Mérida, Mayo Lunes 11, 2026, 02:38 pm
Tomar ventaja a la enfermedad de alzhéimer en
personas con síndrome de Down es complicado debido a la alta variabilidad del
grado de discapacidad intelectual que existe entre este colectivo y a la falta
de instrumentos neuropsicológicos útiles para el diagnóstico. Ahora, la
validación de un nuevo marcador en sangre, la cadena ligera de neurofilamentos
(Nfl), permite, según demuestra una investigación publicada en «The Lancet
Neurology», detectar la patología de forma precoz en estas personas.
Los biomarcadores del alzhéimer más estudiados hasta
ahora son la proteína amiloide y la proteína TAU, aunque en estos últimos años
varios estudios ya habían probado la eficacia de la proteína NfL como
biomarcador de neurodegeneración, siempre en líquido cefalorraquídeo.
Ahora, un equipo de investigadores liderado por el
doctor Rafael Blesa, director del Servicio de Neurología del Hospital de Sant
Pau de Barcelona, ha probado, además, que detectándola en plasma se puede saber
qué personas con síndrome de Down van a padecer la enfermedad. «Es la primera
vez que se prueba que este biomarcador en sangre es efectivo para localizar de
forma precoz la patología en este colectivo», señala Blesa, quien destaca lo
«económico» y «accesible» de este nuevo atajo científico que permite tomar
medidas antes de que se manifieste clínicamente la enfermedad. «Con una
analítica de sangre se puede saber quién tiene riesgo de sufrirla», dice.
Cambio de paradigma
Las conclusiones del estudio, que cuenta con la
financiación de la Obra Social La Caixa, podrían suponer un cambio de paradigma
en el diagnóstico de la enfermedad, ya que el uso de estos biomarcadores
permitirá un diagnóstico más temprano y preciso del alzhéimer en estas
personas, muy vulnerables a la enfermedad. Rafael Blesa destaca en
declaraciones a ABC la importancia del hallazgo y asegura que ha sido posible
gracias al uso de tecnología mucho más avanzada y sensible que permite detectar
con mayor precisión estas alteraciones.
Se trata del estudio con el mayor número de participantes
con síndrome de Down, lo que, según Blesa, «refuerza sus resultados».
La investigación incluye participantes con y sin síndrome de Down, pero no forman parte de él personas con alzhéimer sin esta alteración congénita, por lo que, según aclara Blesa, no es adecuado extrapolar directamente los resultados obtenidos del análisis a la población general.
ABC