En 2010, la Iglesia católica obtuvo de Raúl Castro (2006-2018) la libertad de unos 130 presos políticos, entre ellos los 75 de la llamada "primavera negra", una oleada de represión lanzada en 2003 contra la disidencia.
Cuba es uno de los pocos países de América Latina en recibir la visita de tres papas: Francisco en 2015, para tender puentes entre el país comunista y la superpotencia capitalista; Juan Pablo II en 1998 y Benedicto XVI en 2012.
Trump declaró que estaba estudiando una "toma de control amistosa" de Cuba, sin precisar los detalles de una operación de ese tipo.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, de origen cubano, declaró que Cuba debía "cambiar drásticamente".
Trump insiste en que está en marcha un proceso de negociación con altos funcionarios de la isla, pero La Habana niega la existencia de estas conversaciones, aunque insiste en su disposición a un diálogo con Estados Unidos "sin presiones" ni "injerencia".
Desde enero, Estados Unidos impone un bloqueo energético a Cuba, invocando una "amenaza excepcional" para la seguridad nacional estadounidense desde esta isla comunista situada a solo 150 km de las costas de Florida.
Como consecuencia, la isla de 9,6 millones de habitantes sufre por la falta de combustibles y cortes de electricidad recurrentes.
Con información de AFP