Mérida, Octubre Jueves 01, 2026, 05:23 pm
ZABALA DE LA SERNA
Diario EL MUNDO de Madrid
- El verano ha sido de una
voracidad en el triunfo extraordinaria y una regularidad insultante en todas
las plazas. ¿Es el fruto natural de lo que proyectabas o solo hacía falta
tiempo para que llegara este momento?
Hacía falta tiempo y sigue
haciendo falta porque queda un largo camino por recorrer. Llevo solo un año y
medio de alternativa y me queda muchísimo por evolucionar, profundizar en mi
concepto y corregir errores. Mi carrera ha sido más frenética de lo habitual,
con menos tiempo para asimilar todo lo que pasaba. El toreo exige alcanzar esa
madurez más rápido de lo normal para asumir compromisos y acoplarte al ritmo de
la temporada. En ese sentido, se ha visto una evolución en mi concepto y una
mentalización más fuerte, apoyada en parte por el tiempo que estuve parado tras
la cornada de Santander.
- Hablamos de tiempo, pero con un
año y medio de alternativa, existe la sensación de que todos esperábamos todo
con una urgencia que no se ha dado en otros casos.
La sociedad actual es impaciente
porque todo está al alcance de la mano y muy mediatizado, lo que no deja tiempo
para paladear el propio concepto. Al estar iniciando mi carrera y buscar el
triunfo diario, muchas veces, ante toros que no permiten torear bien, hay que
tirar de otros recursos para puntuar todos los días. Es una lucha interna entre
asentarte en la pureza que buscas y responder a la exigencia de triunfar ante
cualquier tipo de ganado, hasta adquirir el oficio necesario para sacar tu
estilo de forma impactante.
- El maestro Capea me comentaba
que a él le ocurría algo similar cuando irrumpió en el toreo: la necesidad del
triunfo diario llevaba críticas por la velocidad de su toreo, el abuso de
recursos debido a la urgencia de triunfar diariamente. ¿Te sientes identificado?
Totalmente. El maestro Capea ha
sido una de las figuras clave en las que más me he mirado; fue quien me regaló
mi primera espada de matar. Aunque me emociona más el toreo de sentimiento,
pureza e improvisación por encima del técnico o poderoso, la urgencia y
responsabilidad por el triunfo obligan a tomar otros caminos para golpear
fuerte en los grandes carteles. Ante toros de menor opción hay que recurrir a
la técnica, tal como le ocurrió al maestro en sus inicios antes de alcanzar la
madurez y la estabilidad donde surgen las cosas más bonitas.
- De este verano se recuerdan
tardes como la de Santander, bautismo de sangre, y la de Bilbao, donde
Barquerito escribió que habías pasado de torero precoz a torero hecho. ¿Cómo
recuerdas esas tardes?
No suelo leer nada. Ni para lo
bueno, ni para lo malo. Te leí a ti y a él. Santander me dio mucho, pero Bilbao
fue de las tardes más importantes de toda la temporada. Cuando logras dejar la
presión a un lado y te centras en disfrutar del toreo que te gusta, las tardes
tienen mayor impacto. En Bilbao, plaza exigente, pude cuajar a un sobrero bravo
con profundidad y quedarme en el sitio, además de mostrar paciencia con el
primer toro. Fue una tarde muy completa que trascendió en mi carrera.
- La espada falló ese día en
Bilbao, pero en el resto del verano ha sido determinante. ¿Cuántas horas le has
dedicado y cuánta obsesión te han causado los fallos?
Le he dedicado muchísimo tiempo
porque me pesaba no redondear tardes clave, como la encerrona como novillero en
Madrid. A principio de temporada probé un carretón de entrenamiento en casa de
un compañero, encontré el sitio y encargué uno exacto; ha sido la mejor
inversión que he hecho. Entro de 10 a 15 veces por la mañana y otras tantas por
la tarde, enfocado en repetir la técnica con calma para no precipitarme al
entrar a matar.
- Vuelves a Madrid para confirmar
alternativa, tras tu despedida como novillero con seis novillos en 2025.
Recuerdo la tarde de entrega absoluta, más allá de los aciertos y errores, la
espada especialmente, pero sobre todo un trato despiadado. Te pitaron hasta
irte a porta gayola. ¿Cómo lo viviste?
Tengo un recuerdo muy bonito y de
mucho orgullo. A pesar de que no salieran las cosas redondas, fue una lección
de vida sobre mantener la fe y no rendirse. Hubo división en los tendidos y
pitos, pero lo peor para un artista es la indiferencia. Desatar emociones y
mantener la atención del público durante toda la tarde me dio satisfacción. Fue
duro en lo personal al terminar, pero me hizo crecer interiormente.
- Psicológicamente demuestras
estar preparado al transformar un recuerdo duro en algo positivo. ¿Llegaste con
esa mentalidad desde el principio?
Hablé con gente de experiencia,
como el maestro Juli, para liberarme del miedo y la presión. Me mantuve
concentrado en dar la vuelta a la tarde y convencer al público y a mí mismo. Si
hoy tuviera que encerrarme con seis toros en Las Ventas tal vez sentiría más
miedo al ser consciente de mi posición, pero ese día la mentalidad positiva me
mantuvo centrado.
- ¿Consideras que fue un error de
planteamiento, una precipitación?
No considero que fuera un error.
Darme a conocer a un público más amplio sirvió como trampolín para que los
empresarios me contrataran en el verano. Fue una oportunidad y un privilegio
que volvería a repetir mil veces.
- ¿Sientes que has enterrado
definitivamente la etiqueta de "niño prodigio"?
Intento mantenerme al margen de
las redes y la prensa, pero creo que sí se va apagando. Responder en los
grandes compromisos y mostrar evolución ha hecho que la gente vea al torero.
Nunca me consideré un niño prodigio, sino un niño con mucha afición.
- Roca Rey te ha dado mucha
cancha pero eso implica también una exigencia. ¿Cómo es competir con él de
manera continuada?
Es un gran privilegio y un
trampolín. Las tardes con Roca Rey se viven como días grandes, con ambiente de
triunfo en la plaza que me sirve para conectar con el público joven y menos
habitual. Son tardes muy exigentes porque no afloja en ninguna plaza, pero esa
competencia directa en quites e inicios me motiva a sacar una versión más
potente de mí mismo para estar a su altura.
- Tras San Isidro afirmé el mayor
triunfo de la llamada generación del relevo fue precisamente el tuyo.... ¿Crees
que dejar pasar la feria te benefició?
Sí, fue un acierto. Necesitaba
adquirir mayor rodaje, oficio y sitio con toros de trapío en distintas ferias
antes de asumir la responsabilidad que merece la afición de Madrid. Toda esa
preparación me permite llegar ahora a mi confirmación en un momento mucho más
sólido para mostrar mi concepto.
- Se ha especulado sobre un
cambio de apoderado con Juan Bautista. ¿Qué hay de cierto en esos rumores?
Esos rumores no tienen
fundamento; mi relación con Juan Bautista es excelente. Confío en él desde que
apostó por mí a los 12 años. Ha hecho un planteamiento magnífico de mi carrera,
formamos un gran binomio y espero seguir cumpliendo sueños a su lado.
- ¿Es el cartel que soñabas para
tu confirmación de alternativa en Madrid (Emilio de Justo como padrino, Víctor
Hernández de testigo y los toros de Victoriano del Río?
Es un cartel muy completo con
tres toreros de estilos distintos que encajan con la afición de Las Ventas, lo
que supone un atractivo más para apretar. La ganadería es exigente y respetada
en Madrid, por lo que afrontó la tarde de la Feria de Otoño con máxima ilusión.
Agenda taurina para este fin de
semana
Pocos comparados con semanas
anteriores, los festejos que esta semana tendremos en parrilla de programación,
donde destaca las corridas de rejones de Zafra y Úbeda, por las señales de
Canal Extremadura y Canal Sur Televisión.
Sábado 3 de octubre. 11:45 de la mañana. CANAL EXTREMADURA. Desde Zafra
(Badajoz). Corrida de Rejones – Feria de San Miguel – Toros de María Guiomar
Cortés de Moura para João Salgueiro, Diego Ventura y Leonardo Hernández.
oooooOOOOOooooo
Domingo 4. 11:30 de la mañana. CANAL SUR TELEVISIÓN. Desde Úbeda
(Jaén). Corrida de Rejones. Toros
murubeños de Fermín Bohórquez para Rui Fernandes, Diego Ventura y Duarte
Fernandes.
Domingo 4. 12:30 del mediodía. À PUNT. Desde Villena (Alicante).
Circuito de Novilladas con picadores de la Comunidad Valenciana de la Fundación
Toro de Lidia – Final. Novillos de Aída Jovani para Javier Cuartero, Marco
Polope e Ian Bermejo.