Mérida, Agosto Martes 11, 2026, 02:10 pm
Prensa Arquidiócesis de Mérida
El Museo Arquidiocesano de Mérida Monseñor Antonio Ramón Silva García,
inició este lunes 10 de agosto la celebración de sus 117 años de historia, con
una jornada que reunió a autoridades eclesiásticas, representantes del ámbito
cultural y académico, investigadores, artistas, trabajadores del museo e
invitados especiales.
El espacio fue fundado el 10 de agosto de 1909, por iniciativa de
Monseñor Antonio Ramón Silva García, quien decretó la creación del entonces
Museo Diocesano de Mérida. Con esta iniciativa, el prelado manifestó una visión
adelantada para su época al comprender la importancia de conservar y poner en
valor los bienes históricos, artísticos, religiosos y culturales vinculados con
la identidad de Mérida y Venezuela.
Durante el acto inaugural, la directora del Museo Arquidiocesano,
Rosmary Urrea Pernía, ofreció las palabras de bienvenida y destacó que estos
117 años “representa el esfuerzo compartido de muchas personas. Miramos al
pasado con gratitud por los trabajos realizados en bien de la institución y
dirigimos nuestro enfoque hacia el futuro con esperanza, amplitud de mente y
corazón”, expresó.
Urrea resaltó además que la celebración constituye una oportunidad para
renovar el compromiso con la misión que el museo ha recibido y fortalecer los
vínculos entre quienes forman parte de su historia.
Una institución adelantada a su tiempo
El discurso de orden estuvo a cargo de Monseñor Helizandro Emiro Terán,
arzobispo metropolitano de Mérida y presidente de la Fundación Museo
Arquidiocesano de Mérida, quien recordó que la creación del museo estuvo
marcada por la visión cultural y pastoral de su fundador.
El arzobispo señaló que, desde aquel 10 de agosto de 1909, Monseñor
Silva García estableció un vínculo entre la fe, la cultura y la identidad del
pueblo merideño, al promover la conservación de objetos relacionados tanto con
la vida eclesial como con la historia de Venezuela.
Asimismo, destacó que la visión de Monseñor Silva fue adelantada a su
tiempo, pues la creación del museo ocurrió 14 años antes de las primeras
normativas de la Santa Sede sobre museos eclesiásticos, emitidas en 1923.
“Monseñor Silva García entendió que la fe de un pueblo no es solo
rezar; también se contempla, se esculpe, se pinta y se escribe”, afirmó
Monseñor Terán, al subrayar la importancia de la institución como espacio de
conservación y transmisión de la memoria.
El arzobispo recordó además las diferentes etapas que ha atravesado el
museo, desde sus primeras instalaciones, próximas a la Catedral, hasta su
actual sede en la antigua Capilla del Sagrario, donde funciona desde 1995.
A lo largo de su historia, el Museo Arquidiocesano ha custodiado
pinturas, esculturas, objetos litúrgicos, vestiduras, campanas, reliquias y
piezas arqueológicas y antropológicas que permiten acercarse a diferentes
dimensiones de la historia religiosa y cultural de Mérida.
Un espacio de evangelización
En su intervención, Monseñor Helizandro Terán destacó que un museo
perteneciente a la Iglesia no debe entenderse únicamente como un lugar
destinado a conservar objetos antiguos, sino como un espacio vivo de encuentro
entre la fe, la cultura y la sociedad. En este sentido, explicó que los museos
eclesiásticos cumplen una función evangelizadora a través de la vía de la
belleza, la memoria viva de las comunidades y el diálogo entre la fe y la
cultura.
“Entrar hoy a sus salas expositivas es iniciar un viaje a través del
tiempo”, señaló, destacando que cada pieza conservada constituye un testimonio
de la manera en que generaciones anteriores vivieron, expresaron y
transmitieron su fe.
También resaltó el papel del museo como espacio académico y educativo,
abierto a investigadores, estudiantes, universidades, turistas y ciudadanos
interesados en conocer el patrimonio cultural de la región. Al concluir su
intervención, el arzobispo animó a continuar protegiendo, estudiando y
valorando este patrimonio para que la historia y la fe de Mérida puedan seguir
dialogando con las nuevas generaciones.
Monseñor Antonio Ramón Silva García: evangelizador de la cultura
Como parte de la jornada inaugural, el padre Edduar Molina, vicario
para la Gestión del Patrimonio Cultural y Eclesiástico, presentó la ponencia
“Monseñor Antonio Ramón Silva García, evangelizador de la cultura”, en la que
profundizó en la figura y legado del fundador del museo.
El sacerdote destacó la visión pastoral, cultural, histórica y
educativa de Monseñor Silva García, a quien presentó como un verdadero
paradigma de la evangelización de la cultura.
A partir de distintos documentos históricos, recordó que el fundador
del museo promovió no solo la conservación de bienes religiosos, sino también
la protección del patrimonio documental, histórico y cultural de la Iglesia
merideña.
Entre sus iniciativas se encuentran la creación del museo, la
organización y protección del archivo diocesano, la publicación del Boletín
Diocesano, sus aportes a la investigación histórica y su preocupación por la
formación de los futuros sacerdotes.
El padre Molina explicó que el proyecto museístico de Monseñor Silva
contemplaba una clasificación de los objetos según diferentes áreas, entre
ellas la historia eclesiástica, la historia civil, la arqueología, el arte y la
industria, evidenciando un método de conservación, registro e inventario
particularmente avanzado para comienzos del siglo XX.
De esta manera, resaltó que el legado de Monseñor Silva García permite
comprender que fe, cultura, ciencia y conocimiento no son realidades
contrapuestas, sino dimensiones que pueden encontrarse al servicio de la
dignidad humana y de la evangelización.
Arte y patrimonio para cerrar la jornada inaugural
Como parte de las actividades de apertura de la semana aniversario, los
asistentes participaron posteriormente en un breve recorrido por la Sala 1 del
Museo, donde conocieron parte de la exposición “El Cielo en la Tierra”.
La jornada concluyó con la presentación del performance “Llibre Vermell de Montserrat”, a cargo del Orfeón de la Universidad de Los Andes y la compañía de danza Coreoarte, integrando música, danza y patrimonio en un espacio de encuentro entre la expresión artística y la historia.
La programación continuará hasta el 15 de agosto, con diversas actividades, ponencias y encuentros destinados a celebrar los 117 años de esta institución, considerada el segundo museo más antiguo de Venezuela, y a reafirmar su misión de conservar, investigar, difundir y poner al servicio de la sociedad el patrimonio histórico, artístico y religioso de la Iglesia merideña.