Mérida, Marzo Miércoles 11, 2026, 11:52 pm
En el superbowl estadounidense (súper
tazón, o súper totuma, como prefiero llamarlo humorísticamente yo) se vio aquel
dicho de que hay quien es capaz de sacarse sus dos ojos para que el enemigo se
saque uno. Fue triste ver que, supuestamente para representar a los latinos
fuese elegido ese espécimen con cero talento (nombre artístico en inglés) que
ni siquiera habla bien su propio idioma. Este “artista” es un calculado
producto del proceso de degradación cultural al que hemos sido sometidos, y
cuyo origen es rastreable en la estrategia de destrucción de todo lo bueno y
hermoso de la cultura occidental para promover un producto creado por una
agenda de ingeniería social para promover los ideales de la hartante y penosa
cultura woke.
Sí,
se impuso a alguien que ya desde su anuncio, con meses enteros de anticipación,
recibió rechazo en redes tanto de los mismos latinos como de los
norteamericanos. La respuesta para todos, supuestamente dada por el mismo
artista, fue: "tienen cuatro meses para aprender español si quieren entender
sus letras".
Enfatizo:
esto fue, o es, un movimiento de ingeniería social, propaganda pura y dura, que
incluyó satanismo, iconografía LGBT,
mensajes contra el ICE, contra el Gobierno de EE.UU., pero nada en contra de las violaciones
de derechos de la izquierda en cada una de las naciones donde gobierna. Además
del hecho de presentar una pésima imagen de lo latino, y verdaderos
antivalores.
Reitero:
esta degradación cultural corresponde a una agenda rastreable: “¿quién maneja a
Bad bunny? Vamos a lo a lo importante. ¿Por qué este fenómeno global? ¿Por qué? Vamos a ver, Bad Bunny es manejado
(...) por la productora Rimas Entertainment, cuyo propietario, escúcheme bien,
es Rafael Jiménez Dan, ese que ustedes están viendo ahí, ex viceministro del
gobierno de Hugo Chávez desde el 2006 al 2013”. Ver la fuente de este
comentario aquí (https://youtu.be/OmH2yuV1d64?si=U54r9GoaXcziBSGw)
Esto
que se afirma en ese entrecomillado no es mera teoría conspiranóica: puede ser
rastreado
https://www.instagram.com/p/DTyHqywlCYP/
Como
positivo puede resaltarse que, a pesar de que hay medios diciendo que eso fue
un éxito, la realidad nos dice que hubo una drástica disminución de la sintonía
del evento en ese momento, y está confirmado que el supuesto cantante, luego de
esto ha desactivado sus redes y desaparecido del ojo público por el momento.
Sí,
el enemigo comunista se ha sacado sus dos ojos con una inversión ideológica
millonaria para que su enemigo se saque uno, pero dudo que esto vuelva a pasar,
sobre todo desde las airadas declaraciones del presidente Donald Trump al
respecto. Esperemos que ahora haya medidas para revertir esta degradación
cultural tan penosa. Dios con nosotros.