Mérida, Septiembre Martes 01, 2026, 12:11 am
A mis años y después de haber visto pasar tantas aguas bajo los puentes de esta universidad, ya nada debería sorprenderme, pero el espectáculo actual es de antología.
Llevo semanas viendo a algunos desesperados dedicados a una faena necia para enlodar a Virgilio Castillo con toda clase de fábulas, endilgandole asuntos que ni siquiera le competen a la APULA o al IPP. El remate del sainete es un video donde aparecen, nada más y nada menos, que Aldeni Viloria y Luis Loaiza, a quienes conozco perfectamente, pretendiendo dar lecciones de moral republicana y pulcritud académica. Hay que tener la cara bien dura y el sentido del ridículo completamente atrofiado para sacar una barrabazada como esa.
Ese video no necesita réplica, pero ha tenido miles de comentarios que señalan la realidad universitaria y en los que se defiende solo a favor de Virgilio y su equipo. Cuando personajes con semejante prontuario asumen la vocería del ataque, el panorama no deja lugar a dudas y queda clarísimo de qué lado están las mafias y de qué lado está la gente decente de esta Universidad.
Si yo fuera Virgilio, ni me molestaría en gastar un solo centavo en agencias de publicidad. ¿Para qué? si estos genios de la difamación le están haciendo el trabajo completo y de gratis. Creyeron que con esa puesta en escena lo iban a liquidar, y lo único que lograron fue recordarle a toda la ULA por qué no se puede votar por otros candidatos. Que ese par de joyas encabece la comparsa es el mejor endoso y el certificado de solvencia más barato que candidatura alguna podría soñar.
Sigan grabando videos, muchachos, que con cada disparate le suman cincuenta votos más a los impulsores de la transformación universitaria. Si le pusieran tanto empeño a generar propuestas universitarias como le ponen a generar novelas contra Virgilio, estarían en otro sitial dentro de la universidad y capaz no tendrían que buscar tantas medidas desesperadas para tratar de bajarlo a su nivel
(*) Profesor Jubilado ULA