Mérida, Agosto Viernes 14, 2026, 01:05 am
ZABALA DE LA SERNA
Diario EL MUNDO de Madrid
José Nelo (Venezuela, 1955),
Morenito de Maracay en los carteles, adquirió fama en los ruedos de España de
los años 80 con su espectacularidad en banderillas. Hasta tal punto, que lo
apodaron El Rey del quiebro. Formó parte del cartel de banderilleros junto a
Luis Francisco Esplá y el francés Nimeño II, una terna internacional que
conquistó todas las ferias.
Morenito toreó mucho en Madrid y
rindió su Puerta Grande el 2 de agosto de 1987. Un día le hizo un corte de
mangas al sector más duro de la plaza venteña, por entonces la Andanada del
«8», precursora del Tendido del «7», y se armó la tremolina. «Aló», dice al
otro lado del teléfono desde su Venezuela devastada por los terremotos y el
chavismo.
- ¿Cómo está Venezuela después de
los terremotos?
Venezuela se encuentra mucho más
apagada de lo habitual debido al inmenso dolor y al susto que dejó la tragedia.
A todos los venezolanos les ha quedado una sensación constante en la cabeza de
que la tierra vuelve a temblar ante cualquier leve movimiento.
- ¿A usted dónde le cogió?
Me cogió en mi apartamento en
Maracay. Fue algo realmente horrible; en ese momento no sabía ni qué pensar y
creí que el edificio se vendría abajo.
- ¿A qué se dedica Morenito de
Maracay ahora en esta etapa de su vida?
Estoy tranquilo, organizando
cosas y esperando que haya movimiento en la plaza de toros local, que la están
terminando de arreglar y está quedando muy bonita. Me mantengo a la
expectativa, "detrás de la mata", esperando ver qué planes surgen con
la plaza y resolviendo mis asuntos pendientes con calma.
- ¿Cómo es la situación de la
tauromaquia y del toreo en Venezuela ahora mismo?
Está muy parada y abandonada, con
la única excepción de ferias como las de Mérida, San Cristóbal y Tovar, que
hacen un gran esfuerzo organizativo. La fiesta está muy apagada debido a la
compleja situación política, la crisis económica y las constantes revueltas del
país. Sin embargo, la afición sigue existiendo y está a la espera de que la
situación general del país mejore.
- Llegó a España en 1977. ¿Qué
recuerdos tiene de entonces?
En realidad llegué en 1976. Esos
momentos los recuerdo como lo más bonito de mi vida por la enorme ilusión y el
sueño que llevaba de ser torero. Conocí a Suárez Merino gracias al actor Rafael
Ponce, con quien viajé. Pasé mucha fatiga durante los primeros meses en España
hasta que los conocí a ellos y, posteriormente, a mi apoderado Luis Álvarez.
- Luis Álvarez fue el hombre
clave de su carrera.
Fue absolutamente clave en mi
carrera y en mi vida en general. Tenía una afición inmensa y una mente
privilegiada; siempre estaba entrenando, revolucionando el ambiente, hablando
con empresarios por las mañanas y consiguiendo toros de los ganaderos. Gracias
a su incansable esfuerzo, logramos meternos de lleno en las temporadas taurinas
españolas.
- Y consiguió que usted tomara la
alternativa en Barcelona en 1978 con un cartel de figuras como Dámaso González
y José Mari Manzanares.
Así es, fue una gran oportunidad
y desde ahí fuimos tirando hacia adelante en la profesión.
- Siempre se reivindicó como
mucho más que un torero banderillero. El Rey del quiebro le llamaban. ¿Quiso
llevar su toreo más allá de esa etiqueta?
Mi ilusión de mayor era torear
con sentimiento y expresar lo que de verdad llevaba dentro. Sin embargo, el
toreo de arte puro y bonito es algo con lo que se nace, como en el caso de
Morante. En mi situación, las circunstancias nos obligaban a arrear para no
perder el tiempo, ya que no estábamos en posición de exigir las ganaderías que
mejor embestían. Solíamos lidiar ganaderías difíciles y duras, como las de
Pablo Romero o Cuadri, que se paraban mucho o apretaban demasiado. Terminaban
desbaratando nuestra ilusión de realizar un toreo más pausado en Madrid.
- Pero lo que le dio contratos
fue el cartel de los banderilleros, confirmando su alternativa en Madrid con
Esplá y Nimeño (feria de San Isidro, 1981).
Correcto, fue una genialidad de
Luis Álvarez. Coincidimos en Salamanca con Nimeño y empezamos a banderillear y
hacer recortes a las vacas. Lo que llamó mucho la atención. De ahí nació
nuestra confirmación en Madrid, en la feria de San Isidro, de 1981 con toros de
Félix Íñiguez. El cartel tuvo un éxito rotundo por las banderillas y esa tarde
le di a un toro uno de los mejores quiebros de mi vida, ganando el célebre
Premio Mayte Commodore al mejor par. Ese cartel nos abrió muchísimas puertas y
nos permitió torear una gran cantidad de corridas por toda España.
- ¿Y lo de El Rey del quiebro de dónde
vino?
Fue un invento publicitario de
Luis Álvarez al ver la tremenda aceptación que tenía en el público. Yo
perfeccioné la suerte del quiebro tras sufrir una grave cornada que me partió
el aductor derecho. Al día siguiente debía torear en Bilbao con un toro enorme
y potente de Saltillo. Como apenas podía moverme debido a la lesión, intenté
poner las banderillas normales, pero al fallar escuché a un espectador
recriminarme airadamente. Eso se me grabó en la mente, así que decidí quebrarle
al toro tres veces seguidas para poder cumplir. A partir de ese día empecé a
entrenar el quiebro a diario y me consagré con esa especialidad.
- Tuvo mucho cartel en Madrid,
hasta el punto que el 2 de agosto de 1987 abrió la Puerta Grande.
Venía de torear de forma muy continuada
por el Norte y en Madrid saltó un toro de Cobaleda que transmitió muchísimo.
Fue un momento clave donde pude torear con todo el sentimiento que llevaba
dentro, logrando un triunfo muy bonito que caló hondo en la afición.
- ¿Cómo era el público de Madrid
en ese entonces?
Siempre ha sido un público
sumamente duro, exigente y de una enorme categoría y respeto. Ganarse a
sectores como la Andanada del "8" (que antes era el más duro, germen
del Tendido del "7") era una tarea sumamente complicada.
- Sé que tuvo un percance y un
enfrentamiento muy fuerte con ese tendido en una corrida.
Así es, fue una de las
situaciones más angustiosas de mi vida. Venía de sufrir una cornada con dos
trayectorias en la pierna en Sanlúcar de Barrameda que fue televisada un
domingo. El médico de allí me curó muy mal y para el miércoles ya me encontraba
con fiebres altísimas en Madrid. Terminé llamando de urgencia al prestigioso
doctor Máximo García de la Torre, quien al operarme de nuevo descubrió que
todavía tenía tierra dentro de la pierna. A pesar de haber sido operado de
urgencia el miércoles, me presenté a torear la corrida de la Prensa esa misma
semana.
- ¡Qué barbaridad! ¿Y cómo
reaccionó la plaza?
El público estaba muy a la
defensiva y molesto conmigo en mi primer toro, pero en el segundo me entregué
por completo y logré una gran faena. Aunque pinché al toro y perdí las orejas,
la plaza entera, a excepción de ese tendido duro, se volvió loca de entusiasmo.
Me obligaron a dar la vuelta al ruedo con el traje de luces blanco
completamente empapado en sangre de mi pierna abierta. Al pasar por el
"8", que me estaba insultando muy feo, me piqué tanto que les di la
espalda para no saludarlos. Finalmente, ya en el callejón, no aguanté la
presión de sus provocaciones y les hice un corte de mangas disimulado, lo que
desató un alboroto tremendo con el resto del público defendiéndome.
- ¿Alguna vez se metieron con el
color de su piel en alguna plaza con insultos racistas?
Curiosamente, en mis más de 20
años toreando en España, sólo escuché un comentario despectivo en un pueblo.
Eso generó un altercado rápido de mi cuadrilla y de Luis Álvarez, pero fuera de
eso, jamás sufrí racismo. Al contrario, siempre he sentido un cariño y respeto
inmenso y muy especial por parte de la afición española, algo que todavía hoy
me impresiona cuando visito los pueblos de España.
- ¿Cree que el toreo y la vida le
han sido nobles?
Sí, sumamente nobles e
importantes. Disfruto mucho de este legado ahora que ya tengo más de 70 años.
Me queda la satisfacción de haber recibido tanto cariño; a veces incluso me
daba vergüenza porque la gente me reconocía y me saludaba efusivamente por la
calle a mí antes que a mi gran amigo César Rincón, a pesar de sus inmensos
triunfos en Madrid.
Corrida televisada por Telemadrid este domingo en diferido
Otro festejo para este domingo, se agrega a la parrilla de retransmisiones que por estos días circunscriben el mapa taurino en ruedos ibéricos. Es el caso que en punto de las 4 de la tarde, en diferido, se esté apreciando las incidencias de la corrida de la Feria de la Virgen del Roble en la localidad madrileña de Cenicientos que por la señal de Telemadrid estarían llevando a todo el mundo.
El cartel llama la atención por la juventud y veteranía te la terna, como lo son la lidia de reses del hierro de don Victoriano del Río y Toros de Cortés para el extremeño José Garrido, el toledano Álvaro Lorenzo y el peruano Joaquín Galdós.
Será minutos después que así mismo, por la señal de Canal Sur Televisión hayamos visto desde la 1 de la tarde en directo desde Sanlúcar de Barrameda la Corrida Magallánica, en la que se estarían lidiando reses del mítico hierro de Miura para el gaditano Octavio Chacón, el sevillano Pepe Moral y el portuense Daniel Crespo.
Una rematada Feria de San Mateo de Logroño anuncia carteles
La empresa Toreo, Arte y Cultura Bailléres & Martínez Flamerique S.L. ha dado a conocer las combinaciones oficiales de la Feria Taurina de San Mateo 2026, una edición especialmente significativa al coincidir con el 25º aniversario de la inauguración de la plaza de toros de La Ribera y para la que se ha confeccionado una programación a la altura de la efeméride. El ciclo se celebrará entre los días 20 y 25 de septiembre. El ciclo estará compuesto por cuatro festejos dentro del abono: dos corridas de toros, una corrida concurso de ganaderías y una corrida de rejones, además del Concurso de Recortes “Maestros de la Calle” y las tradicionales vaquillas y festejos populares.
Entre los principales nombres de la feria destacan Morante de la Puebla, Roca Rey, Alejandro Talavante y Daniel Luque, junto a una nueva generación representada por Borja Jiménez, Diego San Román, Aarón Palacio y Fabio Jiménez. Aarón Palacio regresará a La Ribera después de proclamarse triunfador de la Feria de San Mateo 2025.
La presencia riojana tendrá un peso destacado en los carteles con Diego Urdiales, que volverá a hacer el paseíllo ante su afición; el matador Fabio Jiménez y el rejoneador calagurritano Sergio Domínguez.
Uno de los grandes alicientes de esta edición será la corrida concurso de ganaderías del martes 22 de septiembre, en la que se lidiarán toros de Garcigrande, Alcurrucén, Ventana del Puerto, Domingo Hernández, García Jiménez y Carmen Lorenzo para Morante de la Puebla, Alejandro Talavante y Fabio Jiménez.
La feria comenzará el domingo 20 con la corrida de rejones de Romão Tenorio para Sergio Domínguez, Guillermo Hermoso de Mendoza y Sergio Pérez de Gregorio. El lunes 21, Diego Urdiales, Roca Rey y Aarón Palacio lidiarán toros de Juan Pedro Domecq, mientras que el miércoles 23, Daniel Luque, Borja Jiménez y Diego San Román se enfrentarán a los toros de Fuente Ymbro.
La programación se completará el
viernes 25 de septiembre con el Concurso de Recortes “Maestros de la Calle”.
Además, del 20 al 25 se celebrarán las tradicionales vaquillas y festejos
populares, con entrada gratuita hasta completar aforo.