Ha muerto Edgar C. Otálvora. El buen periodismo está de luto por Néstor Abad Sánchez
Saliendo de la Academia de Mérida, me acabo de enterar de la muerte de tan notable tovareño ocurrida el jueves 16 próximo pasado, leía con frecuencia el Informe Otalvora en El Diario de Las Américas, donde con su experiencia y manejo de los temas políticos, económicos y militares, en especial de Latinoamérica, además de su excelente pluma daba cátedra permanente sobre el buen periodismo.
Lo conocí leyendo el volumen 10 de la Biblioteca Biográfica del Nacional dedicado al presidente Raimundo Andueza Palacios y a partir de ese momento seguí sus pasos, luego publicaría la de Juan Pablo Rojas Paúl. Hace poco conseguí su libro La crisis de la corbeta Caldas, quizás quizás de allí tomó la decisión de escribir la biografía del presidente Virgilio Barco con el sugestivo título de Un Barco liberal, su biografía es extensa y su hoja de vida impecable.
Nacido en Tovar en la víspera de la festividad de Regla el 6 de septiembre de 1959, Edgar C. Otálvora se graduó de economista en la Universidad de Los Andes. En Tovar pocos lo conocen, ahora preguntarán ¿quién fue este extraordinario analista internacional?, tampoco creo que la alcaldía decrete motivo de duelo su muerte, les interesa más la feria. Vivimos en el país de la desmemoria.
Edgar C. Otálvora se inició en el periodismo como columnista del Diario Frontera de Mérida en 1980, fue redactor de la revista Azul de la ULA y al irse a Caracas a partir de 1982 sus artículos empiezan a aparecer en los diarios El Nacional y El Universal donde recuerdo haberlo leído en las páginas culturales que dirigía nuestra Sofía Imber.
Dada su amistad con el Dr. Simón Alberto Consalvi y su manifiesto talento ocupó algunos cargos y trabajos especiales en Cancillería. En el Archivo y fototeca de SAC pude leer algunas correspondencias de su intercambio epistolar.
Un día, logré ubicar su correo y decidí escribirle para pedirle datos acerca de su trayectoria y de inmediato me envió algunas cosas.
Lamento no haberlo conocido en persona, pero igualmente lamento su temprana muerte, sin lugar a dudas una gran pérdida en momentos tan cruciales para la humanidad y en especial para Venezuela.
Descanse en paz Dr. Edgar C. Otálvora en cualquier momento con datos en mano escribiré sobre su legado.
Con su muerte Tovar pierde a otros de sus hijos ilustres o que le han dado lustre, sin importar su cercanía o su lejanía, el hombre no es de donde nace sino de dónde se hace, pero siempre resalta la impronta de su vida que no es otra cosa que el lugar donde nació y que a veces muchos se disputan.
Fue un periodista e historiador comprometido con la investigación y la reconstrucción crítica de la memoria política latinoamericana.
Paz a sus restos, honor a su memoria y legado.
Centro de Saberes de Tovar, julio 22, 2026