Mérida, Abril Sábado 18, 2026, 06:00 am
La ONG Provea calificó este lunes como «indispensable» una revisión profunda del salario mínimo en Venezuela, el cual se mantiene en 130 bolívares mensuales.
Al tipo de cambio oficial, esta cifra equivale a unos 37 centavos de dólar, un monto que la organización considera insuficiente para garantizar la vida digna y que requiere una nueva metodología de cálculo para rescatar los derechos laborales.
«Venezuela solo podrá avanzar hacia el encuentro y la convivencia cuando se reconozcan las necesidades de la población trabajadora y se respeten los espacios de diálogo social», subrayó Provea a través de su cuenta en X.
Este pronunciamiento responde a la propuesta de Monitor Sindical, plataforma que agrupa denuncias gremiales y que ha planteado fijar el salario mínimo en Venezuela inicial en 200 dólares.
A pesar del reclamo social, diversos economistas argumentan que un aumento masivo resulta «inviable» en el corto plazo debido a la enorme carga de empleados públicos y pensionados que dependen directamente del Estado.
No obstante, los expertos coinciden en que el salario mínimo en Venezuela podría incrementarse por encima de los niveles actuales si se ajustan los ingresos nacionales de forma eficiente.
Provea recordó que el país acumula tres años y diez meses sin un ajuste salarial base, marcando el periodo de estancamiento más prolongado en casi tres décadas.
La ONG denunció que tanto el sueldo base como las pensiones permanecen «anclados» desde marzo de 2022, lo que ha provocado un deterioro acelerado en la calidad de vida de las familias venezolanas frente a la inflación persistente.
La política de bonificaciones sin incidencia laboral
En lugar de ajustar el salario mínimo en Venezuela, el Ejecutivo ha centrado sus esfuerzos en una política de bonos que no computan para prestaciones, vacaciones o aguinaldos.
Actualmente, estos pagos suman un total de 160 dólares mensuales distribuidos de la siguiente manera:
Ambos montos se depositan en bolívares según la tasa oficial del día, pero al no tener incidencia salarial, los trabajadores ven mermados sus ahorros y beneficios a largo plazo, manteniendo la base del sistema de seguridad social en niveles críticos de precariedad.
Con información de EFE/El Nacionalista