Mérida, Junio Jueves 11, 2026, 08:43 pm
RUBEN DARIO
VILLAFRAZ
@rubenvillafraz
El alba de este comienzo de semana nos estrenaba con la lamentable noticia del fallecimiento de un gran aficionado a los toros, que lejos de su señorial porte, su cuidado verbo para expresarse y su don de gente, se granjeó el respeto y cariño de todos quienes le conocieron. No en vano era considerado toda una referencia en cuanto a historia de la Tovar que estos últimos años se nos ha ido en el recuerdo de quienes han sido hijos de esta tierra, prolífica de grandes hombres y mujeres.
Se trata del fallecimiento, victima de una dolencia cardiaca, de don Mario Rosales Altuve, aficionado de pro, perteneciente a una gran familia que ha tenido relación y protagonismo con todo lo que ha sido la Tovar de gran parte del siglo pasado en adelante, hasta la presente fecha. Su fallecimiento, victima de un infarto que no superó el pasado viernes, enluta a gran parte del taurino y cultural de todo el Valle del Mocotíes, pues sin duda alguna don Mario Rosales era y fue todo un personaje, versado, culto, educado y en especial un caballero a carta cabal, gran amigo, luchador por lo mejor para su Tovar del alma e intachable conducta, tal y como lo definen muchos quienes le conocieron a lo largo de sus 82 años de feliz y prolífica presencia terrenal.
Miembro de la Comisión Taurina de Tovar por varios periodos, su sapiencia no pasaba desapercibida, esa que impregnaba de costumbrismo cualquier tema que se entablara con él. Gran conversador, era un lujo compartir anécdotas documentadas, porque eso sí era, un libro abierto del saber.
Desde estas líneas, nos unimos al dolor que implica su perdida física, más no el recuerdo de quienes compartieron con él, en especial, a nuestro buen amigo, Darwin Rosales Devia, sobrino de don Mario Rosales, quien desde tierras alicantinas no oculta su tristeza por la partida de un gran hombre.
El torerísimo desplante de Calamaro en Cañaveralejo ante la censura anti
El cantante argentino y activista taurino Andrés Calamaro defendió sin complejos una vez más la tauromaquia. Esta vez fue en Cali (Colombia), el pasado sábado, en la plaza de toros de Cañaveralejo, donde el sábado ofreció un concierto dentro de su gira Latam-Europa 2025, según relata el portal APLAUSOS.es.
Cuando los primeros acordes de su mítico tema "Flaca" comenzaron a sonar, Calamaro se dirigió al público para dedicar la canción "a todos los toreros, ganaderos, banderilleros y aficionados que se quedan sin trabajo porque votaron para eso, para dejarlos en la calle". En ese momento, parte del público, comenzó a silbar y el cantante reaccionó diciendo: "Lo siento. Están cancelados y bloqueados. Hasta nunca", según apuntan diferentes medios. Seguidamente, abandonó el escenario durante dos minutos antes de volver para terminar con el repertorio que tenía previsto tocar.
Este lunes, en su perfil en
Facebook, Andrés Calamaro ha escrito un alegato en favor de los toros y de la
libertad que reproducimos a continuación: "No sé si los aficionados
son mayoría en Colombia pero tampoco la literatura es mayoritaria y de momento
no se queman libros y la biblioteca sigue abierta. Los cines claudicaron frente
a las plataformas y la internet y no es algo que haya que celebrar.
Curiosamente los aficionados somos decentes y educados padres de familia que
jamás maltratamos animales, pero los animalistas no saben hacer otra cosa que
insultar y desear sangrientas consecuencias para quienes elegimos libremente
qué hacer con nuestro tiempo. Sí, el único razonamiento que tienen es insultar.
No hay mucho más que decir. Anoche dimos el recital completo, dejé dos minutos
en el escenario en un pasaje instrumental y ejecutamos las veintidós canciones
del repertorio completo. Cali jamás votó ni fue a referendo para cerrar la
plaza, esto ocurre con la complicidad de la ignorancia adolescente de una
minoría y luego son movidas políticas para tejer alianzas y sumar una mayoría.
Colombia es taurina como es musical, es tradicional, cultura, trabajo y libertad.
Eso no va a cambiar. Nótese la educación exquisita de la argumentos y luego la
violencia infantil infame de los argumentos de los fresas del falso progresismo
superficial".