenses.
Por razones que aún no se informaron, Trump decidió suspender la reunión y pasó directamente al almuerzo de trabajo.
Trump llegó cansado este martes cerca de las 3 de la madrugada, luego de un viaje vertiginoso por Israel y Egipto por el acuerdo de paz en Oriente Medio. Por la tarde, Trump y Milei estarán en el homenaje de Charlie Kirk, el influencer de derecha que fue asesinado en septiembre.
Milei pasó la noche en la casa de huéspedes del presidente de los Estados Unidos, la histórica Blair House.
Fue la cuarta vez que Trump y Milei se encontraron cara a cara desde que fue elegido presidente, pero se trató de la primera cita oficial en la Casa Blanca. Primero se vieron en Mar a Lago, en diciembre, cuando el republicano no había asumido. Luego se reunieron brevemente en febrero en los márgenes de una reunión conservadora en las afueras de Washington y más tarde, en septiembre, en Nueva York.
El presidente tiene previsto partir de regreso a la Argentina este martes por la noche, para aterrizar en Buenos Aires a las 8 de la mañana. /Paula Lugones /Clarín